PUEDE ser difícil para todos aquellos que todavía están de duelo por la pérdida del Grand Slam, pero Zach Johnson no es aburrido. ▶Sin los lentes que usa en la cancha para proteger sus ojos sensibles, sus características juveniles emergen como tierno y duro – mitad Joaquin Phoenix, mitad peso mediano. Y liberado de la chatura intencional que produce en la competencia, es un cable pelado que se mueve cuando habla. ▶El hombre pequeño conocido por su corta distancia decididamente emana una sorprendente presencia física. Parte de ello puede ser el brillo posterior a la victoria en el British Open en la Old Course semanas atrás, pero también está aumentando su tamaño.

Zach Johnson at Frederica Golf Club on St Simons Island, GA on Thursday April 4, 2014.

Zach Johnson at Frederica Golf Club on St Simons Island, GA on Thursday April 4, 2014.

Gracias a un programa diseñado por su quiropráctico y preparador físico, Troy Van Biezen, quien también trabaja con Jordan Spieth y Rickie Fowler, Johnson, de 39, está luchando por incorporar 4,5 kilos de masa muscular que lo llevaría a un peso de 80kg en un marco de 1,80mts. Casi todos los días y durante 30 minutos Johnson realiza trabajos físicos de alta intensidad enfocados en sus piernas y glúteos, y bebe dos malteadas proteicas acompañadas con tres buenas comidas. “Cuanto más viejo me pongo, más me gusta el gimnasio,” dice.

La hermana menor de Johnson, Maria J. Drees, aclamada la mejor atleta natural en la familia (corrió los 400 metros en Northern Iowa) y quien Zach reconoce que todavía “la rompe,” admite alegremente que su hermano mayor ha ganado mucho terreno. “Ahora se puede ver un músculo en la espalda cuando hace el swing,” dice ella. “Se está poniendo más grande y se ve mejor. Zach está alcanzando a los demás.”

Es la historia de su vida, si bien no lo han bañado con elogios públicos. El anti clímax que muchos sintieron en St. Andrews fue parecido al que se generó cuando Johnson ganó en Augusta en 2007. “Lo entiendo,” dice Johnson. “La gente quería que ganara Tiger en ese entonces. La gente quería que ganara Jordan hace unos meses.” Incluso durante el playoff de cuatro hoyos, el favorito del público fue el imperturbable sudafricano Louis Oosthuizen.

Esto no molesta a Johnson. Él sabe que es incoloro en la cancha. “Me gusta jugar lo que yo llamo golf anti-emocional,” cuenta. “La emoción no me afecta tanto.” En pequeños grupos, él tiene una manera encantadora y ganadora de enfrentar su imagen. “¿Cómo se ven mis ocho pelos?” le pregunta a un técnico de video antes de una entrevista, palmeándose su pequeña cúpula. Su desempeño limpio y consciente cuando leyó la lista de los 10 mejores en el programa de David Letterman después de la victoria en el Masters incluyó una expresión dicha con cara de póker, “Ni siquiera yo escuché hablar de mí.”

Por supuesto, la modestia es obligatorias para los nacidos en Iowa. El padre de Johnson, Dave, un quiropráctico de Cedar Rapids, dice con conocimiento de causa, “Todos en el estado se decepcionarían si Zach manejara su éxito de cualquier otra manera.”

Sería normal, no obstante, que a Johnson le gustara un poco más de reconocimiento. “Para nada,” dice Kim, su esposa desde hace 12 años y madre de sus tres hijos (quien admite que a ella sí le gustaría que le dieran más valor). “A él no le importa. Para nada.” Agrega Zach: No conozco nada distinto. Todavía siento que la mayoría de la gente no me da una oportunidad. No me molesta.”

 

Zach Johnson at Frederica Golf Club on St Simons Island, GA on Thursday April 4, 2014.

Zach Johnson at Frederica Golf Club on St Simons Island, GA on Thursday April 4, 2014.

 

CIFRAS QUE SUPERAN A LA COMPETENCIA

Si Johnson carga una mochila en sus hombros, está bien oculta bajo la remera sintética de mangas largas y compresión que suele usar. Él sabe que puede dejar que la amplitud de su consistencia a lo largo de 12 temporadas en el PGA Tour hable por sí misma.

Antes de esta temporada, Johnson podía enorgullecerse por haber tenido solo un mal año (2008, año en que no clasificó a la Copa Ryder porque estaba dedicando su tiempo a estar a la altura de su victoria en el Masters) y por haber fallado el evento final de la temporada, el Tour Championship, solo tres veces. Pero la Claret Jug ha cambiado todo eso. Zach Johnson de Cedar Rapids se ha unido a Sam Snead, Jack Nicklaus, Seve Ballesteros, Nick Faldo y Tiger Woods como los únicos jugadores en ganar el Masters y el British Open en St. Andrews. Y tener dos victorias en campeonatos mayores lo convierte en candidato a ser nominado para el Hall de la Fama.

