Instrucción Hace 3 meses

Bajo control, por Gary Woodland

▶ Tener el control es un objetivo interesante para los golfistas porque tiene múltiples significados. Uno es controlar las emociones y mantenerse en el momento. Yo hice eso en el U.S. Open y es una razón importante de por qué gané el torneo. Nunca me anticipé a las cosas. Traté de ejecutar cada golpe sin pensar más allá. Cuando se logran una serie de pares o birdies en una vuelta seguramente muchos de ustedes empiezan a soñar con bajar el 80 o anotar la vuelta más baja de sus vidas o ganar sus categorías en un member-guest. Mi experiencia es que el éxito en golf surge de no permitir que la mente deambule lejos del golpe que está por ejecutar. ▶ Otro significado es controlar la bola y eso se logra con dos cosas. La primera es hacer un swing que sea repetible con facilidad y que produzca un vuelo de bola predecible – como el golpe con hierro que estoy usando cada vez más este año que pincha un hoyo en el cielo. No solo me ayudó a acertar 52 de 72 greens en el U.S. Open (72 por ciento), me ha convertido en un jugador mucho más consistente. Hasta mediados de junio de esta temporada contaba con ocho finales entre los 10 mejores en 18 eventos del PGA Tour. Le enseñaré ese golpe ahora mismo. ▶ La otra parte de controlar la bola surge de entender qué va a hacer en su swing y cómo corregirlo cuando las cosas están fuera de sintonía. Durante años sentí que estaba como hachando la bola, viendo cuán lejos podía pegarle, en especial con el driver. Hacía cualquier cosa que mi profesor de turno me dijera. Ya no. Mis profesores (trabajo con Butch Harmon, Pete Cowen y Phil Kenyon) han sido fabulosos al mostrarme cómo apropiarme de mi juego y cómo repararlo cuando ellos no estén. Ahora estoy haciendo cambios sutiles cuando la bola no se mueve como yo quiero. A principios de la semana del U.S. Open Butch me preguntó si necesitaba que me viera el swing pero yo me sentía confiado. Le dije, “solo quiero salir a jugar”. Terminé pegándole fantástico al driver y también le enseñaré mi técnica con ese palo. ▶ Por último pero no menos importante, tengo un mejor control sobre mi juego corto. A lo largo de los años esta parte fue la que quizás me haya impedido ganar más. He dedicado mucho trabajo en el putt con Phil y Pete realmente me ha cambiado la técnica en el chip y el bunker. ¿Ese chip que jugué desde fuera del green en el 17 del domingo en el U.S. Open que casi entra? No estoy seguro si hubiera podido pegarle tan nítido en el pasado. Le diré el paso a paso de cómo ejecuté ese golpe. Siga leyendo y vea si mi consejo sobre el control puede ayudarlo a conseguir una gran victoria.

LA RUTINA PREVIA AL GOLPE
PREPARE EL GOLPE PARA TENER CONTROL
Me encanta pegar tres cuartos de tiro con los hierros. Eliminan bastantes movimientos adicionales de mi swing, lo cual aumenta mis chances de pegarle sólido con la cara en escuadra al objetivo. También disminuyen la altura de vuelo, algo importante cuando se trata de controlar dónde aterriza la bola.
Creo que todos mis golpes con los hierros son bajos – no son golpes perforantes más bien habla de la presión que le aplico al golpe. Digo esto porque si bien le estoy restando algo a la bola en un tiro tres cuartos aún la comprimo con un “puñetazo”.
Agarro un palo de más porque estoy haciendo el swing en un 80 por ciento de mi esfuerzo máximo.
También empuño el palo más abajo sobre el mango (izquierda). Esto también le resta yardas al golpe pero es importante porque aumenta la probabilidad de pegarle nítido a la bola. Estoy seguro de que usted le pega más sólido a los hierros cortos que a los largos. Un último consejo a la hora de preparar el golpe: ubique la bola no más adelantada que el centro de su stance para lograr un mejor contacto.

“¿POR QUÉ EMPUÑAR EL PALO MÁS ABAJO? ¿ACASO USTED NO LE PEGA MEJOR A LOS HIERROS CORTOS QUE A LOS LARGOS?”

EL IMPACTO
DELE UN PUÑETAZO A LA BOLA
Si usted está mirando esta foto mía donde justo acabo de pegarle a la bola (abajo) tal vez se haya quedado con el hecho de que mi cabeza ha rotado hacia el objetivo. Eso es algo que hago. (Y también muchos otros pros.) Me obliga a hacer el swing a través de la bola y aplicar algo de fuerza. Recuerde, es un puñetazo, no una cachetada.
Lo más importante de esta foto, si bien es más difícil porque está borrosa, es que la cara del palo sigue en escuadra al objetivo. Por eso me gusta tanto este golpe. La cara del palo se encuadra más fácil y se mantiene en escuadra por más tiempo. Cuando empiece a incorporar este movimiento descubrirá que ya no le preocupa hacia dónde va la bola porque ella no se mueve demasiado ni a la izquierda ni a la derecha. La clave está en seguir rotando el cuerpo en el swing a través hasta que el pecho enfrente al objetivo. Haga eso y no tendrá que preocuparse por mucho más.
Ahora pasemos a algunas de las cosas que estoy trabajando para controlar el driver.

“CONTINÚE GIRANDO Y LA CARA DEL PALO SE ENCUADRARÁ FÁCILMENTE AL OBJETIVO”.

