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Nelson Ledesma: “Estoy preparado para el PGA Tour”

Ledesma

Nelson Ledesma transita por estos días por esos momentos importantes dentro de la carrera de un golfista. El tiempo de los logros que respaldan el crecimiento, que abren puertas hacia una instancia superior, y que suelen ser el envión definitivo al éxito.

Y esta nueva realidad se concretó de la forma que suelen darse las cosas en los circuitos más importantes, en momentos inesperados, cuando el rendimiento y la confianza no dan señales alentadoras. Cuando se mira hacia atrás y se ve una cosecha magra y los tiempos y las oportunidades comienzan a agotarse hacia adelante.

El tucumano de 27 años llegó al Peek’n Peak Resort en Clymer, Nueva York, ubicado en el puesto 101° de ganancias en el Web.com Tour, después de fallar cortes en ocho de los 14 torneos que disputó en la temporada, y con un solo Top 25, un puesto 11 en el Panamá Championship, allá por febrero, cuando la aventura comenzaba. El objetivo de máxima, de quedar entre los 25 de la segunda gira americana ya había quedado lejos, y el enfoque estaba en salvar la tarjeta y buscar el ascenso al PGA Tour a través de los tornes de post temporada que comenzarán a fines de agosto.

Pero todo eso quedó en un difuso recuerdo para pasar a vivir otra realidad por estos días, porque redondeó una excelente semana en el LECOM Health Challenge, superando por dos golpes al colombiano Sebastián Muñoz y al estadounidense Kyle Jones (268, -20) para obtener su primer título en los Estados Unidos y en el Web.com, y potenciar al máximo sus chances de acceder al máximo tour del planeta.

“La clave fue la paciencia. Durante todo el año no venían saliendo las cosas, pero yo seguía creyendo que la semana buena llegaría. Pegaba bien, pero jugaba mal. El sábado, después de hacer 8 menos, me di cuenta que estaba para ganar. Y la verdad es que quedé sorprendido de cómo me rindió el juego corto toda la semana”, cuenta Ledesma, y agrega: “El triunfo no me sorprendió. A pesar de que no estaba jugando bien ni logrando buenos resultados, pero le estaba pegando bien a la pelota y por eso traté de mantener la calma. Sabía que podía tener una buena semana, que me podía meter en un Top 10 y estar más tranquilo para salvar la tarjeta. Cuando arranqué el año mi objetivo no era llegar al PGA Tour, sino competir un par de años en el Web.com y ganar experiencia. Por eso no me desesperaba estar entre los 25 primeros”.

La lluvia de mensajes y felicitaciones tras la victoria, incluyó una especial e inesperada, a través de Twitter: “Muchas felicidades por tu victoria en el Web.com Tour, Nelson Ledesma. Que esto sea un quiebre en tu carrera. Trabaja duro y mantente enfocado”, escribió Gary Player.

Uno de los últimos en incorporarse a ese heterogéneo grupo de diferentes generaciones que produce el competitivo golf tucumano, con César Monasterio, Andrés Romero, César Costilla y varios nombres más acostumbrados a hacer ruido en los distintos circuitos del mundo, Ledesma no surgió, sin embargo, del prolífico Jockey Club. Sus golpes llamaron la atención en otro campo de Yerba Buena, Las Yungas, en donde había comenzado como caddie a los 12. Allí surgió muy joven con el apoyo de un grupo de personas, entre ellos el mismo Monasterio, y con apenas 16 años disputó y logró la clasificación en la Escuela del Tour Argentino, y fue el jugador de menor edad en lograrlo.

Con sólo 20 años comenzaron a llegar los primeros frutos. El Abierto Termas de Río Hondo 2011 fue su primera victoria. Lo más difícil llegó en el momento de la premiación, le dieron el micrófono y se quedó mudo por los nervios. Pero unos meses más tarde repetiría un título, esta vez en el Roberto De Vicenzo Classic, y el crecimiento ya no se detuvo. Ganó en Praderas en 2013 y repitió en Termas en 2014, además de comenzar ese año ganando uno de los clásicos, el Abierto del Sur en Playa Grande. Entre tanto, hacía su debut en un torneo del PGA Tour, en Puerto Rico, después de ganarse un lugar en la qualy.

