Instrucción Hace 2 semanas

Swing a prueba de slice, por Tony Finau

▶ Cuando llegué al tour en 2014 estaba pegando slice desde el tee. No es chiste. Sí, tenía bastante potencia y sabía cómo maniobrar la curva, pero era un jugador del tour que veía cómo sus golpes de salida se desviaban 30, 40 yardas a la derecha. En los últimos cinco años he aprendido por qué pegaba slice y he trabajado duro con mi profesor Boyd Summerhays para deshacerme de esa gran curva. Si usted pega slice, creo que leer acerca de qué fue lo que hicimos lo ayudará. ▶ Si hace el esfuerzo de encarar los movimientos que causan el slice, puede enderezar todos sus golpes. No sucederá de la noche a la mañana, pero si lo hace de manera sistemática, el proceso funcionará. Con el tiempo empezará a ver de manera diferente a las canchas de golf, como lo he hecho yo. Dejará de preocuparse por si tiene espacio a la izquierda para enviar su bola y no mirará a la derecha con miedo. Le pegará más sólido y controlará dónde va.
▶ En el corazón de cada slice hay una cara abierta. Y por lo general viene con un swing empinado que corta la bola de afuera hacia adentro. Mire esta foto mía de unas semanas atrás (izquierda). Mi brazo derecho está por debajo del izquierdo; la cara del palo en escuadra (apuntando apenas a la izquierda porque es posterior al impacto); y la parte superior del cuerpo todavía está en postura – sin enderezarse ni girar fuera de lugar. Con mi viejo swing estaría erguido, el hombro derecho muy alto y el palo yendo varias millas a la izquierda. Hombre, este me gusta mucho más.

COSTADO DERECHO ABAJO
▶ Yo solía tener mi mano derecha demasiado montada en el grip y mi brazo derecho enderezado en la preparación del golpe. Si usted acostara un palo sobre mis antebrazos, hubiera apuntado directamente a la izquierda. Para compensar eso, daba vuelta la cara del palo e iba abierta hacia atrás. Ese movimiento predisponía el slice.
El primer cambio que Boyd y yo hicimos fue mover mi mano derecha más hacia abajo del grip. Rápidamente empecé a darle menos curva a la bola. Tal vez piense que los pros del tour solo realizan cambios sofisticados, pero ese simple movimiento hizo una enorme diferencia. Si un día me siento algo fuera de swing, es lo primero que chequearé.
La mano derecha más fuerte también me ayuda a poner algo de flexión en el brazo derecho y ubicarlo más cerca mío. Como muestra Boyd (derecha), quiero que mi brazo derecho esté por debajo del izquierdo. La sensación para mí es que el codo derecho está doblado y metido. Este cambio – y el nuevo grip – me ayuda a empezar bien el swing, con la cara del palo rotando naturalmente. Ni siquiera pienso en la cara.

ENCUADRADA EN EL TOPE
▶ Mi brazo izquierdo solía estar más vertical en el tope del swing, con la vara apuntando a la derecha. Ahora mi brazo izquierdo atraviesa mi pecho y la vara está paralela a la línea objetivo en el tope (izquierda). Además, puede ver que la cara del palo está en el mismo ángulo que mi antebrazo izquierdo; eso es en escuadra. La cara del palo solía estar bien abierta, la punta colgada hacia abajo. Sé que nos estamos poniendo bastante técnicos aquí pero quiero que vean estos cambios – ellos directamente preestablecen el resto de mi swing. Ahora no tengo que hacer ningún esfuerzo de último minuto al volver para compensar la cara abierta.
Mi swing también es más corto porque me encanta la sensación de mi brazo derecho quedándose cerca a través del swing. Si eso significa corto de paralelo, que así sea. Boyd y yo no buscamos posiciones de manual; permitimos que el vuelo de la bola nos diga qué es correcto. Tengo suficiente espacio para crear velocidad y lo más importante es que la cara está en una posición fuerte. No pego slice desde aquí.

“PARA HACER EL SWING DESDE ADENTRO DEBE CONFIAR EN QUE LA CARA NO ESTÉ ABIERTA”.

MANTENIÉNDOME POR ADENTRO
▶ El primer movimiento al volver es cuando los pegadores de slice piensan, uy no, tengo que mandar esta cosa hacia la izquierda, y yo no era la excepción. Solía lanzar el palo hacia afuera en el downswing para forzar mi swing más hacia la izquierda. Eso me volvía más empinado y abría la cara todavía más.
Mire cómo la vara está en línea con mi brazo derecho (abajo); solía estar alineado con el izquierdo. En estos días mantengo esa sensación del brazo derecho cerca de mí. Tengo confianza en que la cara está controlada para poder hacer el swing libremente hacia la bola sin preocuparme de perderla por la derecha.
Como dije antes, puedo mantener mi postura también. Solía tirar mi cabeza alejándola de la bola y tirar del palo hacia la izquierda. Ahora sé que cuanto más a la izquierda vaya, más abierta estará la cara en relación con el recorrido – es un ciclo feo. Boyd y yo hacemos bromas sobre hoyos en los que no tenía espacio para pegarle al driver porque había un árbol a la izquierda. Ahora pego el driver en todos lados.

