Instrucción Hace 1 año

No dude bajo presión, por Justin Thomas

En los últimos hoyos del domingo del PGA Championship hubo muchos momentos importantes. El putt en el 10 que se quedó al borde del hoyo durante un tiempo antes de caer, la embocada desde afuera en el 13; no se puede ganar un torneo con un swing. Dicho esto, hubo uno que se destacó. En el tee del hoyo 17 y con un golpe de ventaja, no podía pedir una mejor distancia. Había 233 yardas hasta la bandera – un hierro 6 perfecto. Pero le dije a mi caddie, Jimmy Johnson, que me diera un hierro 7. Estaba tan animado que sabía que podía llegar hasta allí – y tuve razón. La dejé a unos 5 metros aproximadamente, emboqué el putt para birdie y me alejé para ganar mi primer major. Recordaré ese golpe de salida por el resto de mi vida, especialmente cómo lo visualicé y luego le pegué.


TERMINE EL GIRO
Resista la necesidad de recortar el backswing porque está ansioso por sacarse el tiro de encima. Haga que ese hombro izquierdo apunte a la pelota si puede.


Existen momentos cuando no se siente bien con su swing; cuando la presión de la situación puede hacerlo sentir incómodo. Es en esos momentos que debe recordar esto: aclare su mente, visualice el golpe y luego haga un swing confiable. Puede que no salga exactamente igual a como lo había visto, pero si se compromete con lo que está haciendo, se dará a si mismo la mejor oportunidad para tener éxito con cualquier golpe. No vacile.
Cuando veo a los aficionados que llegan a un hoyo con una zona de aterrizaje angosta o que tienen que sobrevolar agua, sus swings reflejan la incertidumbre. Se ven cortos, apurados y tensos. Son todo brazos, tratando de manipular la pelota hacia un lugar seguro. Si eso le suena familiar, pruebe esto:
Primero, ubique bien el cuerpo. Asegúrese de que los hombros, caderas y pies están donde quiere que estén al tomar el address. Yo trabajo en esto todo el tiempo. Se sorprendería de lo fácil que es perder la alineación. Y cuando eso no está a punto, necesita tener suerte haciendo ajustes de último minuto al swing para salvar el golpe. Buena suerte con eso.
Segundo, termine el backswing. Para algunos de ustedes la rotación de la parte superior del cuerpo mientras la parte inferior resiste puede no ser tan notable como lo ven aquí (foto arriba). Está bien. Solo gire hacia atrás todo lo que pueda. En situaciones de nervios, veo que muchos golfistas temen girar porque piensan que no le pegarán sólido si lo hacen. Vea si puede girar hacia atrás hasta que le hombro izquierdo esté apuntando a la pelota como aquí. Puede ensayar esto ubicando un palo a través del pecho y haciendo backswings hasta que la vara esté apuntando al suelo. Recuerde esa sensación cuando sea el momento de pegar.
Otra cosa que veo en los pro-ams es un apuro por sacarse el backswing de encima. Tómese su tiempo para mantener el swing en sincronía.
Si usted hace un giro completo y no se apura al volver, estará en la mejor posición para hacer un buen downswing. No hay mucho en qué pensar en ese momento, pero si hay una cosa que tal vez lo ayudaría a pegarle bien es evitar un over swing. Así como la tensión puede acortar su backswing, también puede hacer que haga el swing con más esfuerzo del que necesita. Si le pega slice, tal vez rote por demás – demasiado giro del cuerpo demasiado temprano – y pegarle un slice peor de lo normal. No me malentienda, necesita completar el swing como lo estoy haciendo aquí (foto de abajo), pero piense más en terminar en equilibrio. Créame, querrá sostener esta pose cuando la deje cerca.


MANTENGA UNA POSE
Si hace el downswing demasiado rápido probablemente pierda el equilibrio. Tómese su tiempo y mantenga el finish.