Aún así, el hecho es que Johnson hace tiempo que es mejor de lo que parece, y mejor que muchos de sus colegas más renombrados. Desde 2004, cuando ganó su primer evento en el PGA Tour siendo novato, sus 12 victorias oficiales son superadas solamente por Woods, Phil Mickelson y Vijay Singh. Y desde la victoria de Johnson en el Masters 2007, solo Woods (23) y Mickelson (12) tienen más de los 11 títulos en el tour de Johnson (la misma cantidad que Rory McIlroy).

Es un camino forjado por los deportes. Dave Johnson le dijo a sus tres hijos, “Ganar no es todo. Pero querer ganar sí lo es.” Y el mantra surtió efecto. Desde la primaria el mayor de sus hijos jugó todo deporte en equipo, además de tenis y golf. En el secundario, Zach jugó al fútbol, golf y básquet. Sigue siendo adepto a todos ellos y en un viaje de esquí años atrás con algunos jugadores del tour, se ganó el apodo Double Black Zach. “No importa que estés jugando – ping-pong, lo que sea – tienes que jugar muy bien para ganarle,” dice su amigo de siempre e instructor, Mike Bender. “Zach no se derrota a sí mismo.”

Bender, quien solía competir en Karting, llevó a un grupo de jugadores e instructores a una pista con autos normales en San Diego hace unos años atrás. “La apuesta era que quien perdiera pagaba la cena,” dijo. “Zach nunca había manejado y en la primera carrera, realmente le di una paliza. Pero luego él hizo algunas observaciones y descubrió algo, como no pisar nunca el freno, y para cuando corrimos la última carrera él estableció el tiempo más bajo por vuelta. Ese es el tipo de mente competitiva que él tiene.”

 

 

UN ALUMNO DE PRIMER AÑO CON 43 KILOS

 

Al igual que su padre, un ávido atleta, la madurez física de Johnson empezó más tarde que la de la mayoría de sus compañeros y solo pesaba 43 kilos durante su primer año en la secundaria Regis. “Tenía buenas habilidades, pero mi falta de tamaño y velocidad me mantenían un poco atrasado respecto de los mejores chicos en otros deportes,” cuenta Johnson. “El golf me brindaba un grupo más uniforme. Hubiese preferido jugar otros deportes, pero el golf me eligió a mí.”

Una vez elegido, Johnson se comprometió con el camino como si estuviera decretado. Cuenta su madre, Julie, quien tiene un máster en educación de la Universidad de Iowa: “Zach es un hijo mayor producto de dos hijos mayores. Creo que no tuvo más opción que destacare en algo. Él realmente encaja en ese perfil.”

También ayudó que el “gen aguerrido” estuviera presente en el hogar de los Johnson. “Tener que pararte ante todos y desempeñarte bien en los deportes, toda nuestra familia ama ese tipo de situación,” dice su hermana. “Nos encanta ver que los otros tengan la oportunidad, pero más nos gusta ser uno mismo quien la tenga. Viene de nuestro papá, quien siempre nos decía que no pasaba nada si fallábamos. Simplemente nos gustaba el desafío y esa sensación de hacer algo bajo presión, especialmente Zach.”

El atractivo ha ido en aumento. “No puedo convencer a mi cerebro que no quiero estar en esas situaciones – tener que ejecutar bajo órdenes, dice. “Disfruto de las situaciones llenas de coerción. Disfruto de situaciones nerviosas. Disfruto de las situaciones que te llevan al límite.”

Por cierto que el inicio de su carrera fue una de ellas. Johnson nunca fue el mejor golfista en su equipo del secundario. Solo recibió una oferta de beca para la División I, Drake, donde durante cuatro años nunca fueron elegidos mejor equipo de la conferencia All-Missouri Valley. Nunca se destacó en los circuitos de aficionados y no estuvo ni cerca de integrar el equipo de la Copa Walker. Por ende después de graduarse con un título en administración de empresas y marketing en 1998, su decisión de convertirse en profesional al año siguiente naturalmente preocupó a su madre, entre otros. Pero Johnson recibió respaldo de un grupo empresario local. Cuando comenzó a trabajar con Bender en Orlando a fines de 1999, Johnson encontró su camino.

