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Francesco ¡El Fantástico!

Después de la increíble temporada 2018 de Francesco Molinari, la cual incluyó una victoria en el Open Championship en Carnoustie, una victoria por ocho golpes en el PGA Tour y un récord 5-0 en la victoria de Europa en la Copa Ryder en París, fue entrevistado en italiano por Massimo De Luca, editor en jefe de Il Mondo del Golf Today, la filial de Golf Digest en Italia.

¿Cuándo empezó tu amor por el golf?

No tenía ni cinco años cuando empecé a hacer mis primeros swings con un palo. En la familia Molinari el golf era una pasión. Mis abuelos jugaban, especialmente mis abuelos paternos y mis padres llegaron a ser jugadores de un dígito de handicap. Pero los chicos menores de 8 años no podían entrar al club donde ellos jugaban en Turín, el cual se convirtió en nuestro club más tarde. Entonces Edoardo (el hermano mayor de Francesco, ganador del U.S. Amateur 2005 y ahora profesional del tour) y yo practicábamos cuando viajábamos a Sestriere, el pueblo de esquí construido por la familia Agnelli (el empresario Gianni Agnelli fue uno de los hombres más ricos en Italia) donde había una cancha de 18 hoyos. Tuve que esperar para poder ir al club de golf en Turín. Me dieron handicap cuando tenía unos 10 años. A los 12 ya tenía 12 y a los 16 era scratch.

¿Cuándo te diste cuenta de que eras realmente bueno y podrías tener una carrera como pro?

Recién cuando entré a la universidad. Mientras estábamos en el secundario Edoardo y yo solo podíamos practicar los miércoles en la tarde y en los fines de semana debido al colegio. Mi padre fue muy claro: primero teníamos que lograr los diplomas y luego podríamos decidir qué hacer en el futuro. Fue inflexible. Y eso fue lo que hicimos: Yo me gradué en economía y Edoardo en ingeniería. Mi papá siempre se preocupó por que tuviéramos alguna profesión en caso de no tener éxito en el golf.

Tu tesis fue sobre golf, ¿correcto?

Mi supervisor había sido un golfista apasionado, otro jugador de una cifra de mi club. Yo hice un estudio sobre la organización económica del tour europeo, de todas sus divisiones. Realmente le gustó.

No estás pensando en convertirte en ejecutivo de empresas cuando dejes de jugar al golf, ¿o sí? ¿Debería Keith Pelley (CEO del European Tour) preocuparse?

No, no. (Ríe.) Tengo muchos años por delante antes de retirarme. No sé qué haré después de eso.

El jugador del PGA Tour Wes Bryan comentó que él creía que tu plan de jubilado sería pasar el tiempo en confiterías, beber café y leer libros todo el día. ¿Es una descripción acertada?

Ese fue un chiste entre nosotros. Jugamos juntos en Shanghái y entre golpes yo le conté en broma sobre mis planes de retiro. Quizás haya sido el aire de China, estar tan lejos de casa, lo que me hizo extrañar mi hogar. Pero va a haber tiempo para pensar en el retiro. (Molinari cumplió 36 años el 8 de noviembre; Edoardo cumplirá 38 en febrero).

¿Cuáles fueron los resultados más importantes como aficionado?

Gané la Sherry Cup en 2004 en Sotogrande, en España (Sergio García, Padraig Harrington y Rory McIlroy son ex ganadores) y llegué a las semi finales del British Amateur en Royal Troon en 2003. Recuerdo haberme derrumbado cuando perdí ante Gary Wolstenholme en la semi final. Mi hermano me estaba llevando los palos y Giorgio Bordoni, el coach nacional de los aficionados italianos – casi como un hermano mayor para mí – estaba caminando la cancha con nosotros.

Era nuestro sueño, si yo ganaba, lograr el derecho a jugar en el Masters. Perdí en el hoyo 18, estreché la mano de mi rival, quien era 22 años más grande que yo, y sentados en las escaleras del clubhouse con Edoardo y Giorgio, todos estallamos en llanto. Se había acabado el sueño y en ese momento, nunca me hubiera imaginado que tres años más tarde estaría llevándole los palos a mi hermano en el Masters. Él ganó el U.S. Amateur en Merion, logrando el derecho a jugar dos vueltas con Tiger Woods, el campeón reinante del Masters. Desafortunadamente Gio-Gio – así llamábamos a nuestro coach Giorgio – había muerto inesperadamente mientras dormía en 2013, con solo 48 años de edad. Cuando gané el Open Championship en Carnoustie, ese recuerdo me volvió a la mente: Edoardo, Giorgio y ese llanto juntos. Algunas cosas no se pueden olvidar.

¿La victoria de Edoardo en el U.S. Amateur en Merion fue una motivación para ti?

