Miami golf Hace 1 año

Es difícil atrapar a los tramposos, pero sabemos quienes son

Solo he jugado en un Masters y este año lo vi desde casa. La mitad de mi vida la paso en torneos de golf, así que lo último que quiero hacer es sintonizarlo, pero la limitación en los cortes comerciales y la belleza del lugar me atrapan. El mundo estaba entusiasmado con las estrellas que estaban en el tablero del domingo – Serge, Rosey, Scotty, Rickie y Jordan – pero yo hinchaba por Charley Hoffman. Él es un amigo y creo que es una historia más increíble cuando gana un trabajador.

tramposos

Al inicio de la semana recuerdo casi haber escupido mi bebida cuando leí lo que había dicho Phil Mickelson en su conferencia de prensa. Su frase fue, “Conozco a una cantidad de muchachos en el tour que son laxos en la forma en que marcan su pelota y no se les ha llamado la atención. Es decir, mueven la pelota cinco, siete centímetros adelante de su marca y esta es una manera intencional de salirse de cualquier tipo de irregularidad y demás, y yo creo que este tipo de cosas tienen que parar.”

Ahora bien, si hay alguien propenso a la exageración, es Phil. La verdad es que existe exactamente un tipo que es conocido por marcar mal la pelota cinco a siete centímetros. Si le preguntan a cualquier jugador acerca de las trampas, todos dirán el mismo nombre. Hace poco me pusieron a jugar con este individuo tristemente célebre y fui testigo de ello. Usando su mano para tapar la distancia detrás de la pelota, él levanta su moneda tan rápidamente que uno no puede estar seguro de lo que acaba de ver. Pero cuando lo ves varias veces, se vuelve bastante obvio. Más aún, esto fue justo después de la prohibición del anclaje. Después de la vuelta, entramos en un debate acalorado en la oficina donde se entregan las tarjetas cuando yo me negué a firmar la suya. Él decía que si la punta del grip había tocado su pecho, había sido por accidente. La manera en la que la regla está redactada, todo pasa por la intención y un oficial firmó su tarjeta.

Este tipo sabe que es un tramposo y sabe que todos sabemos que es un tramposo. Nadie quiere jugar con él o jugar vueltas de práctica con él. Muchas veces se lo ve cenando solo.

Y volviendo a lo que había dicho Phil. Yo diría que hay unos 20 muchachos que deliberadamente maquillan la posición del marcador de su pelota hasta un centímetro. Es difícil ser contundente porque los que lo hacen lo hacen muy bien. Además, estoy ocupado leyendo mi putt. Incluso si estás prestando atención, es difícil poner en evidencia a alguien cuando el área de contención tiene el ancho de una moneda. Se le puede pedir a un oficial que observe a algún jugador, pero solo en los majors tenemos un oficial con cada grupo.

Nosotros somos un grupo chismoso. Pero la realidad es que los jugadores no suelen sufrir un ostracismo porque las historias tienden a circular en pequeños grupos de amigo solamente.
Justo el otro día, un amigo me contó una durante una suspensión por mal clima. Suena la sirena y mi amigo y otro muchacho eligen terminar el hoyo. El tercer jugador, cuya pelota estaba metida en un profundo divot en el fairway, elige parar. Al día siguiente, cuando reanudamos la vuelta, mi amigo está esperando en el green y le dice a su caddie, “No hay manera de que este hijo de —– vuelva a colocar la pelota donde estaba.” Y así fue, el golpe sale con un vuelo penetrante hasta el green y retrocede unos tres metros – algo imposible de hacer desde un divot. El tipo termina bien esa semana y amasa una buena cantidad de dinero y puntos Fedex Cup que deberían haber ido a alguien distinto. ¿Debería haber dicho algo mi amigo, para proteger al resto de los jugadores? Tal vez, pero no hubiera pasado nada. Estos tipos saben quiénes son. El Karma se pondrá en su contra.