Instrucción Hace 11 meses

Deje de pegarle pesado a los golpes cortos, por David Leadbetter

 

Los golpes entre 30 y 60 yardas tienen algo que ponen nerviosos a los golfistas. El problema más grande es cuando hacen el backswing demasiado largo y luego, por miedo a pegarle demasiado fuerte al golpe, desaceleran a medida que llegan a la pelota. El resultado típico es un contacto con el suelo detrás de la pelota – la temida papa. Si este es su problema aquí le mostramos cuatro maneras de hacer que el swing de pitching sea a prueba de tontos – o a prueba de papas, si lo prefiere.


1. ELIJA CON INTELIGENCIA
▶ Usted tendrá mucho más éxito si usa un wedge con la cantidad adecuada de bounce. El bounce hace referencia a una característica del diseño que ayuda a que los wedges logren golpes netos al margen del asiento de la pelota. Para la mayoría de los asientos la cantidad adecuada de bounce es de 10 grados, si bien menos es más útil para el pasto firme o arena mojada/compacta.


2. PÁRESE CON LOS PIES MÁS CERCA ENTRE SÍ
▶ Usted no necesita hacer un gran swing aquí. Un stance más angosto fomentará un swing más corto y balanceado. Párese con los talones separados por pocos centímetros y alrededor del 60 por ciento del peso sobre la pierna izquierda. Este stance lo ayudará a hacer un contacto neto.


3. ACÓRTELO
▶ No se necesita demasiado esfuerzo para hacer que una pelota vuele unas 60 yardas, así que hacer un gran swing es una exageración. También fomenta la desaceleración en el downswing que estamos tratando de evitar. Una buena regla para estos golpes es hacer el swing hacia atrás hasta que el brazo delantero esté paralelo al suelo.


4. COPIE ESO
▶ La aceleración es crucial. Eso no significa que haga el downswing súper rápido. Solo quiere decir que el palo debería aumentar la velocidad a través del impacto. Trate de terminar con el brazo posterior paralelo al suelo, como una imagen espejo de los brazos y el palo en el backswing. No tenga miedo de pegarle demasiado largo.