Instrucción Hace 2 años

Sí, usted puede vencer al juego lento

lento

David Brailsford, un ex ciclista competitivo, se convirtió en el director de rendimiento del equipo nacional británico en 2003. El ciclismo británico había sido un desastre durante la mayor parte del siglo, pero Brailsford creyó que podría dar vuelta las cosas aplicando una idea que había empezado a formular mientras estaba estudiando para su MBA – una idea que luego describió a la Harvard Business Review como “una filosofía de mejora continua a través del agregado de logros marginales.” Él estaba convencido de que si él y sus ciclistas desmembraban todo lo que hacían en pequeños componentes y luego mejoraban cada uno en apenas un 1 por ciento, el impacto acumulado sería una mejoría significativa del rendimiento general.
Brailsford y los integrantes del equipo buscaron pequeñas mejoras en todos lados – en su equipamiento y técnica, por supuesto, pero también en elementos aparentemente triviales como su método de lavarse las manos, los colchones y almohadas donde dormían y el polvo acumulado en el suelo del camión de mantenimiento. Los resultados fueron extraordinarios. Los ciclistas del Reino Unido ganaron dos medallas en los Juegos Olímpicos de 2004, luego ocho en los Juegos de 2008 y ocho más en 2012. En 2010, Brailsford también se convirtió en gerente del Team Sky, un equipo profesional británico. Aplicó las mismas ideas allí y sus ciclistas ganaron el Tour de France en 2012, 2013, 2015, 2016 y 2017. La Reina Isabel lo recompensó con el título de Caballero en 2013.

Yo escuché hablar de Brailsford y la magia de los logros marginales por mi amigo golfista Tony. Estábamos jugando lo que nosotros llamamos 18 en dos horas: una vuelta completa de golf, caminando, en dos horas o apenas un poco más. Jugar así de rápido es posible solo cuando la cancha está virtualmente vacía – temprano en la mañana o a última hora en la tarde o cuando está lloviendo – pero no incluye correr o ni siquiera caminar demasiado rápido. Como dijera Tony, podemos jugar en lo que para la mayoría de los golfistas es un tiempo récord porque hemos identificado y eliminado intuitivamente innumerables chupadores minúsculos de tiempo – el mismo tipo de cosas que Brailsford eliminó sistemáticamente en sus equipos de ciclistas.

Los logros marginales de Brailsford probablemente puedan aplicarse a la vida en general, pero se presta especialmente al ritmo de juego. La vuelta promedio es eterna, pensamos Tony y yo, no porque los golfistas “jueguen lentamente” sino porque desperdician 10 segundos aquí y 20 segundos allá, sin sentido, en cada golpe y en cada hoyo. Este es un tema existencialista en golf, porque una de las cosas que más critican los nuevos jugadores (además del hecho de que pegarle a la pelota de golf es demostrativamente imposible) es que jugar al golf lleva todo el día. Si los integrantes de un foursome recortaran apenas 30 segundos por hoyo – un objetivo fácil de lograr para casi cualquier jugador – el ahorro total, en una única vuelta, suma más de media hora.
La discusión entre Tony y yo sobre logros marginales comenzó con su observación de que usar un guante (una práctica que adoptó hace varios años para jugar más rápido) ahorra un tiempo sorprendente porque estamos haciendo una pausa constantemente para ponerlo y sacarlo. No todos gustan de jugar sin guante, pero si usa uno, como yo, puede lograr el mismo objetivo dejándolo puesto todo el tiempo o juguetear con él cuando está haciendo otras cosas, como caminando hacia su pelota. Aquí le contamos otras áreas para conseguir un logro marginal:

    • Pegue primero, luego busque. Si un miembro de su grupo le pega un slice hacia los yuyos, juegue su golpe antes de dirigirse a ayudarlo. Esto no es descortés. Probablemente haya encontrado su pelota antes de que usted pegue y así no harán esperar al grupo que viene atrás mientras ambos buscan.
    • Pegue primero, luego hable. He jugado con golfistas que se guardan los chistes hasta el momento en que les toca pegar. Así tienen una audiencia cautiva porque nadie se puede mover hasta tanto hayan pegado, por lo que colocan la pelota sobre el tee, se apoyan sobre el driver y arrancan a hablar. Dígales que se lo guarden.
    • Deje la funda del driver en el auto. ¿Diez segundos por hoyo? ¿Veinte segundos por hoyo? Indoloro y fácil.
    • Acorte su rutina previa al golpe. Solo dos o tres entre la docena de jugadores habituales que participan del juego del domingo en la mañana siguen haciendo swings de práctica. Eso por sí solo quizás ahorre 20 minutos por vuelta por foursome. Si no puede jugar sin hacer swing de práctica, limítese a uno solo. Las rutinas previas al golpe son importantes (supuestamente), pero no tienen que durar para siempre.
    • Esté listo para jugar. Hace muchos años atrás, durante un viaje de vacaciones con mi familia en la primavera, me senté en la terraza del departamento que habíamos alquilado, que tenía vista a la cancha de golf, y pasé un par de horas leyendo un libro y observando a otros jugar al golf. Qué saqué de todo eso: absolutamente ninguno de ellos estaba listo para actuar cuando era su momento de actuar. Estaban parados o sentados como zombis hasta que les tocaba jugar y solo entonces empezaban a contar las yardas, probar el viento, elegir el palo, limpiar las estrías, ponerse el guante. Cinco minutos por foursome por hoyo, al menos.
    • Planifique con anticipación. En una cancha links en Escocia a principios de los 90, salí a jugar con dos socios que estaban jugando un match del club y si bien yo me consideraba un jugador rápido, tuve que concentrarme para seguirles el paso. Una de las razones por las que jugaban rápido era que en cada green dejaban los palos en el lugar adecuado: camino a su próximo tee. Si (como muchos jugadores lentos) deja tirada la bolsa o estaciona el carro en algún lugar al azar – o peor aún, justo frente al green – los jugadores que están atrás no podrán jugar hasta tanto ustedes hayan levantado campamento. ¡Una pena!

Por supuesto que jugar más rápido parece inútil si todos los demás son lentos. Pero un foursome que no pierde tiempo puede acelerar toda una cancha al presionar constantemente al grupo de adelante. Y hay una bonificación, jugar más rápido deja menos tiempo para la fuerza más destructiva en golf: pensar.