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Schönbaum, nuevo presidente de la AAG

El pasado 19 de diciembre, la Asociación Argentina de Golf designó al hasta entonces vicepresidente Andrés Schönbaum como nuevo Presidente de la entidad en reemplazo de Miguel Lesson. Con una amplia experiencia en el deporte, tanto como jugador amateur donde se destaca su victoria en el Abierto del Norte en 1983, hasta su paso por la presidencia del Alta Gracia Golf Club e incluso la Federación de Golf de la Provincia de Córdoba, Schönbaum se perfilaba como el candidato natural a suceder a Lesson en el comando de la AAG.
“Esta designación la tomé con un gran orgullo y obviamente una gran responsabilidad. La presidencia de Mike fue buena, pasamos varios avatares, cambio de Director Ejecutivo, reorganizar las áreas, hoy creo que está todo ordenadito para acelerar y tratar de hacer algo bueno. Me voy a mantener dentro de la misma línea que venimos manejando, pero quizá le voy a dar alguna impronta cordobesa, algo más de tonada, cada uno tiene sus características y personalidad”, remarcó el cordobés, quien será el vigésimo primer Presidente desde la fundación de la AAG en 1926, el primero del interior del país.

Comienzos
“Mis inicios en la dirigencia fueron por casualidad prácticamente, en Alta Gracia era vocal suplente pero no me involucraba mucho más que eso. Un amigo me llamó porque se le había caído el vice suyo y me pidió a mí que ocupase ese lugar, propuesta que en primera instancia decliné, aunque poco después me convencieron y así empecé. A los tres meses el presidente tuvo un problema de salud y prácticamente todo recayó en mí, la situación se mantuvo así por cuatro años y finalmente asumí como presidente formalmente. De allí en adelante, todo lo que me pasó fue una sucesión natural, trabajé muy duro como vicepresidente, quise ser un presidente activo y en el último año más aún porque quise probarme a mí mismo si estaba capacitado o no”.

El golf
“Como jugador siempre fui muy perseverante, hoy tengo 2 de hándicap. Los sábados trato de jugar siempre, es mi día de golf. En la semana es muy difícil que pueda jugar, por suerte vivo al lado de un fairway en la cancha de Alta Gracia, cuando vuelvo temprano del trabajo me escapó al green del 4 para practicar approach y putter, eso es un gran beneficio para mi golf y para mí también”.

“Creo que el principal problema de la AAG es la comunicación, y es culpa en primer lugar de los golfistas, no de los medios. Los golfistas somos de muy bajo perfil normalmente”

La problemática
“La AAG puede bajar una línea pero cada club tiene sus características e idiosincrasia, por situación geográfica, por situaciones particulares como lo es la seguridad para varios clubes de Buenos Aires, no hay una única fórmula porque las problemáticas son bien diferentes. Tanto en Córdoba como en la AAG perseguimos los mismos fines, la instrumentación de medidas es diferente pero los objetivos son los mismos. En Córdoba vos vas y podés jugar en cualquier club en cualquier día del año, en Buenos Aires en algunos clubes no te dejan entrar, no podés pasar la barrera, pero ahí hay 20 millones de personas, por lo que no podemos negar que la mayor cantidad de clubes ociosos está en Bs As, los fines de semana rebalsan de gente pero en la semana hay muchos vacíos. El juego lento es otro de los tantos problemas que tenemos que contemplar”.

Déficit
“Creo que el principal problema de la AAG es la comunicación, y es culpa en primer lugar de los golfistas, no de los medios. Los golfistas somos de muy bajo perfil normalmente, vos fíjate que en la forma de jugar no está bien visto que un tipo te festeje en la cara, te cuente de sus logros, y lo mismo en la faz dirigencial, somos amateurs, vamos con mucha prudencia, te diría hasta con vergüenza o timidez. Los golfistas somos así, es parte de la educación del mismo, en el festejo te das cuenta cómo somos, en un comienzo cuando Tiger empezó a festejar eufóricamente fue muy mal visto y creo que quizá llegó el momento de romper con esas tradiciones o esos viejos mitos, porque eso termina repercutiendo en la dirigencia. Las cosas buenas que se hacen el golf tanto dentro como fuera de la cancha, tímidamente las hacemos notar, no se dan a conocer muchas veces. Nos pasa seguido que la gente no tiene idea de muchas de las actividades nuestras, como la escuela de alto rendimiento que tenemos, o de los logros de muchos de nuestros jugadores, esto creo que es producto de la idiosincrasia y también de que somos dirigentes amateurs que tenemos que profesionalizarnos y formarnos en varios aspectos”.

