Protagonistas Hace 3 años

Milagro en el césped

La increíble historia de Rory ayudando a una joven estrella a recuperarse de un accidente horrible.

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Traden Karch no era necesariamente el mejor jugador en el equipo, pero el chico tenía olfato para los momentos clave. Como su chip embocado en el último hoyo para vencer al equipo de Austin. O la bomba de 13 metros contra Little Rock. El coach del primer año Pete Chimarys le puso el sobrenombre Big Shot Traden, y en vez de perturbar el buen momento del equipo, seguía colocando al rubio delgado con el golpe de putting movedizo en el grupo final de la formación. Y porque la manera de ser distendida de Traden era la más adecuada, o simplemente porque seguían ganando, el coach lo ponía a jugar con al única chica del equipo, una jugadora fuerte que le pegaba más largo que muchos de los chicos.

Si bien era solo un putt dado en formato scramble, Traden embocó le putt que le concedió al equipo un lugar en el torneo nacional de la PGA Junior League en Disney World. Una periodista de la TV de Tulsa, que nunca antes había cubierto golf en su vida, llegó justo a tiempo con su camarógrafo. Nadie podía saber en ese momento cómo esos pocos segundos de cobertura – remera blanca con el nro. 7 recuperando humildemente la pelota del hoyo en medio de la alegría de jóvenes y sus padres – cobrarían una vida propia.

Y eso es así porque Chuck Higgins de la PGA of America – quien dirigió ese playoff regional y cuya tarea consistía en dispersar el evangelio de “golf como la Little League de béisbol” acudiendo a reuniones municipales a lo largo de Oklahoma, Kansas y Arkansas – había utilizado muchísimo ese clip en su campaña. En los días y semanas posteriores al accidente, no fue difícil para Higgins contarle a la gente quien era Traden. Era el chico del video.

“Aquí está el chico en la cima de la montaña, y ahora está luchando por su vida,” como dijera Higgins muchas veces.

El 23 de febrero de 2016 fue un día lluvioso. La desilusión por haber terminado octavos entre ocho equipos en Disney World se había disipado. Traden estaba más entusiasmado con el básquet. Su abuelo lo había ido a buscar a él y a su hermana menor al colegio. En un cruce, una camioneta que quería girar a la izquierda no le cedió el paso. Dada la baja velocidad, no era el tipo de choque donde el personal de emergencias espera lesiones graves. Pero la camioneta tenía llantas grandes que la elevaban de modo que el paragolpes ingresó por la ventana de la minivan precisamente por el lugar equivocado, y la cabeza de Traden recibió la peor parte del impacto.

Su hermana le gritaba que se despertara. Para cuando su abuelo le pudo quitar el cinturón de seguridad y apoyarlo sobre el suelo, Traden estaba contorsionándose por una convulsión, y les llevó un gran esfuerzo contenerlo. “Fue horrible,” dice el papá Chris Karch. “Varias enfermeras nos dijeron más adelante que no pensaban que pudiera sobrevivir hasta la mañana siguiente.”
Durante tres semanas, Traden estuvo en coma. Con 1,50 mts, los 40 kilos se achicaron a 30. Sus padres solo podían fijar la mirada sobre los instrumentos ubicados junto a la cama que medían la presión dentro del cráneo de su hijo. Los números en los 40 eran malos, los 30 menos malos, ellos necesitaban números de una cifra para que él pudiera despertarse. Si subía a los 50, llamaban a las enfermeras.

“Después de una semana sabíamos que no iba a morir, pero no sabíamos que otros daños sufriría – si terminaría paralizado o tal vez en estado vegetativo el resto de su vida,” dice Chris.

Fue alrededor de ese momento que Higgins transmitió la historia a Pete Bevacqua, CEO de la PGA of America. Bevacqua rápidamente envió regalos al hospital y en sus charlas con los Karches, descubrió que el golfista favorito de Traden era Rory McIlroy. Entonces Bevacqua llamó a McIlroy y McIlroy dijo, “Cualquier cosa que necesites que haga.” Esa noche en su habitación de hotel – McIlroy estaba preparando una semi-final en el WGC-Dell Match Play – Rory filmó un mensaje privado para Traden: “Espero que estés sintiéndote mucho mejor y te deseo una pronta recuperación. El golf y la PGA Junior League te necesitan. Cuando te sientas mejor, quiero que vengas a un torneo para que podamos conocernos y pasar un tiempo juntos. Con suerte, nos veremos pronto.”

La presión dentro del cráneo de Traden empezó a caer. Las drogas que lo seguían manteniendo inconsciente fueron eliminadas lentamente de su sistema y empezó a moverse. Adormecido, les sonrió a sus padres y durante unos días los observó reír y llorar. Fue un momento de júbilo. Pero cuando Traden trató de hablar, sus palabras no salían. Olvídense de las sílabas – su garganta apenas podía producir sonidos. El alumno de 10 de promedio se dio cuenta de que su mente era distinta. No conocía a ese irlandés musculoso que le había mandado el video.

“Traden no quería interactuar,” decía su papá. “Tratamos de hablar pero él solo lloraba. Pasó varios días así.”

La afasia es la incapacidad de entender o formular el idioma. La mayoría de las veces la condición es causada por una isquemia por lo que es infrecuente en niños. Por más inmensa que fuera la recuperación física que enfrentaba Traden, volver a aprender las palabras y cómo conectarlas en oraciones habladas sería una tarea todavía mayor. Las uniones neurológicas del cerebro de Traden eran como calles de ciudades devastadas por un terremoto – ciertos mensajeros necesitaban encontrar nuevas rutas, pero no había mapa. Con las lesiones cerebrales, si una persona se recupera y hasta qué punto es impredecible.

