Instrucción Hace 3 años

Cinco razones por las que perder es mejor para su golf

“Perder” es un concepto habitual en golf considerando lo poco frecuente que es que alguien realmente gane. El torneo STROKE-PLAY standard del PGA Tour cuenta con un ganador entre 155 jugadores. En el nivel recreacional, el éxito es principalmente definido por meter la pata lo menos posible. En otras palabras, el juego reparte suficiente desgracia al punto que los golfistas deben estar más preparados que otros atletas para lidiar con la derrota. La premisa de mi nuevo libro, Win at Losing: How Our Biggest Setbacks Can Lead To Our Greatest Gains (Gana Perdiendo: Como Nuestros Peores Contratiempos Pueden Llevar a Nuestros Mejores Logros), fue explorar las varias formas de beneficiarse de un fracaso – no solo en golf o ni siquiera solo en los deportes, pero sí en todos los aspectos de la vida. En las conversaciones que mantuve con atletas y entrenadores, como también ejecutivos, politicos y psicólogos, mi objetivo fue encontrar formas de navegar una derrota para que termine siendo constructiva, y no una experiencia desmoralizante.

Entonces, ¿cómo puede ser que perder sea bueno para los golfistas? Acá hay cinco maneras:

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1. Perder nos obliga a prestarle atención a nuestras debilidades: Por más devastante que fuese el colapso de Jordan Spieth en el Masters 2016, hay razón para creer que la experiencia le servirá a largo plazo. ¿Por qué? Porque después que Spieth sufriese una experiencia similar, perdiendo el Masters y Players 2014, buscó analizar en qué le fue mal y luego tuvo una excelente temporada en 2015 en la que ganó los dos primeros majors del año. Para jugadores como Spieth, perder o estar decepcionado en golf a menudo cristalizan las partes de su juego que necesita atención, ya sea un error especifico en el swing, o como notó en su primer tropiezo en Augusta, necesitaba ser más paciente. “Jordan nunca esquiva,” dijo el instructor de Spieth, Cameron McCormick. “Es sorprendentemente reflexivo, ya sea en una vuelta o después de la misma.”


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2. Perder restaura la motivación: Manteniéndonos con Spieth por un momento, su traspié en el Masters del año pasado, en donde llevaba cinco golpes de ventaja entrando a los nueve hoyos finales, en realidad le vino en un momento oportuno de su carrera. Recuerde que este fue un golfista que ganó dos majors y la Copa FedEx el año anterior. Ganar otro Masters a una edad tan joven puede llevar a la gloria y también a la complaciencia, hacerlo sentir como si ya hubiese escalado la montaña. “En muchas maneras, no estoy seguro que haya sido algo malo para Spieth,” dijo Jack Nicklaus en una conferencia de prensa poco después del Masters. “Lo que quiero decir es que tiene solo 22 años. Ganar un Masters dos veces a los 22, eso lo pone en la cima de todo. Ganarlo dos veces puede sacarte el foco de las cosas.” Phil Mickelson comparte la opinión, discutiendo su búsqueda constante de su primer U.S. Open. “Siempre fui alguien que, desde chiquito, se motiva con el fracaso, y me esforzaba más por el fracaso,” dijo Mickelson en el U.S. Open de 2015. “Hay gente que se desmotiva por eso, y los frena. Pero para mi siempre fue una motivación que me empujó a trabajar más duro y superar el obstáculo.”


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3. Perder te enseña humildad: Ningún otro deporte te puede poner en tu lugar mejor que el golf, pero hay momentos fugaces en los que nos sentimos como que entendemos todo. ¿La lección ahí? No creas eso. Entre las razones por las cuales Greg Norman tuvo mucha dificultad en los majors está el hecho que había logrado mucha confianza en las semanas regulares del tour, y entonces en los momentos importantes solía ignorar la jugada prudente cuando había mucho riesgo. Jugadores casuales necesitan sus propios recordatorios también. Ya sea decidir cuándo es mejor hacer una sacada a buenas o atacar directamente la bandera, un poco de miedo no es malo, y eso uno lo aprende de la manera difícil.


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4. Perder ayuda a redefinir el éxito: Considere a Tiger Woods por un momento. La mayor parte de su carrera, él declaró que su único objetivo era ganar, y cualquier cosa menos de eso sería una decepción. Adelante rápido hasta principios de este mes, cuando Woods regresó al golf después de una ausencia de 15 meses. No había ganado un torneo en tres años, y seguía habiendo preguntas sobre si él podría incluso jugar golf en un nivel semi-respetable otra vez. Woods ya no podría volver a decir que ganar era el único resultado aceptable. Dijo que jugar cuatro rondas era importante, y que su enfoque sería cada vez más fuerte en los próximos meses. En todo caso, enfatizaba el tipo de “metas del proceso” que los psicólogos califican de vitales para el logro. Para los jugadores aficionados, un objetivo del proceso puede ser tan simple como tratar de mantener la cabeza baja en cada putt, o la celebración en su sacada de búnker. Cuanto más te recompensas por ejecutar bien las cosas pequeñas, menos desalentadoras parecerán las cosas grandes.


perder5. Perder fomenta la resiliencia: Uno de los mayores beneficios de perder es que le proporciona la oportunidad de recuperarse de ella. Ese fue el escenario que afrontó Adam Scott cuando firmó bogeys consecutivos en los últimos cuatro hoyos del Open de 2012 para perder, luego se levantó de las cenizas para ganar el Masters el siguiente abril. “Hay que ponerse en esa posición”, dice, “porque es la única manera de ganar.” Probablemente, dice Butch Harmon, una derrota temprana en una carrera puede ser mejor que una victoria en cuanto proporciona las habilidades para hacer frente a las decepciones. “A veces los chicos salen aquí, lo hacen muy bien y luego se preguntan qué pasó”, dice Harmon. “Bueno, a veces es demasiado fácil, y de repente cuando no es tan fácil no saben cómo lidiar con eso”. Incluso para aquellos golfistas que nunca participan en torneos, hay valor en la experiencia de salir de cualquier ronda infeliz, aunque sólo sea para tener una mejor idea de cómo navegar por las secuelas. El golf es un juego de frustración perpetua. Su capacidad para lidiar con la decepción siempre puede ser más fácil, incluso si el juego nunca lo hace.