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¿Deberíamos preocuparnos por la disminución de la velocidad de swing de Tiger Woods?

Para la mayoría de los fanáticos de Tiger Woods, incluyéndome a mí, no hay nada más aterrador que la posibilidad de que sufra otra lesión en la espalda tras un regreso a la competencia por lo demás impresionante en 2018. He visto demasiados dolores de cabeza como para quedarme tranquilo, porque a los 42, es natural preguntarse si el regreso actual de Tiger después de la lesión es el último. Quiero ver a Tiger jugar bien, claro, pero sobre todo, quiero verlo jugar sin dolor y feliz.

Jugar, mientras tanto, es algo que Woods ha hecho, y (con suerte) continuará haciendo mucho durante los próximos meses. El clímax de la temporada del PGA Tour se acerca, con torneos cada vez más seguidos, y hay algunas señales de que el período más prolongado de competencias para Woods está comenzando a desgastarlo. Estuvo mucho tiempo en kinesio durante el Open Championship, algo que causó una alarma menor, y habló de no poder practicar tan duro como solía hacerlo. Incluso sufrió rigidez en la espalda.
Entonces, ¿cuánto le está pasando factura al swing de Tiger?

En GolfChannel.com, Ryan Lavner tomó una fascinante línea de investigación combinando los diferentes momentos de la velocidad de swing de Woods, que parece descender de 122.6 mph en Quail Hollow, a principios de este año, a 117.7 mph el domingo, en Firestone, una pérdida de aproximadamente cinco millas por hora.

Entonces, ¿este tema de la velocidad de swing es una señal de advertencia para que los fanáticos de Tiger se preocupen? Estoy aquí para asegurarles que no es así.

Primero lo primero. Echemos un vistazo a la velocidad de swing de Tiger en relación con su carrera. Su promedio actual de velocidad es de aproximadamente 120 mph. Es más lento que cuando fue el conquistador del mundo, antes de 2008, pero su promedio actual se ve en línea con lo que hemos visto desde entonces. En las nueve temporadas posteriores a la lesión de la rodilla, donde jugó suficientes torneos como para registrar una velocidad promedio, siete han oscilado entre 118 y 120 mph. Los otros dos (en 2014 y 2017) básicamente pueden explicarse por sus lesiones.
En Quail Hollow, en mayo, Tiger realmente mostraba una velocidad promedio de 122 mph, que es de hecho más rápido de lo que ha estado moviendo el palo en promedio desde la cirugía de rodilla. Pero si miramos ese evento en el contexto de su temporada, podemos ver que es en gran medida un caso atípico.

Tiger registró su mayor distancia con el driver de la temporada (por lejos) y la segunda más baja en precisión con el driver. Para mí, eso cuenta la historia de Tiger golpeando más drivers a principios de la temporada, especialmente en el Wells Fargo y también en el Honda Classic, de lo que lo está haciendo ahora.

Deseche ese valor atípico y no hay mucho en las estadísticas de distancia de Tiger que sugiera que está pegando de forma diferente a como lo hacía al principio de la temporada, incluso si está cansado y su fragil espalda lo está molestando más que a principios de año.

Su velocidad de swing ha disminuido menos de 2 mph desde el Players Championship (la semana después de Wells Fargo). Y el número de eventos es una muestra bastante pequeña para sugerir cualquier problema más amplio. Su promedio de velocidad de swing de 117 mph durante el domingo en Firestone fue simplemente el resultado de golpear menos drivers, teniendo en cuenta que cuanto más corto es el palo, más lenta es la velocidad del swing. Y, además, cuando él tiraba drivers, todavía alcanzaba distancias de 344, 358, 368 y 398 yardas.

Dicho todo esto, los fanáticos de Woods deben estar atentos, ya que esta anecdótica evidencia está allí, pero todos deberíamos tomarnos un descanso de la salud de Tiger. No parece tan cómodo físicamente como lo estuvo a principios de año, pero no creo que eso le esté cobrando un precio a su juego.

Entonces, básicamente, no nos preocupemos…todavía.