Protagonistas Hace 1 año

Qué dice el vestuario sobre los cambios en las reglas

vestuarioMás simple es mejor. Es una verdad que se aplica a cualquier cosa de la vida. Es por eso que estoy a favor de la propuesta “modernización” que recortará las Reglas de Golf de 34 a 24. Yo no estoy de acuerdo con todos los cambios, pero me gusta el espíritu de la misión.

Muchos de mis colegas no son tan abiertos de mente. Entre nosotros existe una gran parcialidad en contra de la USGA. Cuando Far Hills hizo el anuncio, la vibración en la cancha de práctica fue mordaz, “¿qué diablos saben esos tipos sobre golf?” Es injusto, pero esa es la percepción que tienen los pros. Interactuamos con la USGA una vez al año en el U.S. Open, lo cual desde nuestro punto de vista suele ser una debacle. Cinco o seis cosas que parecen ridículamente injustas sucederán esa semana casi garantizado, como perder una pelota en el rough a una yarda del fairway, o ver que tu pelota detenida de repente rodó 10 metros hasta fuera del green. A menos que seas el tipo que sostiene el trofeo al final, te vas con amargura. Si bien la R&A está igualmente involucrada en los cambios, los jugadores estadounidenses no sienten la misma antipatía contra esa organización. Si la propuesta hubiese salido de la Federación Internacional de Golf, hubiera sido mejor recibida.

La USGA tampoco ayudó a la relación al poner a un sujeto en Riviera este año para preguntarnos nuestra opinión sobre las reglas. El comunicado de prensa que llegó dos semanas más tarde claramente ya había estaba escrito. Yo estaba al tanto del proyecto, pero no sabía cuán drásticos serían los cambios. No estoy seguro de que la gente aprecie aún cuánto va a cambiar esto al golf.

Yo no voy a presentar un feedback por escrito a la USGA, pero esto es lo que voy a decirle a Mike Davis (con quien tengo una buena relación) la próxima vez que lo vea.

▶ Permitir que los golfistas arreglen las marcas de clavos va a ser un desastre para el juego lento.
Todos hemos fallado y embocado putts debido a marcas de clavos. Muchos de los profesionales son obsesivos y van a estar achatando, achatando, achatando el pasto todo el día.

▶ Dropear la pelota desde cualquier altura me desconcierta. Es el cambio del que más hablan en el tour y ninguno de nosotros no podemos entender qué hay de malo con el sistema actual. ¿Vamos a tener oficiales acostándose sobre el suelo para verificar que la pelota ha sido dropeada en vez de colocada? Parece ser una oportunidad para hacer trampa. No me malinterprete: Que el golf es un deporte de honor está vivo y bien entre los rangos de los pros. Hay muchos más medios y personas tratando de atraparnos haciendo algo mal de lo que realmente pasa. Pero dropear desde 2,5cms va a alimentar la sospecha.

▶ El resto de los cambios parecen fantásticos. Cada vez que alguien es penalizado por un tecnicismo, llámese posiblemente (¿teóricamente?) Dustin Johnson golpeando su pelota en el green en Oakmont, o Carl Pettersson tocando una hoja en su backswing en Kiawah, la reacción en el vestuario es siempre unánime: “Qué mi —-.” Si el jugador no está tratando de lograr una ventaja, no debería haber penalidad. La USGA y la R&A están tratando de deshacerse de estas situaciones.

Creo que los golfistas de fin de semana volverían a algo parecido a las 13 reglas originales escritas en Escocia en 1744. Para el golf competitivo, donde hay mucho dinero en juego, las reglas deberían evolucionar constantemente. En vez de cada cuatro años, cada tres meses o algo así los tours principales deberían reunirse – tal vez mediante una video conferencia – y discutir las circunstancias extrañas y presentar soluciones que tengan sentido común. Por ejemplo, en Riviera, un tipo en un threesome sufrió un gran perjuicio después de una suspensión por mal clima. Él tenía un asiento limpio en el bunker cuando sonó la sirena, pero cuando regresó, su marca se la había llevado el agua y tuvo que dropear en una superficie embarrada y la pelota quedó enterrada. ¿Es eso justo? No depende de mí decidirlo. El punto es, esas situaciones deberían ser evaluadas más frecuentemente de lo que son evaluadas ahora.

Los pros conocen las reglas, pero estamos condicionados a llamar a los oficiales por temas tan simples como una liberación por boca de riego. No vale la pena el estrés de hacerlo uno mismo. Incluso si las reglas se simplifican, va a pasar mucho tiempo antes de que juguemos más rápido.