Ledesma

Su crecimiento ameritaba un salto cualitativo, sobre todo en el respaldo económico necesario para apuntar a nuevos horizontes y exigencias. Así, dejó el grupo que lo apoyó en los inicios y se sumó al equipo de Adrián González. El crédito se renovaba, la tranquilidad de un nuevo respaldo le permitió concentrar todos sus esfuerzos practicar, mejorar y en rendir dentro de la cancha.
Se consolidó su protagonismo en el PGA Tour Latinoamérica, y el año último llegó la victoria que hasta hace unos días era la más significativa de su carrera, el Abierto del Centro. Ese logro en Villa Allende le dio el respaldo definitivo para quedar entre los cinco mejores del ranking y dar el salto a una temporada completa en los Estados Unidos.

“La adaptación no fue sencilla. No es fácil pasar de jugar torneos en América del Sur o Centroamérica, donde hablan todos español, a jugar solo en Estados Unidos. Tuve la suerte que muchos de los jugaron el PGA LA conmigo estaban en esta gira, como Augusto Núñez, que es tucumano y amigo, y ‘Tula’ Etulain. Ellos, más otros latinos que juegan cada semana con nosotros y son una gran compañía. Siempre compartimos cosas y eso te ayuda mucho fuera de la cancha, y te da más tranquilidad en el día a día. Mi caddie (Facundo Carassale) también trabajó mucho tiempo en Estados Unidos, y eso fue fundamental en todos los aspectos”.

Por estos días el tucumano encara una fase fundamental de su temporada en el Web.com, el momento de respaldar esa victoria con buenas actuaciones para llegar al gran objetivo de su vida, jugar en el PGA Tour. La semana siguiente al festejo en Nueva York, que incluyó un baño de champagne de parte del grupo de jugadores y caddies argentinos, demostró que seguía afilado con un puesto 17º en Utah. Ese resultado le permitió subir un lugar más en el ranking y quedar 23º, con 142,551 dólares acumulados. Y tras un regreso a Tucumán para el recargo de energías y afecto, en especial de su esposa Eliana y el pequeño Lorenzo, encaraba una serie de cuatro torneos previos a los playoff, que pueden darle la clasificación anticipada. Las próximas cuatro estaciones serán el Price Cutter Charity Championship, el KC Golf Classic, el Ellie Mae Classic y WinCo Foods Portland Open, que cerrarán la etapa regular y definirán a los 25 agraciados que se asegurarán jugar el PGA Tour con diferentes tipos de exenciones. Y Ledesma tiene grandes chances de llegar a la recta final con la tarjeta asegurada y el objetivo de mejorar sus condiciones para el PGA Tour 2019.
“Yo creo que estoy preparado para jugar en el PGA Tour. Jugué muchos años en el Latino y tiene un gran nivel y deja muy buenas enseñanzas. Me siento preparado en caso de quedar entre los 25 o para subir a través de los play off”.

Serio, reservado, muy valorado por su grupo de amigos, Ledesma destaca especialmente por lo que hace dentro del campo. No es ni será uno de esos jugadores que ofrecen una faceta que atrae fuera de la cancha. Su talento asoma a primera vista, con una gran facilidad para pegarle a la pelota y para mostrar un estilo agresivo, arriesgado, similar en muchos aspectos al de su amigo Andrés Romero. Su vuelta se construye golpe a golpe, sin una estrategia a largo plazo. Se reconoce como un jugador dotado, y actúa en consecuencia, arriesgando mucho en cada impacto. Su juego ha atravesado por muchas y largas rachas negativas, por esa característica tan argentina de no perdonarse los errores y perder mucho tiempo en asimilarlos. Pero casi siempre salió de esos momentos con éxitos significativos como el que acaba de obtener en Nueva York. “Este triunfo significa mucho, sobre todo para mi confianza, para creer que se puede. Me di cuenta de que puedo jugar y competir de igual a igual en los Estados Unidos y esto me va a fortalecer de aquí en adelante. Una de las claves para este buen momento fue confiar en la gente que me rodea. En mi profesor, Torcuato Girotti, mi psicólogo, Pablo Peco, mi preparador físico, Hernán Brisco, mi mánager, Adrián González. Y por sobre todo en la familia, que me da tranquilidad. Tengo un hijo de tres años y sé que cuando no estoy mi esposa tiene que hacer el doble de trabajo. También tengo que mirar atrás y agradecerle mucho a mi padre David, por apoyarme en mis comienzos, por hacer hasta lo imposible para que siga jugando. Lo mismo que hace ahora con mi hermano Leonardo”.