Instrucción Hace 1 mes

¿Está pensando en tirarse al green? A veces es mejor a buena

Acaba de pegar el mejor drive del día y en el hoyo preciso. La pelota picó en la bajada y rodó hasta un lugar plano en el fairway. Ahora está a tiro de la entrada del green en este corto par 5 así que hay que animarse, ¿no es así? Bueno, tal vez no. Justo cuando está por agarrar una madera de fairway una ráfaga de viento le golpea la cara. Mira hacia adelante y nota las ondas en el lago que protege la parte de adelante del green. Luego mira abajo a la pelota y nota que tiene un pequeño terrón de barro sobre ella. Mientras tanto, su compañero acaba de enviar su pelota al lago y sus rivales, que vienen dos abajo, lo están alentando a que le tire al green. Tomando todo en consideración, ¿se tiraría al green en dos de todos modos o jugaría a buena?

“Uno pensaría que es así de simple como, bueno, yo sé que puedo pegarle lo suficientemente largo como para llegar al green”, dice el pro del PGA Tour Tony Finau. “Pero si juega al golf sabe que así no funcionan las cosas.”

Es cierto que la cantidad de yardas es el factor más determinante a la hora de decidir volar un obstáculo. (Finau dice que su vuelo máximo es de 305 yardas. Bárbaro.) Pero existen bastantes elementos adicionales a tener en cuenta – físicos y mentales.

Cosas como el asiento, el clima, qué se puede ganar o perder dependiendo de si es un éxito o un fracaso – todo eso importa. Pero lo primero que tiene que pensar, dice el pro del tour Luke Donald, es, ¿Siento que puedo lograr ese golpe?

“¿Qué cosas me hacen sentir más cómodo?” dice Donald. “Como siento que estoy haciendo el swing ese día. ¿Tengo una buena distancia? ¿En qué dirección sopla el viento? ¿Es esta una fortaleza de mi juego o tengo más destreza jugando a buena y luego confiando en mi juego corto? Eso es lo que me pasa por la cabeza.”

Si bien uno no quiere que la situación se sienta más determinante de lo que ya es – buscar el green en la mañana de un sábado en fourball es muy distinto a tratar de lograrlo en los nueve de la vuelta estando en la punta un domingo en la tarde en el PGA Tour – el psicólogo deportivo Dr. Bob Rotella advierte que no se debe ser impetuoso a la hora de tomar una decisión.
Una manera de evaluar el riesgo, dice, es considerar cuántas veces tendría éxito en 10 intentos en una cancha desierta. También debe considerar cuántos golpes caería si la pelota no alcanzara a volar el hazard.

Otra cosa que hay que tener en cuenta, dice Finau, es que sobrevolar un obstáculo no conlleva automáticamente a hacer birdie o menos. “¿Usted está mirando al green o a todo lo que está del otro lado?” agrega Finau. “Es muy frustrante si logra pasar el hazard pero termina en una situación desde donde le costará hacer el par”.

Entonces digamos que usted ha evaluado todo desde su swing, sintiéndose como en piloto automático (gracias, Sr. Transfusión), hasta ese pequeño penacho de césped que ubica a la pelota casi como en un tee. Ya no puede cambiar de opinión; se va a tirar al green. Entonces, ¿cuál es el plan?

Si tiene más de un palo que lo puede hacer llegar hasta el otro lado, opte por el más largo para tener un poco más de margen de error en caso de fallar el golpe. Y no busque la bandera a menos que tenga bastante green para trabajar, dice Donald.

Acota Mike Bender, uno de los Mejores 50 Instructores de Golf Digest: “Desafortunadamente la mayoría de los golfistas se concentran en el sitio hacia donde quieren jugar la pelota y eso crea presión. La presión en golf hace que los músculos de los jugadores se tensionen y eso restringe el movimiento y altera el ritmo”. En cambio, Bender aconseja que se enfoque en un buen pensamiento del swing como Golpear el suelo.

“Hacer el swing hacia abajo de manera agresiva ayuda al jugador a mantenerse en buena postura y a acelerar a través del golpe”, dice. “Normalmente los jugadores están ansiosos por ver el golpe y se enderezan. Eso causa el fallo.”

Visualizar el golpe en la mente y comprometerse con él es clave, dice Rotella. “Y necesita saber que si no logra pegarle como quería, no le va a arruinar el día. Esté preparado para asumir las consecuencias”.