Instrucción Hace 2 meses

Control de daños, esté listo para lo peor, por Marina Alex

Un golpe desviado; un putt corto fallado; un mal hoyo. Algunas veces eso es todo lo que se necesita para que una vuelta se salga de control. Solo mire a Brooks Koepka en el PGA Championship. Venía a velocidad crucero pero entonces pegó un par de malos golpes en los segundos nueve del domingo que lo llevaron a hacer cuatro bogeys seguidos. Casi pierde el torneo. Las cosas pueden complicarse aún sin que usted tenga la culpa. Quizás empiece a llover o el viento arrecie; o tiene que jugar un hoyo que le cuesta sobrevolar un obstáculo. Podría seguir con los ejemplos, pero el punto es que lidiar con el estrés es parte de jugar al golf. Aquí repasaré algunos escenarios en la cancha que pueden ocasionarle nervios y la manera en que puede evitar derrumbarse. Empecemos con una ducha ocasional. Asegúrese de que el equipo de lluvia le entra y le queda cómodo. Incluso si le queda algo apretado en los brazos su swing puede verse afectado. Ah, y tome un palo de más y haga el swing más suave para contrarrestar las condiciones húmedas.

CUANDO TIENE QUE ACERTAR UN FAIRWAY
Ya sea un fairway angosto, un momento clave en su partido o que la ha estado dispersando desde el tee, existen algunos drives que son más estresantes que otros.
Para superar esto, primero dese a sí mismo algo de margen. No sienta que tiene que pegar el drive perfecto. Juegue su golpe natural incluso si el hoyo favorece un vuelo de bola contrario. Se sentirá más cómodo y confiado. El error más grande que veo cometer a los aficionados es tratar de pegar golpes que van mejor con el hoyo, no con el que va mejor con ellos. Haga que la cancha se adapte a su juego y no al revés.
La mayoría de los aficionados suelen pegar fades o slices desde el tee. Si ese es su juego, párese sobre el lado del tee de salida que le proporcione la mayor cantidad de espacio para curvar la bola en juego y haga un swing tan libre como el que hace en la cancha de práctica (arriba) – como si no tuviera nada que perder.

CUANDO LE PREOCUPA FALLAR UN PUTT CORTO
Digamos que falló un putt de metro y medio en el hoyo anterior y ahora tiene uno igual por delante. De repente se siente como uno de 7 metros. Para asegurarse de que el pasado no lo atormente, tómese algo de tiempo para sentir confianza con la lectura de la línea. Algunos putts son obvios a la distancia, pero el punto es que no debe dar esa lectura por sentado.
En un putt corto como este me gusta pararme perpendicular a la línea y sentir cuál pie está soportando mayor cantidad de peso corporal. Por ejemplo, si es el pie izquierdo sé que la bola se irá hacia la izquierda y ajusto la manera en que apunto para que la bola gire hacia el hoyo. Confíe en lo que le dicen sus pies.
Cuando decida la caída, elija un punto unos 30 centímetros frente a usted en esa línea y enfóquese en hacer rodar la bola por encima de él (abajo). El punto debería restarle atención a la taza y, con suerte, a los nervios por fallar.
En cualquiera de estas situaciones el secreto es salirse de una mentalidad basada en los resultados y enfocarse en el proceso necesario para lograr el golpe. Así debe manejarse.

“Es difícil hacer un swing con confianza cuando está preocupado por el resultado”.

CUANDO NECESITA UN GOLPE SÓLIDO CON UN HIERRO
En la introducción mencioné el viento. Pegar golpes con viento en contra puede arruinar su swing – especialmente los tiros con los hierros porque el viento hace que usted quiera empuñar el palo más fuerte y hacer el swing más rápido – usted termina creando más efecto en los golpes y la bola va a parar a ninguna parte. En cambio, elija un palo más largo de lo habitual, agarre el gripo un poco más abajo, ubique la bola atrasada en el stance y haga el swing a tres cuartos de la velocidad (arriba). Esa última parte es clave.
Otra situación nada fácil es cuando tiene que jugar por arriba de algún tipo de área de penalización u obstáculo. El error es hacer el swing desde el pie posterior y tratar de levantar la bola por encima del hazard. Haga eso y lo más probable es que pegue papa o filazo. En cambio pruebe este consejo genial: apunte a la punta de la bandera. Eso lo ayuda a olvidarse del agua o lo que sea que tenga en su camino, y centrar la atención sobre algo mejor. También lo ayuda a hacer un swing que llegue la bola al green.