“RESISTA DAR VUELTA EN EL ÚLTIMO SEGUNDO. GIRE SU CUERPO A TRAVÉS – ¡Y VÉALA VOLAR!”

CONOCIENDO NUEVAS LÍNEAS DE JUEGO
▶ La gente ve que mi swing ha cambiado mucho y me preguntan cuál fue la parte más difícil. Boyd y yo hemos trabajado duro en los fundamentos de la preparación del golpe, lo cual comenzó a cambiar de forma natural la mecánica de mi swing. Empecé a ver menos curva de inmediato. Lo gracioso es que fui capaz de adaptar mi técnica más rápido que mi vista. Me tuve que acostumbrar a ver nuevas líneas de juego cuando estoy en la cancha. Durante muchos años veía salir mis drives con fuerza a la derecha. Solía pensar que de a ratos pegaba un draw ¡y la bola seguía tomando curva hacia la derecha! Todavía prefiero pegar un leve fade, pero tuve que recalibrar mi visualización.
Un ejercicio que usamos es preparar un portón para mis golpes usando dos varillas de alineación. Colocamos el portón a unos sesenta centímetros aparte apenas a la izquierda de la línea objetivo y unas 10 yardas frente a mí. Trabajo arrancando la bola para que pase por el portón. Si lo hago, sé que la bola tomará un toque de fade hacia el objetivo.

UN FINISH NADA RARO
▶ Aquí no estoy haciendo una parte importante sobre el impacto, a propósito, porque estamos hablando de preestablecer las cosas correctas – cara del palo, recorrido del swing, ángulos del cuerpo – para que el impacto rinda. Los que pegan slice tratan de salvar el swing en el impacto al tirar del palo hacia la izquierda o dando vuelta las manos y cerrando la cara. Si usted hace su trabajo en el address y al ir hacia atrás, puede darle a la bola un golpazo bueno y atlético.
Dicho esto, es inteligente tener una imagen del follow-through. Boyd y yo hemos trabajado en lo que llamamos una “descarga pasiva”, lo que significa que no existe una manipulación de las manos para controlar la cara. Estoy rotando mi cuerpo a través en sincronía con el palo (arriba). Necesito que la punta apunte hacia arriba (escuadra) aquí. Puede que usted esté pensando, ¿por qué no cierra la cara para deshacerse del slice? Esa es una corrección poco confiable. Es mejor tener la cara bien establecida y solo girarla a través. Yo prefiero que sea confiable – planeo estar en el tour por un tiempo. •

RECORDANDO A MAMÁ
▶ En 2011, cuando tenía 22, perdí a mi mamá en un accidente de auto. Ella era una dama increíble, que me llenaba de confianza y positivismo todos los días. Crecí con siete hermanos en un pequeño departamento en Salt Lake City. Mis cuatro hermanos varones y yo compartimos una habitación. Pero no conocíamos lo que no teníamos. Mi hermano Gipper y yo nos enamoramos del golf cuando niños y nuestros padres nos dieron lo que necesitamos para jugar. Eso era todo lo que sabíamos en ese entonces.
Mi papá fue un gran atleta y mi mamá jugó al vóley en BYU-Hawai, así que éramos una familia loca por los deportes. Pero el golf es diferente, más allá de la parte económica. Con sus altibajos, el golf requiere compromiso y perseverancia más que otros deportes. Mi madre fue una enorme fuerza para el bien en mi vida. Me hizo sentir especial y fuerte cuando el golf me estaba desgastando. Fue duro darme por vencido, pero sabía que mi madre nunca lo haría.
Me llevó seis intentos pasar la escuela clasificatoria y cuando finalmente lo logré en 2013 me derrumbé pensando cómo el entusiasmo y apoyo de mi madre siempre me levantaba. Lograr mi tarjeta fue el logro más importante en mi carrera hasta ahora y nunca lo doy por sentado. La gente dice que el golf es un deporte individual pero para mí siempre ha sido mucho más que eso. Mi familia ha sido una gran parte de mi carrera, en especial mi madre. Cada vez que necesitaba escuchar que era capaz de hacer algo, ella estaba ahí. Ella no sabía mucho sobre golf, lo cual quizás era algo bueno, pero siempre estuvo ahí, firme y sonriendo. Demostrándome cuánto me amaba.
Yo sé que ella todavía está conmigo, diciéndome en samoano “Fa’a Malosi”, lo cual significa “Sé fuerte”. Tengo mis momentos de tristeza en fechas especiales como el Día de la Madres, pero en general estoy contento recordando cómo vivió. Trataba a la gente con amabilidad y los hacía sentir queridos. Yo sé que ella está orgullosa de lo que he sido capaz de lograr en golf, pero lo más importante para mí es portar los atributos que ella tenía. Las mismas cosas que marcaban la mayor diferencia para mí.
Ahora que mi esposa Alayna y yo tenemos cuatro hijos propios, me pongo a pensar cuán única fue mi madre realmente. Pienso en cuán bendecido fui al tenerla. La montaña que hay que escalar en golf es alta, pero sé que tengo algo muy especial a mi lado. La influencia de mi madre es muy fuerte en mi vida y es difícil negar ese sentimiento cuando lo sientes todos los días.