En 2001, ganó los tres últimos eventos del Hooters Tour para ser conocido brevemente como “Zach 3 victorias consecutivas.” Después ganaría dos veces en el Nationwide Tour en 2003, consiguió su tarjeta del PGA Tour y rápidamente ganó el Bell South Classic.

Los veteranos sabían que el flacucho pegador corto tenía los ingredientes necesarios. En la Copa Ryder 2006 en Irlanda, Johnson jugó de compañero con Scott Verplank en un match fourball contra Henrik Stenson y Padraig Harrington. En un día frío, húmedo y ventoso, mientras el resto del equipo de los Estados Unidos estaban jugando mal, Johnson hizo siete birdies para ganar 2&1.

“Ese año nuestro equipo no tenía demasiada confianza,” acota Verplank, “pero Zach y yo sí. Él es un buen ejemplo de cuando la mente es más fuerte que el cuerpo. Ese fue el mejor golf que Zach había jugado hasta ese momento. Simplemente estaba convencido de que iba a hacer grandes cosas, sin que el resto entendiera por qué pensaba así.”

“Supongo que somos almas gemelas,” dice Verplank. “Cuando nos vemos, nos damos este tonto puñito en el corazón como lo hicimos en Irlanda. Pero nos miramos a los ojos cuando lo hacemos, y es como diciendo, sí, así somos nosotros.”

Pero por más fuego interior que Johnson exhiba en la cancha, todavía le gustan más otros deportes. Los partidos internacionales de fútbol dominan la gran pantalla de su hogar en Sea Island, Georgia, especialmente aquellos con su jugador favorito, Lionel Messi. (“La pelota en su pie, te juro que tiene un adhesivo allí,” exclama Johnson.) En cuanto al golf, “No sé si amo el golf – más bien me gusta,” dice. “Pero me encanta competir, y el golf es mi salida para hacerlo.”

 

 

SEGUIR MEJORANDO

 

Para ser ultra competitivo, Johnson aprendió a dominar el arte del mejoramiento sostenido. “La clave es siempre buscar lo positivo en cada experiencia,” dice. “Cuando juegas mal, lo positivo es que sabes en qué necesitas trabajar.” El marco dentro del cual trabajar fue suministrado por Bender, cuya guía significó el punto de inflexión más importante en la carrera de Johnson, y quien continua siendo su entrenador. Para crear un movimiento que complemente mejor su grip fuerte, Bender acható el plano de swing de Johnson y le enseñó a encuadrar el palo más con la rotación del cuerpo, casi eliminando la rotación de las manos. Su swing es notorio por la manera en que Johnson “aguanta” el palo evitando que se de vuelta a través de la zona de impacto y la pronunciada extensión de la vara hacia la línea objetivo. “Zach tiene el brazo izquierdo más largo a través de la pelota que yo haya visto,” dice el instructor Jim McLean. “Más largo que el de Hogan.”

Agrega el prominente gurú del tour Peter Cowen: “Probablemente tiene más constantes que cualquier otro y de eso se trata el golf. Cuantas más constantes tengas, más consistencia tendrás.”

“Mucho del golf de competencia tiene que ver con controlar el miedo,” opina el caddie de Johnson desde 2004, Damon Green, quien ha ganado más de 70 eventos en mini-tours como jugador. “Pero Zach es solo uno de esos tipos que no se asustan. No se puede decir eso de muchos jugadores. Cuando hizo bogey en el 17 de la última vuelta [en St. Andrews] después de fallar de tan mal modo el golpe con la madera 3 desde el fairway, yo sabía que no estaba alterado. Llegamos al tee del 18 y le dije, ‘Hagamos lo que siempre hacemos.’ Y lo hizo.”

Como dijera el caddie de muchos años Steve Williams a Golf Digest a principios de año, “Algunos jugadores no se dejan intimidar. Zach Johnson encabeza esa lista. Conoce su juego, sus fortalezas y limitaciones, y confía en ellas. No existe persona o situación que lo haga jugar más allá de su capacidad o tomar riesgos que no debería tomar. De hecho, acepta quien es aún más y disfruta del desafío de vencer a alguien que juega mejor que él.”

Agrega Green: “Estábamos en el vestuario antes de la última vuelta, Zach estaba viendo los scores y dijo, ‘Hombre, hay un muchos muchachos que podrían ganar esto.’ Y yo le dije, ‘No, no es así, Zach. La mayoría de esos muchachos no tienen el estómago para ganar esto. Tu sí. En St. Andrews, tienes que tener agallas.’ ”

Desde los cambios iniciales, el trabajo de Bender y Johnson se basa más que nada en refinamiento. “Trabajamos en debilidades,” dice Bender, “pero asegurándonos de que las fortalezas sigan siendo fuertes.”

