Instrucción Hace 11 meses

Use este ejercicio de manos invertidas para descubrir un contacto consistente, por Cameron McCormick

Yo comencé a entrenar a Jordan Spieth cuando tenía 12. Su swing era idiosincrático en muchas maneras – sus hombros estaban dramáticamente abiertos en el address, llevaba el palo abierto hacia atrás, su codo izquierdo estaba doblado casi 40 grados en el tope – pero él producía un contacto consistente que le permitía hacer volar la pelota hacia ambos lados. Como instructor joven, esto fue un gran desafío. Si yo imponía demasiada filosofía de swing tradicional sobre este fenómeno lo más probable era que lo arruinara. Por primera vez aprecié la idea de que la única posición del swing que realmente importa es la base.

Para que mis alumnos comprendan el impacto suelo pedirles que piensen en el swing como un círculo grande trazado por le recorrido de la cabeza del palo. En un golpe perfecto con el hierro, la base del círculo suele suceder después de que la pelota ha sido impactada. Eso logrará un divot perfecto. Un ejercicio efectivo para lograr esto es tomar el palo con las manos invertidas y pegar golpes bajos. Para los diestros eso significa que la mano izquierda está por debajo de la derecha como ven aquí (foto grande, arriba). Hacer el swing con manos invertidas puede ser exigente para los hombros, así que comience con golpes de 30 yardas. Si es flexible, puede progresar hasta full swings con cualquier hierro. Hasta podría usar pelotas de plástico en su jardín si la cancha está cerrada. Como arte de magia este ejercicio cura dos problemas comunes del swing: una descarga prematura y quedar atascado.

Le explicaré cómo.

La mayoría de los aficionados cometen el error de llegar a la base del swing muy temprano. Esta descarga prematura, también llamada lanzamiento, lleva a papas y topazos. Los golfistas que tienen este problema necesitan inclinar la vara hacia adelante en el impacto – las manos apenas adelantadas de la pelota – para transferir la base del círculo del swing hacia adelante. Cuando los golfistas practican con un grip invertido, la mano de arriba tiene tendencia a empujar el mango hacia el objetivo, creando la posición de impacto deseada. Recuerde esta sensación cuando vuelva al swing normal.

Un problema más típico de los mejores jugadores es quedarse atascados, cuando las caderas contragiran tan rápido en el downswing que el palo se atasca detrás del cuerpo en vez de quedar frente a él (fotos, arriba). Desde esta posición pegarán muchas pelotas bloqueadas a la derecha, o incluso un gran hook si usan mucho las manos para corregirse. Como las muñecas están restringidas en un grip invertido estos movimientos son casi imposibles. El peso de la cabeza del palo lo lleva frente al cuerpo en el downswing. Ahora el palo está frente al golfista en la base, exactamente donde debería estar.

MCCORMICK es uno de los mejores 50 instructores de los Estados Unidos de Golf Digest.