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Retiros dorados

retirosHacia fines de siglo, antes de la desaceleración económica – la combinación de la quiebra de las empresas puntocom y el 11 de septiembre de 2001, seguido de la Gran Recesión de 2007-2009 – hubo algunos cálculos impactantes sobre cuánto cobrarían algunos profesionales del PGA Tour por su plan de ingresos diferidos cuando se retiraran. Tiger Woods cobraría mil millones de dólares, según estimaciones y los demás trabajadores competidores amasarían decenas de millones.

Esas proyecciones no solo no previeron el colapso económico, sino que asumieron una tasa de crecimiento irreal de los ingresos del PGA Tour basándose en un impactante aumento del 40 por ciento en las bolsas en 1999, impulsado por el primer contrato de TV en la era Woods, el cual fue negociado menos de un mes después de que la vuelta final de Tiger en su victoria en el Masters de 1997 consiguiera un record de 14,1 en los ratings de TV en un domingo.

Pero desde el segundo acuerdo de Tiger TV, en 2003, el crecimiento de los ingresos del PGA Tour se ha sostenido modesta pero continuamente en la media de un dígito anualmente durante un período en el que muchas de las pensiones de los trabajadores fueron congeladas o eliminadas. Los pros del Tour pueden agradecer en parte a la creación del bono anual de la Copa FedEx en 2007; el PGA Tour Champions, establecido en 1980; y la pensión relativa a los cortes pasados que el comisionado Deane Beman concibió en 1983.

Woods tiene más de $20 millones en dinero por pensión para relajarse, según los cálculos de Golf Digest después de entrevistar a agentes, ex jugadores y expertos en inversiones. Mientras tanto, jugadores como Phil Mickelson, Steve Stricker, Jim Furyk y Vijay Singh tienen más de $7,5 millones (y sigue aumentado) en dinero por pensión, dándole un significado completamente nuevo a los años dorados, dicen algunas fuentes.

Las pros del LPGA Tour, por otra parte, están bien rezagadas – aún aquellas jugadoras de 30 años con múltiples victorias tienen balances que rondan las seis cifras en dinero provisto por el tour para su jubilación. Al igual que todo en el PGA Tour, la pensión se basa en mérito. “Se come lo que se mata; no tienes garantizado nada,” le dijo a Golf Digest un ex jugador que está establecido dentro del plan, hablando desde el anonimato. “Deane hizo las cosas bien. Creo que cada jugador de aquí en más debería estar agradecido con él.”

Basándose en el valor de dos de los planes de retiro más importantes del PGA Tour, asumiendo una tasa de crecimiento anual de un muy conservador 5 por ciento, si Woods no volviera a pegar un solo golpe más, sus $18 millones del bono de dinero diferido de la Copa FedEx crecería a $23 millones para 2020, cuando cumpla 45 y pueda empezar a cobrarlo. Si no vuelve a pegar un solo tiro más, su bono de $2,2 millones por cortes pasados crecería a $3,6 millones para cuando cumpla 50, proporcionándole un paquete de dinero diferido total de casi $27 millones. Él tiene la opción de no tocar el dinero por cortes pasados, dejarlos que cobren intereses, hasta que cumpla 60.

Bajo el nuevo sistema de renta de la Copa Fedex y el sistema del bono por cortes pasados, un jugador que se une al tour hoy a los 25 años y juega 15 años pasando el número mínimo de cortes para poder entrar en el plan – 15 por año – y terminando en el puesto 40 de la FedEx Cup en cada uno de esos 15 años acumularía cerca de $3,3 millones en dinero FedEx y casi $1,5 millones en dinero por cortes pasados para cuando cumpla 40. Y ese es un cálculo conservador, además de los millones por año en premios y contratos de publicidad.

“Las dos mejores cosas que tiene haber jugado en el tour son el plan de pensión y el que pueda jugar en cualquier cancha TPC gratis,” dice otro ex jugador, quien compartió detalles de su plan de retiro anónimamente. Jugó más de 15 años en la era pre bono de la Copa FedEx y pasó más de 250 cortes, amasando cerca de $1 millón en ingreso diferido, que le paga $6,000 por mes. “Ese cheque mensual me da la libertad de hacer lo que hago, que es trabajar en varios programas para hacer crecer el golf,” dice.

Por otra parte, Beth Daniel, quien jugó durante 29 años en el LPGA Tour, tiene menos de $300,000 en su plan de pensión del tour. Otra jugadora del LPGA, quien compartió sus detalles financieros confidencialmente, jugó más de 15 años en el tour y es múltiple ganadora – una carrera similar a un jugador del PGA Tour que tiene un fondo asegurado de $1 millón – pero tiene $102,415 en su fondo de pensión de la LPGA.

“De hecho nosotras fuimos las primera organización deportiva en establecer un fondo de pensión para las jugadoras,” dice Daniel. “Fue en 1980, mi segundo año en el tour. Yo tengo que pensar que estoy en la parte más beneficiada por el tiempo que jugué y lo que hice por el tour, como estar en el directorio, varios comités y haber sido capitana y asistente de capitana en la Copa Solheim.”

