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Max Homa: «Si no puede disfrutarlo, ¿qué sentido tiene?»

La historia de MAX HOMA— un relato de éxito, dificultades y humildad – dista de ser única. Pero cómo Homa, 28, ha articulado esas experiencias es lo que lo hace sui generis en su profesión. Mediante el uso del prisma de las redes sociales, el ex campeón de la NCAA les ha brindado a los fanáticos un vistazo humanizado – y divertido – de una vida que suele sentirse como intocable. En sus propias palabras – y tweets – aquí Homa nos habla de sus penurias, dichas, fama y apostar por sí mismo.

▶ NO DARSE POR VENCIDO Homa perdió su tarjeta del PGA Tour en 2017 tras solo pasar dos cortes en 17 eventos. Recuperó su tarjeta para 2019 y ganó el Wells Fargo en mayo.

YO CRECÍ EN UNA cancha pública en Valencia, California. Gracias a Dios que lo hice porque no hubiera sido profesional. No soporto la mojigatería de los country; va en contra de lo que debería ser el deporte. Esa vibra almidonada me hubiera alejado rápidamente. Mi papá me anotó en un club mientras estaba en la secundaria con el fin de que yo pudiera practicar desde el pasto en vez de las alfombras. Pero poder lucir lo que quisiera, conocer gente interesante de distintos orígenes, jugar todo el día por USD$3, poder ser solo un niño y divertirme, hombre, me encantaba.
Mi papá me llevó al golf. Él es un buen jugador, un handicap 5. Pero mi mamá, quien no creo que haya pegado más de 5 bolas en su vida, lo ama más que cualquiera de nosotros. Su pasión es contagiosa. Me ayuda a seguir adelante cuando paso por momentos muy duros.
La Universidad de California fue difícil. Cómo alguien como Collin Morikawa puede conquistar la clase a la vez que la está rompiendo en la cancha de golf va más allá de impresionante. ¿Yo? Me las arreglaba. Lo mejor que me enseñó la universidad fue la optimización del tiempo y la independencia. Si no dominas esos dogmas en golf, no vas a sobrevivir en ese mundo por mucho tiempo.
Sobre si soy cerebral, bueno, me gusta pensar. Pero algunas veces pienso en cosas que no debería estar pensando.


(Algunos tweets de Max) @maxhoma23
Mientras abandonaba el tee del hoyo 18, hacia el final de un día difícil y ventoso, mi caddie me dijo que si el golf fuera fácil no sería divertido. Fue un comentario profundo y filosófico. Quise darle una trompada.


SIEMPRE HE SIDO DECIDIDO, pero nunca demasiado positivo. Podía verme tranquilo y con mente fresca, pero muy adentro mío estaba que hervía y eso engendraba swings rápidos o golpes muy mal pensados. La negatividad era corrosiva.
Mi caddie, Joe Greiner, me dijo hace poco que debía dejar de decir “soy pésimo”. Todos los golfistas lo dicen: “Eso apesta, esto apesta, tú apestas”. Pero decidí no hacerlo más. Si te dices constantemente que eres pésimo con el tiempo te lo creerás. Por un tiempo pensé que apestaba.
Yo debí aprender a relajarme y respirar. Ya no me enojo porque me di cuenta de que es una pérdida de tiempo. La ira te desgasta. Eso es lo que más he cambiado este último año. Soy mucho más positivo. Las cosas no me molestan de modo destructivo.


max homa @maxhoma23
Asiento del medio en el avión: el castigo más consistente por un corte fallado


ESTABA EN EL VESTUARIO de Los Angeles Lakers y vi este mantra en el armario de Kobe Bryant y sabía que iba a ser mi lema. Básicamente decía que se puede fallar muchas veces en cosas pequeñas en tanto y en cuanto no se lo guarde todo adentro y se lo vea como un gran fracaso.
Yo lo veo así: si le pego a una piedra y no la rompo puedo verlo como que fracasé al querer romperla o que estoy más cerca de hacerlo. Opto por estar más cerca de romper esta piedra cada vez que le pego. No estoy fracasando con una mala ronda. No estoy fracasando por fallar un corte. No estoy fracasando porque estoy trabajando duro buscando algo más grande.
Ahora bien, si juego mal el jueves y en vez de practicar y trabajar en el gimnasio me voy a un bar, entonces ese intento de pegarle a la piedra carece de significado. Pero intentar pegarle a la piedra no son las rondas o el torneo. Podría anotar un millón de golpes el jueves y practicar toda la tarde. Podría fallar el corte el viernes y practicar toda la tarde. Yo sabía que lo que estaba trabajando eventualmente funcionaría. Nadie quiere practicar toda la tarde del viernes después de haber fallado el corte por 10, semana tras semana, 20 veces al año. Yo lo hice – cada vez. ¿Por qué? Porque estoy pegándole a esta piedra, y la maldita se va a romper.