LA TÉCNICA
DEJE QUE SU CUERPO ALLANE EL CAMINO
Lo que estoy a punto de decir puede sonar contradictorio, pero no quiero confundirlo. Mis manos son lo único adherido al palo por lo tanto cumplen un rol enorme en cualquier swing que intente. Como dice Pete Cowen, “todos los buenos jugadores lo hacen con sus manos”. Pero ahora viene la contradicción: para este golpe tres cuartos uso mucho menos mis manos cuando hago el swing. Es un movimiento más corto y controlado hacia a atrás y a través y siento que todo sucede debido a la rotación del cuerpo.
Y cuando digo que es un swing reducido, una buena manera de imaginarlo es de hombro a hombro. Esto hará que recorte el backswing (arriba) y el follow-through. Pronto descubrirá que con este swing más corto y controlado su cuerpo, los brazos y el palo se mueven juntos a la misma velocidad. Al principio parecerá muy lento, pero espere a ver la bola saltar de la cara del palo y penetrar el aire.

EL DRIVE TOTAL
COMBINE POTENCIA Y PRECISIÓN
Si bien nunca he tenido problemas para pegarle fuerte al drive – en todas mis 11 temporadas en el PGA Tour tuve un promedio de más de 300 yardas desde el tee – mi precisión necesitaba un poco de estímulo. Quería jugar mis segundos golpes desde el fairway sin sacrificar distancia. Lo que descubrí fue que podía hacer ambas cosas, o al menos ser mucho más preciso, si sabía dónde estaba la cara del palo en todo momento. Entonces yo le recomiendo que haga el swing con el driver a una velocidad que le permita sentir que la cara se está encuadrando a medida que llega a la bola – incluso si eso se siente como un esfuerzo de solo 50 por ciento. Mientras empieza a darse un poco más de cuenta de cómo controlar la cara, podrá aumentar la velocidad. Pero incluso si no hace el swing todo lo rápido que solía hacerlo, lo sorprenderá cuán eficientes serán sus drives si simplemente se enfoca en pegarle a la bola con una cara en escuadra, como me ve haciendo aquí en esta secuencia.
El control del driver también tiene que ver con la longitud del swing. Me gusta lo que dice Pete Cowen sobre el backswing: la longitud no importa tanto como cómo gira. Aquí pueden ver que mi backswing parece corto. Pero le estoy pegando más de 300 yardas. Eso significa que estoy creando bastante energía – mi giro – sin necesidad de alargar mi swing. Es cuestión de lógica que cuanto más largo es el swing, más difícil es controlarlo.
A Pete le gusta usar la imagen de una escalera en espiral para explicar un buen giro. Mientras voy hacia atrás, la presión pasa de mi pie izquierdo a mi tobillo derecho, tobillo izquierdo a la canilla derecha, canilla izquierda hacia la rodilla derecha, rodilla izquierda al muslo derecho, muslo izquierdo a la cadera derecha – como los peldaños inclinados de una escalera. Continua para arriba hacia los abdominales superiores, la parte superior del cuerpo hasta el hombro derecho. Uno se apila en modo espiral. Esto crea una cantidad tremenda de energía para el drive. Piense en esto como un gran resorte: lo tuerce y luego lo suelta.
También quiero hablar del rol de la parte baja de mi cuerpo porque es la verdadera clave para pegarle bárbaro al drive. Incluso antes de hacer el swing mis piernas ya están activas. Estoy presionando el suelo, sintiendo que lo estoy agarrando con los dedos de los pies para crear estabilidad. Eso es vital para poder girar en el backswing.
Luego, a medida que empiezo a volver, uso el costado derecho para empujar mi cuerpo hacia el objetivo, permitiendo que toda la energía que construí en el backswing se vaya hacia adelante y luego a la izquierda. Es como cuando los velocistas dejan los bloques de largada; los usan para empujarse. Pete dice que todos hablan de llevar el peso hacia el costado izquierdo. ¿Pero qué causa eso? Es el costado derecho moviéndose hacia adelante para que pueda descargarse hacia la bola.

EL GOLPE QUE GANÓ EL ABIERTO
DEJE JUGAR EL CHIP COMO JUEGA EL PUTT
Butch Harmon me sugirió que trabajase con Pete Cowen para darle un vuelco a mi juego corto. Pete dice que los buenos jugadores de chip saben cómo hacer que el palo llegue a la base del swing en el mismo lugar una y otra vez. Me cambió la preparación del golpe y la técnica para que pudiera hacerlo.
El cambio más grande es colocar la vara más vertical en el address – mucho menos inclinada hacia el objetivo. Y sostenerla más empinada para que el taco del wedge se eleve del suelo. También me paro más cerca de ella y tomo el grip más abajo.
Con estos ajustes en la preparación del golpe puedo hacer un swing que se siente mucho más como un golpe de putt y que el palo apenas se deslice a lo largo del césped luego de golpear la bola. No se clava, por eso pude pegar ese tiro desde afuera del green del 17 tan bien (abajo). Con mi antigua técnica lo más probable es que hubiera pegado una papa o un filazo hasta el otro lado del green. En cambio, la bola flotó desde la cara y se detuvo cerca de la taza. Teniendo en cuenta la magnitud del momento, eso fue control en múltiples niveles.•

“LA CLAVE PARA JUGAR EL CHIP DESDE UN ASIENTO DURO ES HACER EL SWING CON LA VARA MÁS EMPINADA”.