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Riesgo y recompensa, Quail Hollow

Hollow

ESE SONIDO GORJEANTE SUELE PROVENIR DE GENTE QUE TRATA DE SALIR BIEN PARADO DEL HOYO FINAL, UN PAR 4 DE 494 YARDAS Y LA CONCLUSIÓN DE UN TRAMO DE TRES HOYOS CONOCIDO COMO LA MILLA VERDE.

En la tarde del domingo 8 de mayo de 2016, incluso antes de que James Hahn hubiera vencido a Roberto Castro en el primer hoyo de muerte súbita para ganar el Wells Fargo Championship en el Quail Hollow Club en Charlotte, el personal de cancha estaba ocupado en los primeros nueve hoyos, preparando la cancha para el PGA Championship 2017. No se trataba de podar árboles o aplicar fertilizantes, sino de retirar toda la arena de los bunkers y preparar a los greens para que les apliquen gas y así sacarles todo el pasto sobre ellos. Al día siguiente, los tractores entraron para destrozar tres hoyos de los primeros nueve y uno de la vuelta. Pronto se encendieron las sierras eléctricas y grupos de pinos empezaron a caer.
¿Habían enloquecido? El PGA, que se iba a jugar del 10 al 13 de agosto, estaba a solo 15 meses de distancia. El año que precede a un campeonato mayor se supone que hay que pasarlo achicando fairways, haciendo crecer el rough y poniendo a punto las operaciones, no reinventando el lugar.
“Esta no fue una apuesta,” dice el presidente de Quail Hollow, Johnny Harris. “Este fue un riesgo calculado.”
¿Y por qué correr el riesgo? Porque Harris no estaba conforme con el potencial del césped Bermuda de los greens, que se había colocado tres años antes, después de un catastrófico fracaso con el pasto bentgrass debido al calor y humedad intensos durante tres veranos seguidos.
En un momento dado, se consideró al MiniVerde como un pasto milagroso. Desde entonces ha caído en desgracia entre muchos de sus adoptantes, quienes informaron que después de varios años, ese pasto se llena de manchas debido a la contaminación o a una mutación de su cepa original. Al margen de la causa, Harris no quería que sus greens se vieran medio muertos en la víspera del PGA Championship. Él ya había experimentado greens de bentgrass manchados e invadidos en el Wells Fargo 2013.
Entonces afuera el MiniVerde y se lo reemplazó con la cepa más nueva de otra Bermuda ultra enana creada genéticamente llamada Champion G-12, traída en camiones desde Texas en contenedores semi refrigerados.

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EL CLUBHOUSE DETRÁS DEL GREEN DEL 18.

CUMPLIMIENTO DEL PLAN MAESTRO
Aún así no explica la destrucción de cuatro hoyos. “Esa fue ida de Tom Fazio,” dijo Harris. “Él pensó que deberíamos aprovechar la oportunidad, ya que la cancha iba a estar cerrada de todos modos, para finalmente completar el plan maestro de largo alcance.”
La visión de Fazio data de 1993, poco después de que Harris se hubiera convertido en presidente del club fundado por su padre Jimmy en 1959, en una pradera de pastoreo heredada de su madre Angelia. Quail Hollow tenía un diseño de George Cobb placentero aunque poco exigente y en la década del 70 había albergado un evento del PGA Tour, el Kemper Open, y en la década del 80 un evento del Senior Tour, el World Seniors Invitational. Johnny quería que Fazio transformara a Quail Hollow en algo digno de un major.
La primera serie de cambios ocurrieron en 1996 e incluyeron la creación de un riacho hecho por el hombre que borboteaba por el costado izquierdo del hoyo 18, par 4, planteando una amenaza de calamidad en los golpes de salida y los golpes al green. En 2013, Fazio creó un hoyo 16, par 4, completamente nuevo que limitaba con el magnífico lago del club. Esto reforzaba el tramo de los tres hoyos finales previamente apodado por el escritor Ron Green Jr. Como La Milla Verde.

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UN LUGAR CÓMODO PARA DESCANSAR EN EL BAR DE CABALLEROS.