max homa @maxhoma23
Algunos caddies se me acercaron con la idea de formar un equipo conmigo. Escucharon que suelen tener fines de semanas libres y eso por lo visto es un gran punto a favor


CUANDO PERDÍ MI TARJETA del PGA Tour la primera vez fue debido a que soy lento para aprender. También hice ver al Web.com Tour como algo fácil y pensé que podría hacer lo mismo en el siguiente nivel. Pero no jugué nada bien. La segunda vez que perdí la tarjeta fue un punto pozo. Culminó en el Wyndham Championship. Terminé último por cinco golpes. No perdí mi confianza. Sabía, mentalmente, que podía recuperarla. Era más una crisis de mi golf. El aspecto físico era terrible. Me cuestioné si debía seguir haciendo esto.
Charley Hoffman me preguntó, “¿Qué pasa contigo? Parece que cuando eres un pez grande en un lago pequeño te va fantástico. Pero cuando eres un pez pequeño en un lago grande, pareces desvanecerte”. Lo pensé y me di cuenta de que tenía razón. Necesitaba dejar de cuestionarme mi lugar, mi porte cada vez que llegaba al tour.
Nunca puedes salir a jugar y pensar, voy a ganar esta semana. No me importa lo que digan los demás. Estás preparado para ganar, por supuesto, pero necesitas tomarlo golpe a golpe, día a día, y evaluar dónde estás.


max homa @maxhoma23
No jugué bien pero tuve la suerte de que un extraño me observara hacer pis en una taza después de la vuelta. Así que tomando todo en cuenta terminó siendo un día bastante sólido


AQUÍ LA FAMA NO ES REAL. Hay cuatro muchachos que la gente reconoce. Eso es todo. El otro día estaba cenando y Rory McIlroy estaba sentado en la parte de adelante del restaurante lo cual me hizo reír. Estoy seguro de que la gente se le acercaba, pero si él se siente cómodo sentándose ahí, no es tan famoso. Porque si Tiger se sentara en ese lugar, habría una muchedumbre.
Mis amigos me dicen que soy afortunado por ganarme la vida jugando al golf. Créanme, lo sé. Pero los fanáticos tienen al golf para olvidarse del trabajo, o lo que fuera. Yo no tengo nada. Mi trabajo es el golf. Si tengo un mal día en la oficina, me siento en la habitación del hotel agonizando por lo que me salió mal. Convertí algo divertido en tristeza.
Este año gané algo de dinero. Pero tienes que ganar mucho para estar cómodo en el tour ya que se gasta mucho en la semana. Acabo de pagar mi tarjeta de crédito y fue catártico. Tuve tres buenas semanas, y gracias a Dios que fue así, o estaría jodido.


‘Nadie quiere practicar un viernes a la tarde después de haber fallado el corte por 10, semana tras semana, 20 veces al año. Yo lo hice – cada vez’.


max homa @maxhoma23
Contrario a la creencia popular, agarrarse a las trompadas en la TV para que el mundo lo vea NO es bueno para nuestro credo callejero. De algún modo Tiger hizo que la gente creyera que somos atletas de verdad, no arruinemos todo su duro trabajo


JORDAN SPIETH se ha convertido en mi golfista favorito. Su juego mental está por encima del resto. No está dotado de destrezas especiales como Dustin Johnson, pero tiene cero temores a jugar en su contra. Es como Steph Curry; tiene la contextura de un fanático común y es capaz de vencer a estos fenómenos atléticos. La manera en que lo consigue me interesa infinitamente.
Es difícil para Jordan y Rory y Justin Thomas porque sus éxitos en su juventud son difíciles de sostener. La gente nunca entenderá cuán difícil es ganar un torneo al año, o en la carrera. Jordan ganó dos majors en 2015 y el título de la FedEx Cup y cada año que no lo logra es un año “de descanso”. Son prisioneros del pasado.
En especial Rory, a quien fustigan en los majors. Entiendo que la gente tiene que hacer preguntas. Pero el “¿Qué te pasó? ¿Qué salió mal?” Por favor. ¿Qué salió mal? Terminó quinto y le ganó a 150 de los mejores golfistas del mundo. Creo que eso es bastante bueno.
Tuve el interés de ingresar a las transmisiones. Ya no. Se requiere tanto conocimiento de cómo funcionan las cosas detrás de cámaras para ser medianamente bueno en ese trabajo. Traté de aminorar mis críticas a los comentaristas porque es más difícil de lo que nosotros imaginamos.


