Instrucción Hace 2 semanas

Haga del juego de hierros su fortaleza, por Collin Morikawa

Es fácil dejarse seducir por la distancia, en especial en el tour. Veo a muchachos como Brooks Koepka y Jon Rahm disparar bolas a kilómetros de distancia y pensar, Sí, me gustaría algo de eso. Pero uno de los mejores consejos que recibí desde convertirme en profesional me lo dio Justin Thomas. Me dijo que me conociera a mí mismo y que me mantuviera leal a ello. Llegué al PGA Tour jugando de cierta manera y no hay razón para realizar cambios por la simple razón de que las canchas son más largas y la competencia más dura.
Escuché a Justin y en mis primeros nueve eventos desde que ingresé al tour conseguí una victoria (el Barracuda Championship en julio), un final en segundo lugar y no he fallado ningún corte.
La fortaleza de mi juego son los hierros. No tengo suficientes rondas jugadas como para calificar para los rankings de estadísticas del tour, pero mis estadísticas en golpes ganados / approach al green y greens acertados me deberían colocar cerca de la punta en ambas categorías. Golf Digest me preguntó cuál es mi secreto para dejarla tan cerca con mis hierros y voy a compartir un par de las cosas que yo hago para dejarla cerca. Con suerte estas lo ayudarán a mejorar un poco su juego.

ARRANQUE HACIA ATRÁS CON LOS BRAZOS CERCA
Yo tengo la mala tendencia de permitir que mis brazos se alejen del torso en la sacada hacia atrás, lo cual hace que mi backswing sea demasiado empinado y fuera de plano. Si puedo quedarme en plano hacia atrás y al volver no necesito compensar para crear un vuelo de bola preciso y repetible. Para conservar una mejor conexión entre mis brazos y el cuerpo y mantenerme en plano uso un ejercicio donde coloco un guante debajo de la axila izquierda y lo mantengo ahí mientras hago el swing. Si se cae sé que mis brazos se están separando otra vez (arriba). Para probarlo trabaje con una progresión: primero mantenga el guante bajo la axila hasta que el palo esté mitad de camino hacia atrás, luego vaya tres cuartos de camino hacia atrás y finalmente llegue hasta el tope. Si está en la cancha, meterse la remera dentro de la axila izquierda es otra manera de mantenerse conectado.

PEGUE A TRAVÉS DE LA VENTANA
No soy un esclavo de las cifras del TrackMan. Lo más importante es que la forma y la trayectoria del golpe que acabo de pegar con el hierro sea igual a lo que visualicé. Lo ideal sería que la bola se esté moviendo a través de una ventana que imagino en el cielo mientras tomo el address. Pruébelo. En vez de preocuparse por pegarle a la bola o controlar la distancia, haga un swing que produzca el golpe que usted visualiza. Se sorprenderá por cómo reacciona su cuerpo intuitivamente para que esto suceda. Lo libera

DESACELERE LA VELOCIDAD DEL SWING
Cuando estaba en la universidad en California me dijeron que la dispersión de mis golpes con el hierro 6 tenía el mismo promedio que los pros del tour con un pitching wedge. Es presumir humildemente, pero si quiere saber por qué yo pienso que le pego tan derecho a los hierros, es por el ritmo. Hacer el swing con un buen tempo es una de las primeras cosas que nos enseñan a los golfistas, pero muchos jugadores eventualmente se olvidan de su importancia para la precisión y en su lugar se enfocan en el palo y las posiciones del cuerpo. Para hacer el swing con ritmo enfóquese primero en un buen finish (derecha). Practiquen pegar golpes a media velocidad y agregue velocidad gradualmente siempre que pueda hacer un swing completo hacia atrás y a través – ¡sin atajos! – y aun así crear un finish en pose y balanceado. Es la manera más fácil de mejorar su ritmo y pegarle mejor a la bola.

“Si puede posar con buen balance, es que tiene buen ritmo”.


¿Es este el novato del año?
Morikawa le sacó el jugo a cada torneo jugado

Le llevó menos de dos meses en el PGA Tour a Collin Morikawa para pasar de invitado bienvenido a miembro completo. Consiguió su tarjeta del PGA Tour ganando el Barracuda Championship en su sexto evento después de convertirse en profesional.
“Sucedió rápido pero ese era el objetivo”, dice Morikawa, 22, oriundo de Los Ángeles.
Fue rápido. Morikawa, el ex número 1 del mundo entre los aficionados debutó como pro en el RBC Canadian Open a principios de junio y terminó empatado en el 14to lugar. Tras pasar el corte en el U.S. Open y el Travelers Championship tuvo un julio fabuloso. A lo largo de 21 días terminó empatado en el 2ndo lugar en el 3M Open, empatado 4to en el John Deere Classic y primero en el Barracuda.
“Uno tiene la esperanza de poder lograr algo así”, dijo Morikawa. “Pero lograrlo, eso es algo distinto”.
Quizás el éxito temprano de Morikawa como pro estuvo inspirado en una actuación que tuvo como aficionado. A los 19, jugando el Air Capital Classic del entonces Web.com Tour – su primer evento profesional – estuvo a punto de ganarlo cuando sucumbió ante Ollie Schniederjans en desempate.
A pesar de la tentación de volverse pro después de ese desempeño, Morikawa no renunció a su compromiso con la Universidad de California Berkeley. “Cursar los cuatro años y conseguir mi título fue algo importante para mí”, admite. Morikawa se convirtió en el primer jugador de golf de Cal en ser All-American los cuatro años y graduarse con múltiples honores en la Haas School of Business.
En un primer momento la transición de Morikawa hacia el profesionalismo pasó desapercibida, a la sombra de los debuts de los favoritos de los medios Matthew Wolff y Viktor Hovland de Oklahoma State. Pero a Morikawa no le importó.
“Crecí con Matt en golf de menores y Viktor es extremadamente talentoso”, dice Morikawa. “Ellos tienen garantizada la atención.”
Haciendo a un lado los gestos amables hacia la competencia, Morikawa no es tímido respecto de dónde entre en esa ecuación. “Desde mi primer golpe en el Canadian Open supe que pertenecía aquí”, dice.

Preciso como láser
▶ MORIKAWA acertó 72.6 por ciento de los greens desde 175-200 yardas en 2019 en el PGA Tour. El promedio del tour fue de 55,4 por ciento.