Entre los cambios de este momento, Fazio transformó lo que él llamaba los hoyos más débiles del club: el par 4 del primer hoyo, el par 3 del segundo hoyo y el par 5 del hoyo cinco, que fueron convertidos en dos hoyos nuevos. La descripción de Fazio de los cambios hechos es tan clínica que puede sonar quirúrgica, pero la reconstrucción de una cancha de golf no es un procedimiento ambulatorio. El césped necesita tiempo para sanar. ¿Por qué hacer todos estos cambios apenas meses antes del PGA?
“Nosotros vivimos en el presente,” dice Fazio. “Ya no se trata de tomarte tu tiempo. La gente quiere que se haga ahora. Y con la tecnología y recursos de la actualidad, no hay excusa para no hacerlo ahora. No existe realmente un riesgo. El único riesgo es que a Harris le gusten los hoyos nuevos.”
Lo que disminuyó la ansiedad, si bien no fue el presupuesto, fue la contratación de tres empresas para que manejaran la tala de árboles y el enorme movimiento de tierra, aparte de tres contratistas para que le dieran forma a los nuevos hoyos y se encargaran del trabajo final.

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ESCENA DEL BAR DE LA BIBLIOTECA.

“Emplear a tres contratistas para construir los hoyos es como hacer tres pequeñas canchas de golf,” dice Fazio. “Entonces solo es cuestión de supervisar para asegurarse de que todo sea consistente.”
Entre los toques expertos coordinados por Blake Bickford, de la oficina de Carolina del Norte de Fazio, estuvo el rediseño de los bunkers de Quail Hollow con la instalación de un borde vertical de panes de pasto apilados en todos los contornos. Harris había jugado en la famosa Royal Melbourne de Australia y quería tener esa sensación en Quail Hollow. La nueva arena de los bunkers es feldespato Spruce Pine, que también se usa en Augusta National.
La reconstrucción demandó solo 89 días, de principio a fin.

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UN TROFEO DE UN TORNEO DEL CLUB.

UN FAVOR A CAMBIO DE LA COPA PRESIDENTES
En el pasado mes de mayo, mientras se jugaba el Wells Fargo en el Eagle Point Golf Club, yo inspeccioné Quail Hollow. No había evidencia de que los greens acabaran de reconstruirse. Los hoyos nuevos parecían como si hiciera años que estaban allí. ¿Tuvo la PGA of America algún recelo durante esa rápida reconstrucción? ¿Acaso pudo emitir alguna opinión?
En enero de 2016 Harris y Fazio visitaron a Pete Bevacqua, CEO de la PGA of America, y a Kerry Haigh, el oficial en jefe de campeonatos de la asociación.
“Ellos nos presentaron su visión,” dice Haigh. “Hablamos largo y tendido, les hicimos saber nuestra preocupación. Ellos nos aseguraron que iban a utilizar todos los recursos para completarlo a tiempo. Nos entusiasmaba el prospecto de poder ver la cancha nueva por primera vez en nuestro evento. Nos gustaba lo que veíamos en papel. Al final de la charla, les dijimos que aceptábamos. El Sr. Harris puede ser muy persuasivo.”
¿Cuán persuasivo? En 2006, le pidieron a Harris que trasladara su evento del PGA Tour, entonces conocido como el Wachovia Championship, para que el Players Championship pudiera trasladarse de marzo al lugar de Charlotte en mayo. Harris accedió pero solo si su torneo de ahí en más se jugaba la semana antes del Players, no la semana siguiente, una garantía que recibió por escrito.
Ocho años más tarde Tim Finchem, comisionado del PGA Tour en ese momento, volvió a llamarlo para pedirle a Harris si se privaría de su lugar en el calendario para trasladarse de nuevo, aunque solo fuera por un año, para darle el lugar al WGC Match-Play en San Francisco en 2015. Seguro, dijo Harris, pero solo si nos dan la Copa Presidentes. “Creo que podemos hacerlo,” respondió Finchem, y a principios de 2015 el tour anunció que Quail Hollow sería la sede de la Copa Presidentes en 2021. “De hecho habíamos estado mirando a Charlotte para la Copa Presidentes por algún tiempo,” dijo Finchem. “El torneo de Johnny siempre había salido tan bien que fue una decisión fácil.”
No se sorprenda ni alarme si Harris y Fazio deciden llevar a cabo algunos retoques más a Quail Hollow durante el verano de 2020. El hoyo dos es un poco raro y dos pares 3, el seis y el 13, carecen del vigor de otros hoyos. Además, es muy probable que la cancha cambie el recorrido para ese evento para que La Milla Verde caiga a mitad de los hoyos de la vuelta, asegurándose de que casi cada partido llegue a ese tramo emocionante.