Instrucción Hace 2 años

Hierros infalibles, por Jon Rahm

Rahm

Mucho de lo que he mejorado como novato del PGA Tour fue gracias a la observación, seguida de sesiones de prueba y error en las cuales aporto algo nuevo a mi juego. Este proceso fue la clave de mi primera victoria en el tour el año pasado en Torrey Pines.

Al igual que muchos jugadores jóvenes, me gustaba jugar los wedges y hierros cortos altos y con bastante efecto, especialmente a los greens firmes. Pero lo que aprendí – algunas veces de manera dura – es que el viento y la pendiente pueden achicar bastante el margen de error en esos golpes altos. A principios de año en la costa oeste, donde por lo general hay viento y los greens suelen estar blandos, noté que muchos veteranos del tour con los que me tocó jugar tendían a pegar los hierros más bajos y con menor efecto. Esos tiros solían quedar más cerca del hoyo que los míos.

Entonces me propuse incorporar un tiro tres cuartos a mi juego. A menos que el viento sea demasiado fuerte, el palo más largo que uso para hacer este golpe es un hierro 7, simplemente porque la pelota tiende a volar demasiado bajo con cualquier palo más largo. Los ajustes que hago a este golpe inteligente son bastante simples. Atraso un poco la pelota en el stance y hago un backswing más corto con menor quiebre de muñecas. Par evitar un recorrido empinado que pueda bajar mucho el vuelo de la pelota me aseguro de rotar el cuerpo alejándome del objetivo lo suficiente para lograr un ángulo de ataque chato. Aquí también podrá ver que he girado por completo, pero el finish con el palo se ve más corto de lo normal. Esta es una posición para imitar si quiere hacer volar más bajo la pelota. Además recuerde que la pelota no volará tan lejos. Para mí, son unas 10 yardas menos que si hiciera un swing completo con el mismo palo.

Puesto que el tiro tres cuartos crea menos efecto, puede no ser la mejor opción cuando necesito dejar cerca un approach a una bandera escondida para conseguir un birdie. Pero he aprendido que esas situaciones no son la regla. Es más fácil acertar la distancia con un golpe tres cuartos y más fácil pegarle derecho, haciéndolo más confiable. En resumen, son menos cosas que pueden salir mal y se reducen los bogeys “suaves” que pueden arruinar vueltas bajas y resultan muy molestos. Hace poco escuché que Lee Trevino solía decir, “Péguele tan alto a la pelota como sea necesario.” Ahora tengo una mejor idea de qué quería decir.

Jon Rahm, un novato en el PGA Tour, ganó el Farmers Insurance Open en enero y está cuarto en golpes ganados de tee a green.