Instrucción Hace 3 meses

Un enfoque manual al pitching, por David Leadbetter

Leadbetter

A los golfistas les suelen decir que mantengan las manos quietas cuando están pegando golpes – hasta yo he sido culpable de decirlo de tanto en tanto. ¿Pero qué significa tener manos pasivas? Sus manos son lo único que sostienen el palo. ¡Tienen que hacer algo! En vez de manos pasivas, piense en controlar las manos. Este es un ejemplo:
Ciertamente cuando está jugando el pitch las manos pueden sentirse pasivas durante porciones del swing. El palo se mueve como resultado del pivoteo del cuerpo. Pero a medida que la pelota es golpeada, permita que la mano dominante se mueva por debajo de la mano enguantada. Para los diestros, esa es la derecha moviéndose por debajo de la izquierda a través del impacto (derecha). Solo mantenga el giro del cuerpo hacia el objetivo, y este movimiento controlado de las manos elevará la pelota gracias al loft con una buena cantidad de efecto. Nunca olvide que sus manos son las que le brindan el toque alrededor de los greens.


Leadbetter

Acertando la presión del grip
Esta puede sonar como la versión golfística de Ricitos de Oro y los Tres Ositos, pero en realidad es una gran manera de descubrir cuán fuerte debería estar sosteniendo el palo. Comience empuñando el palo lo más suavemente posible durante un segundo o dos. Luego apriételo con fuerza. Es decir, empúñelo lo más fuerte que pueda. Ahora relaje la empuñadura de manera que la presión esté en algún punto intermedio entre muy fuerte y muy suave. Usted conoce el cuento: Esta sopa es la que más me gusta. En serio, nunca debería sostener el palo con demasiada fuerza o demasiado leve. Sosténgalo fuerte y no podrá descargarlo a través del impacto. Y si el grip es demasiado laxo, no tendrá ningún control sobre la cara del palo.