Crecimiento
“Yo soy de la teoría de que faltan jugadores, no que sobran canchas. Muchos dicen hagamos la iglesia y después busquemos el párroco, yo soy de esa idea porque si no hubiese canchas de golf no harían falta golfistas, creo que esa es una parte importante de nuestro trabajo, ya en la presidencia de Mike estuvimos trabajando en este punto. El golf es un deporte que en primer lugar se lo identifica con los viejos, no te voy a decir que es pasivo pero mucha gente cree que lo es, ahí es donde está lo más difícil. Los chicos en primer lugar se van al futbol o al rugby, las chicas se van al hockey, todos deportes colectivos, grupales, que son bastante más divertidos, y muy pocos caen en el golf o en el tenis, mayormente dependiendo de los padres o el entorno”.

“La realidad es que hoy nos faltan 50 mil golfistas más, en ese punto vamos a necesitar más canchas, pero vamos a tener una perspectiva de jugadores de alto rendimiento increíble como pocos tienen”

¿Deporte de elite?
“Sigue existiendo el mito de que el golf es un deporte elite, muchos aun piensan que los golfistas somos todos millonarios. Hoy, si querés, podés hacer el golf más barato que un fútbol 5, vos querés ser socio de un club exclusivo y caro, lo podés ser, como así también de un club más barato y acomodado. Todos los clubs mayormente tienen algún día abierto, excepto el sábado que es el más complicado, el resto de la semana se puede jugar en prácticamente cualquier lugar”.

Menores
“Creo que hacemos un gran trabajo con los jóvenes, nos falta volumen, pero es un poco la falencia que tiene nuestro deporte, tenemos un gran nivel, hasta los 18 años nuestros jugadores practican, juegan y tienen tiempo, aparte de salirles muy barato ya que está prácticamente subvencionado en su totalidad. Tenemos un déficit en el rango que va desde los 19 hasta los 35 años que es nuestra cultura del estudio universitario muy exigente y la vida matrimonial que también provoca un cuello de botella, es complicado tener las 5 o 6 horas que uno necesita para poder jugar 18 hoyos entre traslados y demás. Después de los 40 volvemos a tener un buen caudal de jugadores, la parte flaca es desde los 20 hasta los 40, es un tema difícil que nos obliga a ampliar la base de menores para que llegados a esa etapa la deserción no se note tanto”.

El jugador argentino
“Cuando nosotros ofrecemos nuestros jugadores para las universidades de Estados Unidos, son muy apetecibles porque son jugadores completos, saben entrenar bien, saben jugar, saben cómo competir y saben de reglas, un jugador norteamericano puede llegar a jugar mejor porque son muchos más en cantidad, pero difícilmente tenga esas cualidades. Tenemos aficionados extremadamente completos, casi como los británicos, ambos son muy valorados porque ya llegan formados, eso habla de que hacemos muy bien las cosas”.

El futuro
“Sin ninguna duda tenemos otros Emiliano Grillo en potencia, no me caben dudas. Emiliano a los 13 años era un jugador, y a los 14 fue otro, hizo un clic, tengo la certeza de por cómo se trabaja en nuestro país desde los clubes, las escuelas de menores, las federaciones o alto rendimiento mismo, que vamos a tener más Grillos en proporción que el resto del mundo. Somos muy prolijitos y muy avanzados, nuestro sistema de competencia y de alto rendimiento está al nivel de las mejores del mundo, de Australia, de Sudáfrica, de Inglaterra. La realidad es que hoy nos faltan 50 mil golfistas más, en ese punto vamos a necesitar más canchas, pero vamos a tener una perspectiva de jugadores de alto rendimiento increíble como pocos tienen”.