Instrucción Hace 2 meses

Soluciones para todas esas yardas intermedias, por Joaquín Niemann

ES probable que usted se sienta bastante bien cuando tiene la distancia perfecta para el palo que sostiene en sus manos. ¿Pero qué pasa con esas yardas molestas, como cuando un hierro 7 será demasiado y un hierro ocho completo no cubrirá la distancia? O cuando está a 45 yardas del green y un swing completo con su lob wedge vuela 60 yardas? He visto a muchos golfistas pasarla mal en estas situaciones porque hacen el swing muy violento o desaceleran el palo para tratar de controlar la distancia, y ninguna de las dos funciona. Si quiere pegar más golpes a la altura de la bandera, pruebe los métodos que yo he usado en el PGA Tour. Empecemos con las yardas intermedias. Aquí estoy haciendo el swing con mi hierro 7. Normalmente le pego 185 yardas, así que si tengo 175 a la bandera, me paro más cerca de la bola y angosto mi stance unos centímetros. También tomo el palo más abajo unos tres centímetros o algo así. Cuando hago el swing, el único ajuste que hago es detener mi backswing apenas antes de la posición habitual en el tope. Luego hago un swing a través normal. No cambio la velocidad a través de la bola. Esa es la clave.


“SOSTENGA LA VELOCIDAD DEL SWING EN LOS GOLPES MÁS CORTOS”.


La velocidad del swing también es importante cuando se tiene menos de un wedge completo al green. Esta es la zona de la cancha donde noto que los aficionados tienen más problemas. En parte se debe a que no tienen un plan consistente para encarar estos golpes cortos. Si no tiene una estrategia, es difícil saber qué practicar. Y sin práctica, la pasará mal en la cancha.

La manera que yo encaro estos golpes es regulando la longitud del backswing dependiendo de la distancia del golpe – distancias más cortas equivalen a backswings más cortos. Pero lo que hay que recordar es que, al igual que cuando se tiene una distancia intermedia con los palos más largos, hay que hacer el swing a través de la bola con la misma velocidad al margen de la distancia.

Yo practico tres longitudes de swing con mi sand wedge que son menos que el swing completo, por lo que tengo tres distancias incorporadas para cuando estoy en la cancha. Si detengo el backswing cuando la vara está cerca de la altura de mis caderas (izquierda), sé que la bola volará 35 yardas. Cuando mis antebrazos están paralelos al suelo, volará 60 yardas. Y cuando mis manos se detienen a la altura de los hombros, recorrerá 80 yardas. Una vez más, no puedo dejar de hacer hincapié en la importancia de no desacelerar a pasar a través. Eso lleva a golpes inconsistentes.

Para conseguir aún mejores resultados, agregue esto a sus sesiones de práctica: pegue 10 bolas con tres longitudes distintas de backswing. Anote cuán lejos vuela la bola con cada una y depende de esos swings para producir las distancias correctas cuando esté en la cancha. Tendrá mucha más confianza al pegar medios golpes y dejarla a la altura de la bandera.

JOAQUÍN NIEMANN, 20, de Chile, tuvo cuatro finales entre los diez mejores jugando eventos del PGA Tour por invitación de patrocinantes en 2018, logrando la categoría completa para esta temporada.