Instrucción Hace 8 meses

Emboque los que odia fallar

Un putt de dos metros no está dado para nada, pero sigue siendo lo suficientemente corto como para que duela cuando no entra. Para embocar más de estos, comience con afinar la velocidad. Es la parte más importante de todo putt. Y cuando evalúe la velocidad, no se limite al factor de cuán rápido debe rodar una bola para llegar al borde de adelante de la taza. Piense en esto: No está tratando de ser tan preciso con el putting como para que la bola ingrese con la última rotación. Así que olvídese del frente de la taza. Debería estar mirando a un punto 30 centímetros pasado el hoyo. La dejará dada de todos modos para el próximo putt, pero ahora sabrá que la bola llegará hasta ahí cada vez. Una vez que haya determinado ese punto podrá leer la caída. Comience caminando hacia el hoyo, trate de imaginar la línea en su cabeza, recordando que pasará 30 centímetros la taza. Por lo general un putt de esta longitud no va a caer tanto – a menos que su cancha sea Augusta National.

Para desacelerar suelo practicar con una pequeña tapa de silicona sobre la taza. La bola puede rodar por encima de ella. Si no tiene una, puede jugar el putt por encima de un viejo hoyo como estoy haciendo yo aquí (página opuesta). El punto es lograr que la bola se detenga a una distancia consistente detrás del hoyo. Luego de jugar un putt que ruede por encima de la taza y se detenga donde yo quiero, coloco una moneda sobre el piso para marcar el límite final. Luego juego putts por encima del hoyo tratando de que cada uno se detenga sobre la moneda.

DESARROLLE UN RELOJ DEL GOLPE

Es importante tener una rutina previa al golpe, pero eso no significa hacer solo las mismas cosas antes de cada putt. Igual de importante es la cantidad de tiempo que le dedica a hacer esas cosas. Será muy importante si se toma siempre el mismo tiempo desde la preparación hasta el golpe – le brindará un buen ritmo y confianza. Otra cosa que debería hacer antes de jugar un putt es mirar la línea por última vez hasta el hoyo ida y vuelta. Cuanto más tiempo se pare frente a la bola, mayores serán las probabilidades de que empiece a pensar en que lo va a fallar. Un buen putt es mucho más mental que físico. No son muchas las cosas que pueden hacerse mal en un putt de dos metros – es un movimiento bastante corto. Si pudiera relajarse y confiar en lo que acaba de hacer antes del putt, sus probabilidades de embocarla serán muy altas.

 

SEA UN ATLETA Y NO UN ROBOT

Si le cuesta embocar estos putts accesibles quizás se deba a que está demasiado enfocado en usar la mecánica perfecta. Tengo novedades para usted, los muchachos como yo que estamos en el PGA Tour rara vez preparan y ejecutan el golpe según el manual, sin embargo el porcentaje de putts embocados esta temporada desde los 2 metros fue de un 70 por ciento. Lo que quiero decir es que existen varias maneras de llegar la bola al hoyo.

El putting es extremadamente personal pero todos deberían sentirse cómodos ante la bola. Me gusta que mis brazos cuelguen libremente y tengo una leve redondez en mi espalda. En cuanto al golpe, no pienso en lo largo que el putt se mueve hacia atrás y a través. En cambio, trato de ser lo más atlético posible, lo cual significa que mi proceso es ver lo que tengo que hacer – y luego reaccionar. Si estuviera lanzando un balón de básquet no estará pensando en cuán fuerte tiene que moverse el brazo para que la bola llegue a la canasta, solo mira al anillo y deja que vuele. Pruebe jugar el putt con esa misma mentalidad. – CON KEELY LEVINS

“VELOCIDAD, LECTURA & EJECUCIÓN”.

LOVEMARK LOGRÓ UN 82% DE PUTTS EMBOCADOS DESDE LOS DOS METROS EN LA ÚLTIMA TEMPORADA