Protagonistas Hace 9 meses

Dos días con Jordan Spieth

Jordan

FUNDACIÓN FAMILIAR: LA HERMANA DE JORDAN, ELLIE, LO ACOMPAÑA EN UN EVENTO PARA RECAUDAR FONDOS.

El editor jugador de Golf Digest Jordan Spieth invitó a Max Adler, quien trabaja con Jordan en sus notas de instrucción, y a mí a su evento anual de patrocinantes en el Dallas National Golf Club en Octubre. Por lo general uno llega a jugar un puñado de hoyos con Jordan mientras él rota entre los otros grupos, pero en esta oportunidad él fue mi compañero durante toda la vuelta. Uno creería que esa es una ventaja enorme para esa competencia, pero Jordan juega en su club con un handicap +9, lo cual significa que tiene que concederle 9 golpes a la cancha. El par para él es 63. Hizo birdie en el primer hoyo, pero solo contó como par. Difícil habituarse a eso.
¿Qué tipo de persona es él? A usted realmente le agradaría. Le gusta molestar y burlarse del golf. Pone música en el parlante de su carro. Le saca el putter, pega algunos golpes y luego le da esa mirada de me estás cargando. Se sienta en el techo del carro mientras nos observa ejecutar golpes. Dice mucho “buen tiro.” Es un loco de los deportes. Cuenta historias y comparte opiniones, pero luego pregunta qué piensa uno. Después de la vuelta vierte vodka Tito y Gatorade de uva en la claret jug, toma un sorbo y la pasa.
Cuando las cosas se calman un poco, se para y le agradece a todos por haber venido. Circula por el salón y menciona a cada uno de sus patrocinantes por su nombre y, uno a uno, explica por qué cada uno es importante para el Equipo Spieth.
Por mucho que respete a sus padres, Shawn y Chris, y su educación en un colegio Jesuita, no creo que le hayan enseñado eso. Es algo natural. Uno de los muchachos con los que jugué es Jordan Lewites, quien trabaja con su agente, Jay Danzi, y viaja con Spieth. En otros deportes, a Lewites lo llamarían su cutman.
“Cuando me mudé a Dallas,” cuenta Lewites, “me pusieron a jugar con él en un partido a nueve hoyos en la cancha donde él aprendió a jugar, Brookhaven. Jordan acababa de ganar el U.S. Junior Amateur por primera vez a los 15 – lo volvería a hacer a los 17 – y estaba invitado a jugar en el Byron Nelson. Yo estaba ansioso por ver lo que podía hacer este chico prodigio.
“Era un niño. No parecía muy impresionante. No le pegaba muy largo o derecho al driver. Sus golpes de aproximación no eran nada espectacular. Su swing era apenas bueno. Embocó un putt de 7 metros en el hoyo nueve para birdie así que sumé su score.
“Había hecho 30. ¡Seis bajo el par! Eso, aprendí, es Jordan. Me ha impresionado todo de él desde entonces. Cuando Jay me brindó la oportunidad de trabajar con él, ni pestañé. Lo que más me sigue impresionando es que él es verdaderamente una mejor persona que un golfista.”
Al observarlo a Jordan Spieth sobre el escenario junto a su hermana, Ellie, se podía entender. Esa reunión entre patrocinantes es continuada por el Jordan Spieth Shootout, una manera de recaudar fondos para la Jordan Spieth Family Foundation, la cual beneficia a chicos con necesidades especiales, golf de menores, familias de militares y cáncer pediátrico. Jordan subió al escenario como maestro de ceremonia, llevó a cabo una ronda de preguntas y respuestas divertidas y prácticamente se encargó de la subasta y la gala de beneficencia.

El día dos era el torneo público en Las Colinas. Voy a dejar que Max continúe el relato: “Era una mañana fría y Jordan caminó por la cancha de práctica envuelto en una campera de pluma de ganso negra con las manos en los bolsillos, charlando con cada uno de los participantes. Era un grupo de unas 120 personas, y parecía que él estaba esforzándose por hablar con cada uno de ellos más allá que un simple hola.

“Al final, el último hoyo del Shootout era el hoyo 17, un par 3. El sol brillaba y el clima era cálido, clima de mangas cortas y cocktail. [El cantante improvisado] Kelley James y su banda estaban completamente amplificados mientras antagonizaban a cada uno de los contrincantes [$100 para la pelota que quedara más cerca del hoyo]. Una escena estridente.

“Jordan vuelve a agarrar el micrófono e incita a la gente a que participe. Al igual que la noche anterior, adopta un rol protagonista para hacer que las cosas sucedan. El crescendo del concurso sucede cuando uno de los amigos de Ellie, Matthew, se para para pegar. Las burlas dejan lugar al aliento colectivo. Un momento tan cargado de energía como cuando un jugador de básquet se para ante un tiro de foul para definir un partido. Matthew mira hacia abajo y pega un híbrido lindo, alto y con draw. Falla el green por la izquierda pero el golpe fue sólido. El ensordecedor aplauso ilumina el rostro del joven: el mejor momento de Matthew y probablemente el mejor para muchos otros también.”

Como lo diría el cutman de Jordan hace tiempo atrás: “Eso, aprendí, es Jordan.”