Fue increíble. Nunca tuvimos celos entre nosotros. Siempre nos alentábamos mutuamente. Y haber participado en la Copa Ryder 2010 (en Celtic Manor) juntos fue muy emotivo. La gente cantaba, “Dos Molinaris; solo hay dos Molinaris”. Hasta el príncipe Carlos lo cantaba cuando visitó al equipo europeo. Yo conocí a Tiger por primera vez cuando fui caddie de Edoardo en el Masters 2006. Le preguntó a mi hermano quién era su caddie. Edoardo le explicó que yo ya era profesional – un mes más tarde gané el Abierto de Italia, mi primer éxito profesional. Luego, como saben, Tiger y yo nos enfrentamos varias veces, especialmente este año en Carnoustie y la Copa Ryder.

¿Pudiste conversar con Tiger después de Carnoustie o la Copa Ryder?

Este año tuvimos un calendario bastante similar por lo que nos hemos visto bastante. Me felicitó varias veces. En París, nos deseamos buena suerte mutualmente antes y después de la ceremonia de clausura. Pero yo pensé que se veía muy cansado. Creo que su tan esperado regreso a la victoria en East Lake durante el Tour Championship, apenas unas horas antes (del vuelo a París), realmente lo agotó. Leí en alguna parte que me había convertido en su pesadilla. Seamos realistas: para un campeón como él…

¿Por qué se desarmó el equipo de los Estados Unidos en Le National y cuándo sintieron por primera vez que les iba a pasar?

Es difícil determinar una razón específica. Sin lugar a dudas la preparación difícil de la cancha fue un factor enorme. Pero no olvide que perdimos los tres primeros partidos de la mañana del viernes. Si no hubiera sido por Tommy Fleetwood y yo que derrotamos a Woods y Patrick Reed, hubiéramos terminado 0-4 y hubiese sido realmente duro. Reaccionamos ganando 4-0 en la tarde. Pero no nos engañamos. Los jugadores más experimentados se preocupaban por un contragolpe de los americanos, pero con el tiempo nos sentimos mejor en esa cancha, que muchos de nosotros conocemos (como una parada anual del European Tour para el Abierto de Francia). El momento clave fue el sábado en la mañana cuando solo Justin Thomas y Jordan Spieth lograron un punto. Vimos que tal vez ellos estaban más cansados que nosotros, también porque la mayoría de ellos habían estado ocupados con la FedEx hasta el final. De hecho, luego del 2-2 en la tarde del sábado, ellos intentaron una remontada en los individuales del domingo. Pero nosotros reaccionamos bien.

¿Por qué piensa que los europeos fueron tan dominantes contra los estadounidenses en la Copa Ryder este año?

Déjeme empezar por decir que este fue el equipo europeo más fuerte en el que he jugado. Si el equipo de Europa es fuerte técnicamente, también puede conseguir ventaja por ser un equipo muy unido. Porque nosotros nos conocemos desde niños. Todos comenzamos jugando los mismos torneos juveniles juntos, luego pasamos al European Tour y al PGA Tour. La atmósfera dentro del equipo es juguetona y amigable. Los estadounidenses son más individualistas. Es una paradoja, ya que los Estados Unidos es un país, con un solo idioma, mientras que nosotros venimos de países distintos. Pero así es la cosa.

¿Te gusta la palabra “Moliwood”? ¿Qué fue lo que hizo que Tommy Fleetwood y tu fueran imbatibles?

La palabra Moliwood y los cánticos sobre nosotros fueron una sorpresa maravillosa. Nunca lo hubiera esperado. Fue divertido y realmente nos levantó el ánimo. Tommy explicó que cambiaron las palabras de un cántico dedicado a Yaya y Kolo Touré en los estados ingleses, los dos hermanos que fueron pilares del Manchester City durante unos años. Yo soy hincha del Inter (Milán) y West Ham en fútbol. He sido amigo de Fleetwood por años. Su esposa, Clare, era mi agente en Hambric Sports cuando se conocieron. Ella tiene primos en Londres y cuando vienen a visitarlos, si no estoy en los Estados Unidos, tratamos de vernos. Nuestra amistad ha sido fundamental para crear la sinergia que se necesita para los dobles. Y siempre nos hemos sentido cómodos en Le National. El ganó el Abierto de Francia en 2017 y yo fui segundo en tres ocasiones.

Tenemos que preguntar: ¿Viste algún tipo de altercado entre Dustin Johnson y Brooks Koepka en la fiesta de la Copa Ryder?

No pasó nada durante todo el tiempo que yo estuve ahí, pero no fui de los últimos en irme. Un camarógrafo del European Tour.TV nos pidió a Tommy y a mí que filmemos ese famoso video de nosotros en la cama con la copa en el medio. Nos gustó la idea así que fuimos a una habitación para filmarlo.

Luego de que el hermano de Danny Willett creara la controversia con su ilustración de los estadounidenses antes de la Copa Ryder 2016, ¿Cuál fue tu reacción cuando Edoardo se divirtió con Patrick Reed escribiendo el tweet, “¡El Capitán América no debe tener pasaporte! ¡No se lo ha visto en París!”?

Yo leí el tweet de mi hermano al día siguiente, pero no me pareció tan malo. Fue solo un chiste. Patrick tiene una personalidad fuerte. Sabe cómo sacarla a relucir pero también cómo soportar lo que le dan. No hubo consecuencias negativas.

