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Tiger Woods rompió la sequía y se llevó el Tour Championship

Finalmente sucedió. Era cuestión de tiempo. Tiger Woods volvió a festejar en el PGA Tour al conquistar el Tour Championship en el East Lake Golf Club de Atlanta, Georgia, evento final de los playoff de la FedEx Cup, tras una sequía de cinco años sin victorias desde el Bridgestone Invitational de 2013.

Con rondas de 65-68-65-71 (-11), el 14 veces ganador de majors se quedó con el evento reservado solamente a los mejores 30 del ranking de la FedEx, clasificación en la que concluyó en segundo lugar detrás del vencedor, Justin Rose. Menos de un año atrás y con cuatro cirugías sobre su espalda, Woods ocupaba el puesto 1199 del ranking mundial y su futuro era incierto. Hoy, entre los primeros 20 del mundo, con la conquista de su título número 80, siete top 10 en 18 eventos jugados en la temporada, y listo para integrar el combinado norteamericano de la Copa Ryder por delante, las cosas parecen haberse encaminado para el profesional de 42 años.

“Fue una gran pelea, me encanto estar allí, las condiciones fueron difíciles. Al comienzo del año parecía casi imposible pensar en ganar pero me fui sintiendo cada vez mejor y hoy llegó. Tuve que hacer un esfuerzo para no llorar sobre el final, todavía me quedaba sacar la pelota del bunker en el 18 y podía pegar un filazo”, confesó Tiger emocionado.

Tiger llegó al domingo  con una ventaja de tres golpes sobre Rory McIlroy en lo que se presentaba como un mano a mano con el norirlandés, lo que podría ser el anticipo de un esperado match de Ryder dentro de unos días en Le Golf National de Paris. McIlroy no tuvo su mejor jornada, errático desde el tee, comenzó apagado, sin poner presión alguna sobre el puntero. El birdie en el hoyo de apertura de Tiger marcó un poco el norte de lo que veríamos, un Woods tranquilo, mayormente sólido en el green, con golpes de salida inteligentes y algún que otro error que supo corregir a tiempo para que no pese en la tarjeta.

EL BIRDIE DEL 1:

Con un birdie en la apertura (1) y ocho pares consecutivos, Tiger cerraría la ida con uno bajo par y cinco de ventaja sobre Justin Rose, quien se convirtió en su escolta luego de la fallida jornada de McIlroy. La vuelta empezó con bogey para Tiger en el par 4 del 10, aunque otro bogey de Rose un hoyo más adelante mantuvo la diferencia inalterada en cinco. “Este título sería uno de los mejores de mi carrera considerando todo lo que tuve que hacer y pelear para volver a estar acá. Batallé mucho sin saber qué iba a encontrarme al final del camino, fue mucho el sacrificio, la parte mental, ademas de ir tratando de poner el swing a punto. Me fui entusiasmando y evolucioné hasta llegar a donde estoy hoy“, dijo Tiger antes de la ronda final, soñando con el triunfo que finalmente llegó.

El birdie en el par 4 del 13  para llegar a -13 total fue un momento de quiebre en la ronda del californiano, si bien nunca sintió el embate de sus perseguidores, mantuvo la diferencia con el resto en cinco, esta vez con Billy Horschel que intentaba escalar posiciones en el cierre. Estaba claro que todo dependía de Woods y el foco estaba puesto en cómo iba a soportar esa mochila después de cinco años sin victorias. Y lo hizo en modo Tiger.

EL BIRDIE DEL 13:

El par 3 del 15, 226 yardas a la bandera, casi todas sobre el agua, reservó la cuota de suspenso que el leaderboard no estaba dando. El hierro 6 de Woods voló lo justo para superar el hazard por 30 centímetros, una bola que podía haber costado muy cara si bajaba un metro antes. Approach y dos putts para Tiger que subió finalmente uno a pesar de evitar la multa. Otro bogey en el 16 sumó preocupación de cara a la recta final a pesar de que Horschel estaba a dos y ya esperando en el clubhouse.

EL AGÓNICO VUELO DEL 15:

Sendos pares en los hoyos finales le dieron el título al ex nro. 1 del mundo, que fue rodeado por una marea humana en su caminata final hacia el green del 18, una imagen que hace mucho tiempo no se veía en el golf y que pinta de cuerpo entero lo que produce Tiger en el deporte. Además del festejado triunfo, Tiger embolsó U$1.62 millones de dólares que se suman a los U$3.82 que ya acumulaba en la temporada.

LA CAMINATA FINAL:

“Tenía dos golpes de ventaja pero quería que todo terminara, me emocioné y tuve que volver a concentrarme porque no podía irme del juego. Fueron duros estos dos años, no fue nada fácil, por eso creo que, con el apoyo de todos, pude finalmente volver. Poder sentir esa presión otra vez de los últimos hoyos es algo muy lindo”, concluyó Tiger entre lágrimas en la premiación.

La nota de color del día la dio Justin Rose, el flamante número 1 del mundo. El inglés llegó a East Lake con todas las chances de quedarse con la FedEx y el cheque de U$10 millones, pero jugó su única vuelta sobre par el domingo y llegó al hoyo final con la obligación de tener que hacer birdie para llevarse el título y el jugoso premio. Finalmente fue birdie (apenas el segundo del día) en el par 5 del 18 para coronarse como ganador de la serie y cerrar una temporada excelente.