“Los doctores pensaban que iba a recordar todo hasta el momento del accidente pero que tendría problemas para lograr nuevos recuerdos y aprendizajes,” dice Manda, la mamá de Traden. “Pero resultó ser lo contrario.”

Traden no recordaba a los amigos de la infancia. No recordaba a varios de sus parientes. No recordaba que no debía tirar de la soga en la puerta del garaje. Con una indiferencia casi estoica, él decía “no” cuando le preguntaban si algunos detalles de sus 12 años en este mundo le parecían conocidos. Pero sí recordaba a su papá y a su mamá y cuando el padre le llevó el putter a la rehabilitación, los ojos del niño brillaron. Tomó su viejo grip y el golpe de putting era inconfundible. Más adelante, cuando fue lo suficientemente fuerte como para pegar pelotas de gomaespuma en el estacionamiento, su swing era el mismo. Como si nunca se hubiera ido.

Rory

LOS OKLAHOMA ALL-STARS (DERECHA), FILA DE ATRÁS DESDE LA IZQUIERDA: COACH PETE CHIMARYS, ANDREW HENNESSEY, HADYN HALL, BEN STOLLER, JENNI ROLLER, TRADEN KARCH. FILA DE ADELANTE DESDE LA IZQUIERDA: WILL SIDES, JOHNMARK ROLLER, WILL JONKOWSKI, WILL HENNESSEY, DREW MABREY.

Cuando salió de rehabilitación, los extraños que organizaron una fiesta para él en la cancha de golf parecían agradables, así que Traden se les unió y se rió. Las familias y amigos que organizaban eventos para recaudar fondos en su nombre – el conductor de la camioneta no tenía seguro – lo trataban como a un viejo compañero de equipo. El pro que le daba clases de golf parecía conocer sus hábitos de arriba a abajo y podía comunicarle consejos del swing sin usar palabras. El golf era un buen escape. Jugar algo parecido al básquet era arriesgarse a morir, pero Traden podía pegar tantas pelotas en el range como quisiera. Cuando terminaba, se comía una hamburguesa en el clubhouse de Broken Arrow o un bife con papas asadas en su casa.

Su mente fue fortaleciéndose también. Sabía quien era el irlandés y golpeaba los pies contra el suelo fascinado por el hecho de que iba a viajar al PGA Championship para conocerlo.

En un salón privado junto a la zona de práctica de Baltusrol, Bevacqua, McIlroy, el agente Sean O’Flaherty y los Karches compartieron una afectuosa reunión. Luego Rory llevó a Traden a su locker y por media hora el resto esperó. “Rory fue increíble,” dice Chris. “Hasta que no lo ves en persona, no puedes imaginarte cuanta es la demanda para un jugador estrella. Las entrevistas con los medios, cada lugar que íbamos alguien lo buscaba. El que él se tomara un momento de descanso y pasara todo ese tiempo extra con Traden significó mucho.”

Algunas veces sus compañeros de equipo de Oklahoma All-Stars intervienen para guiarlo en las interacciones con equipos contrarios. Cuando Traden no puede encontrar la manera de expresarse, mira hacia el cielo con frustración. Pero aún así sigue con actitud positiva. Las visitas a Bo Van Pelt y Brad Dalke lo han ayudado a mantener el ánimo en alto. Traden está tomando clases de inglés básico pero ha tomado exámenes de matemática avanzada. En unos 9 hoyos casuales recientes, Traden hizo cuatro birdies desde el tee de caballeros.

“Si no jugara golf, si no tuviera a dónde ir con sus amigos, no estoy seguro de dónde estaría ahora,” dice Chimarys, el ex coach de Traden.

“Solía tener estos sueños en los que Traden se convertiría en doctor o abogado, dice Chris. “Esos sueños eran personales y egoístas. El prestigio no te garantiza la felicidad. No se si Traden alguna vez volverá a ser lo que era. Pero puede ser un miembro productivo de la sociedad, tener una familia, así que tiene toda posibilidad de tener una vida feliz. Ahora depende de él.”

Rory

EL DAÑO AL CRÁNEO DE TRADEN KARCH (ARRIBA) POR EL ACCIDENTE DE TRÁNSITO.

Manual de la PGA Junior League Golf
Tome todo lo que sabe sobre la Little League de béisbol y aplíquelo al golf. Lo que obtiene es un programa nacional accesible organizado a nivel local. Además, aparte de hacer pools a algunos juegos, la única responsabilidad de papá y mamá es asegurarse de que la remera del chico se lave cada tanto.

Los niños y las niñas de 7 a 13 años participan en equipos de ocho a 12. Pueden provenir de la misma cancha de golf o de una variedad de instalaciones del área. Algunos clubes privados incluso permiten a los chicos que no son socios a unirse a sus equipos. Para encontrar o empezar un equipo, llame a un profesional del PGA o busque en pgajlg.com. Las inscripciones generalmente comienzan desde febrero hasta marzo, mientras que la temporada regular de cinco a seis juegos va de junio a julio. La post-temporada con equipos de estrellas culmina con un campeonato nacional en el otoño.

Un juego entre dos equipos consiste en cuatro partidos a nueve hoyos divididos en segmentos de tres hoyos que valen 1 punto cada uno. Hay 12 puntos en juego. Para que los principiantes puedan competir con los más habilidosos, cada partido es un scramble de dos jugadores donde pueden usarse sustitutos. Se juega con lie mejorado, no existe penalidad por mover una pelota sin intención y los fueras de límite se juegan como hazards de agua lateral. Los padres pueden mirar. Con el tiempo, su hijo tal vez quiera jugar con usted. —MA