Esas fortalezas son obvias. Johnson es uno de los mejores en poner en juego el golpe de salida, eternamente entre los 10 mejores del PGA Tour en precisión con el driver. Es imperioso para su éxito, porque su promedio registrado de velocidad de la cabeza del palo de 172kph en 2015 es el segundo más bajo entre cualquier jugador regular del PGA Tour que está entre los 100 mejores del mundo. (Su promedio de distancia de 282 yardas este año lo ubica en el puesto 160 en el tour.) Para hacer volar la pelota 270 yardas, Johnson dice que tiene que hacer un contacto perfecto.

 

 

CONVERTIR LO CORTO EN LARGO

 

Pero en tanto esté jugando desde el pasto corto, Johnson siente que es capaz de neutralizar su desventaja inherente. “Si me colocan en el fairway en mi distancia promedio en un par 4, 175 a 180 yardas, y colocan a otro jugador en el rough a 120 yardas del green,” dice, “con el tiempo, voy a desgastarlo.”

Por el contrario, puesto que él es tan preciso, Johnson puede pegar el driver más frecuentemente que sus compañeros más largos, quienes suelen bajar a una madera 3 o híbrido desde el tee en los fairways más angostos. Por ende hay varios hoyos donde Johnson tiene el golpe de salida más largo del grupo.

Segundo, Johnson es un virtuoso con los wedges. Los ha usado para lograr momentos icónicos. El primero fue ganar el Masters sin buscar el green en 2 en los pares 5, y aún así logrando 11 birdies en esos 16 hoyos al cabo de las cuatro vueltas. El segundo fue en el hoyo 72 del Northwestern Mutual World Challenge 2013 en Sherwood Country Club, donde venció a Woods, el anfitrión del evento. Para forzar un playoff, Johnson – después de espantar la pelota con el hierro 8 hacia el hazard de agua – embocó un wedge de 60 grados pegado perfectamente desde las 58 yardas, lo que originó la memorable sonrisa incrédula de Woods. “Si pego un mal golpe, es como si mi enfoque aumentara,” dice Johnson. “Es casi como un gatillo.”

Se podría argumentar que ganó en St. Andrews con sus wedges, los que usó para los approach en los siete pares 7 de menos de 400 yardas de la Old Course y en otros hoyos también, logrando birdies en el 18 en las 4 vueltas.

“Me tranquilizó saber cuántos wedges podría pegar en esa cancha,” dice. “Es ahí cuando supe que podía trabajar.” De hecho, los mismos principios de la rotación limitada de la cabeza del palo en la zona de impacto y la gran extensión a través de la pelota se adaptan más al hacer uso de un wedge que de cualquier otro palo.

El golpe clave de Johnson dentro de las 125 yardas es un draw bajo, ya que facilita un mejor contacto, vuelo de pelota y control de la distancia. Bender también destaca que para un diestro que pega draw con los wedges, los golpes a la altura del hoyo generalmente terminan un poco a la derecha del mismo, y en greens con pendiente de atrás hacia adelante, le quedarán putts con caída de derecha a izquierda, los más fáciles de embocar.

Si bien es conocido por embocar putts importantes como el de 8 metros en el hoyo 72 de St. Andrews que le permitió ir a playoff, Johnson dice que está sobrevaluado como jugador de putter, argumentando, “Probablemente sea un mejor pegador de pelota.” Él destaca que cuando ganó el Masters, se tomó 3 putts en seis oportunidades, y solo ocasionalmente ha terminado una temporada entre los mejores en las estadísticas. “No soy mal jugador de putter,” dice. “Tal vez en ciertas circunstancias difíciles, quizás soy mejor.”

Lo principal es que Johnson cree en su juego en general, especialmente bajo presión. Aprovecha las oportunidades. En nueve de sus 12 victorias ha venido de atrás en la última vuelta para ganar. “Mi tipo de golf aburrido, mundano, laborioso funciona a veces,” cuenta. “De hecho funciona todo el tiempo. Y algunas veces en los escenarios más grandes, realmente florece.”

 

 

MARGEN DE ERRO EN LOS MAJORS

 

Pero capturar campeonatos mayores siempre será un desafío particularmente difícil para Johnson. Su corta distancia con el driver, bajo vuelo de pelota y relativamente bajo efecto en los hierros le dificultan detener su golpes de aproximación cerca del hoyo cuando los greens están más firmes y rápidos. A pesar de haber ganado dos majors, su record en eventos del Grand Slam es bastante pobre. En 12 U.S. Opens, el mejor final de Johnson fue un empate en el puesto 30 y ha fallado cinco cortes consecutivos. En 46 majors en total, tiene ocho puestos entre los 10 mejores y 15 cortes fallados.