MAX HOMA @maxhoma23
Les contaré un secreto. En los Uber miento sobre mi profesión para que no me bombardeen con preguntas. Digo que soy agente inmobiliario y por primera vez, el conductor de Uber me dice que está buscando una casa y yo estoy tan inmerso en ese mar de mentiras que pienso que de verdad estoy trabajando para él ahora.


COMO TODO veinteañero crecí en la edad de las redes sociales. Me divierte que piensen en mí como el tipo de las redes sociales del tour porque no tengo Facebook ni Instagram.
Aprendí que debía detenerme un poco en Twitter. Mis tweets eran graciosos, pero muy negativos. El humor autocrítico es genial, pero pienso que no siempre es saludable. Estás reprimiendo algo un poco.
Al mismo tiempo los viajes son solitarios. Necesito hablar con alguien así que uso Twitter. Al menos para sacármelo de la cabeza. No hablo de política. Entiendo por qué la gente lo hace, pero si eres alguien como yo que busca frases tontas sobre golf o la vida en qué pensar y que son totalmente inofensivas, puedes hacerte de un gran grupo de seguidores.
Yo hice un chiste sobre las quejas por no marcar la bola sobre el green que podría beneficiar a otros jugadores. Lo entiendo, pero con todo lo que está pasando en el mundo, ¿te vas a enojar por esto?


‘Ya no me enojo porque me di cuenta de que es una pérdida de energía. La ira te desgasta. Eso es lo que más cambió este último año’.


max homa @maxhoma23
No pensé que me pondría nervioso en el tee del hoyo 1 en el Masters. Siempre fue mi sueño jugar ese torneo. Pasé de estar nervioso y salté directamente a estar violentamente enfermo, incapacitado para estar en público


Al observar un video de mi victoria en Quail Hollow pude ver desaparecer todas las dificultades que mencioné, dejando a este chico caminando por el fairway, tranquilo. No debería estarlo. No debería estar calmo en esa situación. Pero todo lo que estuve trabajando cayó en su lugar en ese momento.
Lo único que me emociona es, cuando estoy sentado en algún lugar y pienso, ¿De quién es la vida que estás viviendo? Yo puedo relacionarme con cualquiera que esté pasando por un momento difícil. Cada día pienso en una semana, o un golpe, o algo que hice que me hizo sentir muy mal. Y recuerdo estar sentado en habitaciones de hoteles pensando, ¿hombre, cómo vas a solucionar esto?
Eso me golpeó el sábado en Quail Hollow cuando me tocó jugar con Rory. Tuve que pellizcarme y decirme que estaba bastante lejos de ganar un torneo de golf. Pero estaba entre las mejores posiciones el fin de semana contra uno de los mejores golfistas de todos los tiempos. Lo aprecié porque sabía qué tuve que superar para llegar hasta ahí. Esa persistencia, esa resistencia, no puedes abandonarte.
Lo más difícil es cuando finalmente alcanzas un objetivo. No estoy satisfecho, pero estoy feliz. Quiero más de esto. Fue tan divertido ganar. No creo ser un golfista consagrado, pero estoy saboreando el momento porque es lo que me recuerdo hacer.
Hubo una brecha de tres años en la que sentí que había decepcionado a mi yo más joven. ¿Uno tiene esta oportunidad soñada de estar en el PGA Tour y no la aprovechas? Todos esos días de enojo necesitaban compensarse con una abundancia de felicidad.
Entonces seamos felices. Tiger Woods me felicitó en el Memorial. Pude lanzar el primer lanzamiento en un partido de los Dodgers. Voy a jugar en el Masters. Sigo motivado como el diablo, pero si no puedo disfrutarlo, ¿qué sentido tiene?