Instrucción Hace 4 meses

Movimiento para empezar a romperla con el driver, por Michael Breed

A muchos golfistas les han dicho que mantengan el codo posterior cerca del cuerpo en el backswing. No puedo pensar en un peor consejo para el driving. Con el brazo posterior atorado al ir hacia atrás, el golfista tiene un swing muy angosto y un giro restringido del cuerpo – y le costará crear potencia y golpes consistentes.

Olvídese de eso. Yo quiero que el brazo posterior (el derecho para los diestros) se extienda lo máximo posible durante todo el tiempo posible. Eso logra algunas cosas fantásticas. Primero, ensancha el arco del swing, lo cual incrementa la distancia en la que la cabeza del palo viaja hacia atrás y a través y, a su vez, crea mayor espacio para que acelere hacia la pelota. Un arco amplio también arrastra al cuerpo hacia una rotación completa. Segundo, con la cabeza del palo yendo hacia atrás más derecho, no se atascará detrás del cuerpo. Los golfistas que se atascan son aquellos que hacen el swing hacia la pelota desde demasiado adentro (pelotas empujadas o hooks) o lanzan el palo lejos de cuerpo en el downswing (pull y slice). Tercero, crea un espacio entre el palo y el cuerpo de manera que el codo posterior pueda caer al inicio del downswing y preestablecer un recorrido poderoso desde adentro hacia el impacto.

¿Lo convencí? Entonces solo piense en esto cuando haga el swing: el brazo posterior estirado todo el tiempo posible. Pegará drives más largos y rectos.

MICHAEL BREED es instructor digital en jefe de Golf Digest.