Los fondos del plan de la LPGA provienen de los ingresos excedentes al final del año. Algunas veces entran unos pocos cientos de miles de dólares, y en algunos años no ha habido contribuciones.

CORTES PASADOS Y PLANES DE BONIFICACIONES
Según el plan de cortes pasados del PGA Tour, un jugador debe pasar 75 cortes para incorporarse en un 50 por ciento y 150 cortes para estar completamente incorporado, según múltiples jugadores. Según el PGA Tour, en 2014 y 2015 los jugadores recibieron $4,500 por cada uno de los primeros cortes pasados – $67.500 y $9.000 por cada corte por encima de 15, además del premio en dinero. Los fondos del plan provienen de distintas corrientes de ingresos, incluyendo ingresos por publicidad, inversiones, socios corporativos, ganancias TPC, ingresos digitales y dinero de la TV.

Para poder hacer los cálculos de esta historia, se asumió que los jugadores recibieron $4.000 por cada uno de los primeros 15 cortes y $8.000 por cada corte por encima de 15. Ese parece ser un promedio justo para una cifra que ha fluctuado. (El PGA Tour dijo que no podía hacer comentarios sobre ningún ingreso diferido de ningún jugador individual debido a temas de privacidad y tampoco dijo cuáles cifras eran demasiado altas o demasiado bajas.)

La reserva del bono de la Copa FedEx es de $35 millones anuales. Los que terminan entre los 10 mejores reciben entre 90 a 40 por ciento de su dinero directamente y el resto es diferido, según el tour. Los que quedan por fuera de los 10 mejores tienen todo el dinero diferido. Cuando Woods ganó la primera Copa FedEx, en 2007, la totalidad de los $10 millones fue diferida. Esa regla cambió al año siguiente, por lo que cuando volvió a ganar en 2009, recibió $9 millones en el momento y el millón restante fue diferido. “Es la norma dorada cuando de planes de pensiones deportivas se trata,” dice un agente desde el anonimato. “Es realmente un plan extraordinario.” Un agente de inversiones que trabaja para el agente dice que un cálculo estimativo para la tasa de rentabilidad sobre el ingreso diferido es un 5 por ciento, la cifra usada para los cálculos en esta nota.

Desde cualquier punto de vista, el plan de ingresos diferidos del tour es el mejor en el deporte. El desembolso anual máximo permitido por la ley federal en un plan de retiro es $210.000. El mejor plan en deportes por equipos es el negociado por los jugadores de la Major League Baseball Players Association. En promedio, le paga a un jugador con 10 años de servicio en el deporte $180.000 al año, según los documentos de la MLBPA. Si un jugador fuera a recibir $200.000 por año por un plan de pensión, le llevaría más de 40 años juntar los $8,3 millones estimados en el plan de ingreso diferido de Mickelson.

“¿Podría alguien tener $40 millones en el plan?” preguntó un analista de finanzas con un conocimiento íntimo del plan del PGA Tour. “Matemáticamente, sí, si esa persona eligiera acciones de manera agresiva y se hubiera subido al alza del mercado de acciones desde las bajas de la primavera de 2009 hasta el alza récord de mediados de agosto de este año. Tiger y Vijay podrían tener ese tipo de dinero. Creo que muchos de los muchachos tienen más de $10 millones, probablemente haya 20 que tengan más que eso.”

Los ex jugadores del PGA Tour deben comenzar a acceder a su dinero diferido por cortes pasados cuando cumplen 60 pero pueden comenzar a retirar algo de dinero para cuando llegan a los 50 si es que ya no son jugadores activos del PGA Tour o PGA Tour Champions. Los jugadores deben cobrar el dinero diferido de la Copa FedEx durante un período de cinco años que comienza al cumplir 45 si es que ya no están activos. El PGA Tour Champions, el circuito para jugadores de más de 50 años, es esencialmente una renta anual porque todos los que juegan en torneos que no sean majors tienen un cheque garantizado. En 2015, Bernhard Langer lideró al tour en dinero ganado con $2,3 millones.

Además del dinero en premios, el PGA Tour Champions ha agregado la Charles Schwab Cup desde 2001, una carrera de puntos que le concede al ganador de la temporada una renta de $1 millón. Medio millón le corresponde al segundo, $300.000 al tercero, $200.000 al cuarto y $100.000 al quinto.

A principios de 2016, Langer, quien no está incorporado al plan de cortes pasados por el tiempo que pasó en el European Tour, había ganado un total de $30 millones entre el PGA y Champions tours. También ganó la Schwab Cup en tres ocasiones, proporcionándole $4,5 millones en ese fondo de renta. “Todos hablan de que estos muchachos están ganando demasiado dinero,” dice un ex jugador quien comenzará a cobrar dinero diferido el año próximo. “Ganamos mucho dinero, pero los golfistas probablemente juegan contra el porcentaje de ganancias más bajo de cualquier deporte.”

Pero los golfistas tienen carreras que duran mucho más tiempo – todo respaldado agradablemente por ese ingreso diferido que sigue creciendo.