Dice el Dr. Mo Pickens, el psicólogo deportivo con quien Johnson ha estado trabajando desde 2006: “¿Puede Zach competir en cualquier major? Sí, puede. ¿Su margen de error es más pequeño que el de Dustin Johnson o Jason Day? Sí, lo es. Tiene que estar más encima de su juego que ellos. Pero cada vez lo está haciendo mejor.”

“Una de sus grandes fortalezas es no dejarse abrumar por la situación y seguir ejecutando buenos golpes y putts mientras hace a un lado sus emociones,” acota Pickens. “Bajo presión, puede conseguir de su cuerpo las mismas cosas que cuando no está bajo presión. Esa es una habilidad difícil de incorporar. En cuanto a los muchachos con los que he trabajado, él puede hacer las cosas de manera más consistente que los demás. Puede fallar un golpe, pero no porque se encogiera de miedo en el impacto.”

¿Por qué Johnson cae tan poco bajo presión? En su mente, la razón principal es una perspectiva que nace de su fe. Formado como Católico, se convirtió en Cristiano antes de casarse con Kim en 2003. “Para mí, la fe me ha dado un nuevo nivel de paz,” dice. “Porque lo que sea que tenga que pasar, pasará, y yo voy a estar bien pase lo que pase. Lo que le quita la presión es esto: Si puedo glorificar a Dios, al margen del score, es un buen día.”

Para algunos, eso puede hacer que Zach Johnson parezca aburrido. Pero como lo demostró en la Old Course, y como lo ha demostrado desde su niñez a cualquiera que prestara atención, la manera en que sigue evolucionando es emocionante.

 

▶ Johnson hizo birdie en el hoyo 18 de St. Andrews los cuatro días, incluyendo un birdie de 8 metros que lo metió en el playoff.

 

 

‘ME TRANQUILIZÓ SABER CUÁNTOS WEDGES PODRÍA PEGAR EN ESA CANCHA [LA OLD COURSE]. ES AHÍ CUANDO SUPE QUE PODÍA TRABAJAR.’—ZACH JOHNSON

 

 

EL LIBRO SOBRE ZACH

 

 

▶ Johnson ganó en Augusta en 2007 con un juego con los wedges que le proporcionó 11 birdies en los pares 5 sin siquiera buscar el green en dos.

 

 

 

 

 

VICTORIAS EN EL PGA TOUR, GANANCIAS

▶ 12

Dos en 2007, 2009, 2012; una en 2004, 2008, 2010, 2013, 2014, 2015

▶ GANANCIAS EN SU CARRERA

U$S 37,4 millones

 

MEJORES PUESTOS EN UN MAJOR

▶ MASTERS

ganó (2007) empate 9no puesto (2015)

▶ U.S. OPEN

Empate 30er puesto (2011)

▶ OPEN CHAMPIONSHIP

ganó (2015)empate 6to puesto (2013) empate en 9no puesto (2012)

▶ PGA CHAMPIONSHIP

Empate 3er puesto (2010)empate 8vo puesto (2013) empate 10mo puesto (2009)

 

COPA RYDER

▶ 2006

1-2-1 general

  • individuales
  • 0-1-1 foursomes
  • 1-0-0 fourballs

▶ 2010

2-1-0 general

  • individuales
  • foursomes

0-0-0 fourballs

▶ 2012

3-1-0 general

  • individuales

2-0-0 foursomes

0-1-0 fourballs

▶ 2014

0-2-1 general

  • individuales

0-2-0 foursomes

0-0-0 fourballs

▶ TOTALS

6-6-2 general

2-1-1 individuales

3-4-1 foursomes

1-1-0 fourballs

 

COPA PRESIDENTES

▶ 2007

2-2-0 general

  • individuales

2-0-0 foursomes

0-1-0 fourballs

▶ 2009

2-3-0 general

  • individuales
  • foursomes

1-1-0 fourballs

▶ 2013

3-1-0 general

  • individuales
  • foursomes

1-0-0 fourballs

▶ TOTALS

7-6-0 general

  • individuales

4-2-0 foursomes

2-2-0 fourballs

 

¿SU[ZACH] MARGEN DE ERROR ES MÁS PEQUEÑO QUE EL DE DUSTIN JOHNSON O JASON DAY? SÍ, LO ES. TIENE QUE ESTAR MÁS ENCIMA DE SU JUEGO QUE ELLOS. PERO CADA VEZ LO ESTÁ HACIENDO MEJOR.’ —DR. MO PICKENS