Otro italiano, Costantino Rocca, derrotó a Tiger en los individuales en 1997 en la Copa Ryder en Valderrama. Tú tenías 14 años. ¿Recuerdas algo de ese partido?

Claro, Edoardo y yo crecimos con la leyenda de Costantino Rocca. Él fue el campeón que nos inspiró. Seguíamos todo lo que él hacía en la TV. Vi los dos hoyos finales de su partido contra Tiger en Valderrama, con ese hierro 3 extraordinario que pegó al green desde los árboles en el hoyo 16 y terminó derrotándolo a Tiger (4&2). En 1995, cuando Rocca jugó el Open Championship en St. Andrews y logró ese famoso birdie desde 30 metros para ir a un desempate contra John Daly, Edoardo y yo estábamos viéndolo en una pizzería en Sestriere con nuestro coach Sergio Bertaina, y otro profesor, Francesco Guermani. Cuando la pelota de Rocca entró en el hoyo, explotamos. Los otros comensales nos miraron como si fuéramos lunáticos. Desafortunadamente Costantino perdió el desempate. Para nosotros, él era un ejemplo. En París estuvo detrás de las sogas alentándome. Se me acercó y me abrazó en el green. Estaba conmovido. Un gran campeón, y una gran persona.

¿Qué hace que el golf en Italia sea diferente al golf de otras partes del mundo?

Italia marca la diferencia. Existen muchas canchas hermosas en el mundo. Pero alrededor de las canchas italianas hay historia, cultura, escenografía, comida, estilo.

¿Qué impacto crees que tendrá tu temporada 2018 sobre los golfistas italianos?

Creo que muchos chicos italianos observaron esta gran temporada en la TV y espero que tengan el mismo efecto que las victorias de Rocca tuvieron sobre mí. Ya tenemos muchos aficionados muy buenos que ganan internacionalmente. Sin embargo necesitamos aumentar la cantidad de jugadores jóvenes.

Los distintos estereotipos asociados con las naciones europeas son solo eso, estereotipos, ¿pero alguna vez aparecen de manera golfística?

No veo ninguna diferencia importante. No existen similitudes entre los jugadores y países. Es cierto que cada país te forma de manera diferente. Pero yo soy considerado poco italiano por mi comportamiento reservado en la cancha. Existen muchas diferencias dentro de un mismo país. Yo soy de Piedemonte en el norte de Italia – muy distintos a los romanos o italianos del sur.

¿Cuál fue el punto bajo de su carrera y cómo pudiste superarlo?

Como todos, he tenido mis altibajos pero nunca realmente bajo, por suerte. Desde 2013 a 2015, si bien jugué bien, no gané nada. Creo que hice lo correcto en ese período: analicé profundamente la situación con la gente cercana a mí: mi profesor Denis Pugh; mi representante Gorka Guillen; el psicólogo deportivo Dave Alfred; y mi esposa Valentina. Uno nunca está totalmente seguro de qué hacer en esos casos; hay que guiarse por el instinto. Pero pudimos asegurarnos de que en el último año y medio había tenido demasiados altibajos sobre el green comparado con otras áreas de mi juego donde era más consistente. Entonces empecé a trabajar con Phil Kenyon en la primavera y desde el primer día cambió mi postura de putting por completo. Y obtuve resultados.

¿Qué se siente al trabajar con un psicólogo deportivo?

He estado trabajando con Alfred por dos años y me ha estado ayudando con la presión. Trabajó con Luke Donald cuando llegó a ser el Nro. 1 del mundo y con Jonny Wilkinson, la leyenda del rugby inglés. Con Alfred, cada golpe en la práctica tiene un objetivo – en el juego largo, corto, en putting. Si fallo mi objetivo, tengo que volver a ejecutar el golpe hasta lograrlo.

¿Es esa la razón por la que estuviste tan tranquilo como parecías en la vuelta final de Carnoustie y durante toda la Copa Ryder? ¿Algún consejo para lidiar con la presión?

Alfred me ayuda a sentirme listo. Antes, entraba en pánico cuando mi juego no estaba bien. Ahora mantengo el control. En la Copa Ryder tenía mucha más adrenalina que en Carnoustie pero me mantuve calmo. En cuanto al consejo, necesitas saber qué funciona para ti. Encontrar algunas maneras de aumentar la concentración. Todos tienen algo distinto. Yo trato de apartarme mentalmente entre un golpe y otro para no sobrecargar la tensión.

Denis Pugh dice que Valentina es la verdadera líder del equipo.

Mi esposa nunca ha jugado al golf y extrañamente eso resulta beneficioso porque ella me da un punto de vista muy diferente – un punto de vista neutral – sobre muchas decisiones, incluso sobre mi vida. Ella fue la que sugirió mudarnos a Londres en 2009. Ella había cursado su Master allí en 2006 y se enamoró de la ciudad. Puesto que yo tengo que ir y venir de los Estados Unidos todo el tiempo, London es mucho más conveniente para mis viajes y me permite trabajar con Denis en Wisley Golf Club en Surrey, a menos de una hora de mi casa. Ellos realmente me acogieron en el club, especialmente después de la victoria en Carnoustie. Hasta me ofrecieron la presidencia del club.