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Cuánto gana la gente del golf

Para muchos lectores, lo primero que viene a la mente cuando escanea la lista adjunta de las tarifas de los ejecutivos en las principales asociaciones de golf será el grosor general de los dólares. ¿No se supone que son sin fines de lucro? Lo segundo puede ser la disparidad entre lo que ganan los ejecutivos del PGA Tour y los salarios de todos los demás. El anterior comisionado del PGA Tour Tim Finchem se llevaba a casa un pago seis veces mayor al de Mike Davis, el director ejecutivo de la USGA. Dado el contexto, las cifras tienen sentido pero aun así tiene derecho a sentirse un tanto celoso.

Uno de los factores a tener en cuenta es que las entidades sin fines de lucro, incluso aquellas fundadas por santos en causas santas, deben competir con el sector privado donde las compensaciones son complementadas por la equidad y las opciones de paquetes accionarios que valen varias veces su paga inicial. Dos ejecutivos de nuestra lista, por ejemplo, fueron contratados por otras empresas este verano. Pete Bevacqua, el director ejecutivo de la PGA of America, fue tentado por el sector privado en julio cuando el NBC Sports Group le ofreciera una posición recientemente creada. Bevacqua estará a cargo de la supervisión de la programación, marketing, digital, las redes regionales del grupo y todas las operaciones de golf de la NBC, incluyendo a Golf Channel. Probablemente el dinero no haya sido la única razón por la que Bevacqua decidió aceptar, pero uno supone que recibirá un aumento por encima de los $2.203.738 que ganaba en la PGA of America.

La otra partida, también en julio, fue la de Sarah Hirshland, la CCO de la USGA. Se mantendrá en el reino de las sin fines de lucro, pero su nuevo trabajo como CEO del Comité Olímpico de los Estados Unidos tiene un perfil más alto y un desafío seductor: rehabilitar la imagen del Comité luego del escándalo reciente de abuso sexual.
Todas las sin fines de lucro por más pequeñas que sean deben informar a la agencia de recaudación cómo determinan los honorarios de sus funcionarios, directores y empleados clave. La mayoría de las sin fines de lucro eligen comités de compensaciones quienes a su vez contratan asesores externos. Un criterio clave es la media del salario de los ejecutivos en organizaciones sin fines de lucro similares, listas que pueden conseguirse vía organizaciones que controlan las entidades sin fines de lucro tales como GuideStar y el Instituto de Investigación Económica. Las desviaciones considerables de la media, especialmente para el lado alto, alzan banderas rojas en la IRS y los grupos de vigilancia.
Determinar cuáles entidades sin fines de lucro son “más parecidas” a las principales asociaciones de golf es más un arte que una ciencia, pero nada sugiere que los salarios más altos estén fuera del rango. Los dos funcionarios mejor pagos en la Asociación de Tenis de los Estados Unidos, por ejemplo, ganaron 39 por ciento y 9 por ciento más, respectivamente, que los $940.146 ganados por Davis de la USGA. Los $504.725 ganados por el director ejecutivo de la American Junior Golf Association Stephen Hamblin en 2016 están cerca de los $513.460 ganados por el director ejecutivo de la Little League Baseball Inc. Stephen Keener.

Los salarios de los ejecutivos top en otras entidades sin fines de lucro que aparecen en nuestra lista parecen estar en línea con las normas. La National Golf Foundation, la World Golf Foundation y la Golf Course Superintendents Association of America pueden considerarse organizaciones comerciales creadas para apoyar y/o cabildear en nombre de sus miembros – empresas de golf en el caso de la NGF; la industria global de golf y las principales asociaciones de golf del mundo para la WGF; y los superintendentes de canchas de golf en el caso de la GCSAA. Entidades sin fines de lucro comparables tales como la National Association of Realtors (bienes raíces) y la American Farm Bureau Federation (agricultura) les pagan salarios parecidos a sus líderes.

Tim Finchem.

Manejar organizaciones de estos tamaños no es fácil. La USGA, por ejemplo, tiene 340 empleados tiempo completo e ingresos de unos $200 millones. Además de organizar más de una docena de torneos de alto perfil cada año, la USGA dirige un museo, tiene un centro de prueba de equipamiento, administra las reglas de golf globalmente junto a la R&A, maneja los handicaps computarizados y la calificación de las canchas y promueve el mantenimiento sustentable de las canchas de golf. Davis está a cargo de todo eso y cuando las cosas no salen bien, él recibe las críticas como sucedió este verano después de las ultra difíciles condiciones del U.S. Open durante la tercera ronda en Shinnecock. Davis en persona había supervisado la preparación de la cancha.
Si Davis y sus colegas en los mejores puestos de golf sin fines de lucro merecen lo que ganan, ¿por qué el gran salto en salarios para los ejecutivos del PGA Tour? En primera instancia porque hablando con sentido práctico, el tour funciona más como una empresa de entretenimiento que una empresa de comercialización. PGA Tour Inc. califica como una entidad sin fines de lucro porque existe no para hacer dinero para sí misma o para propietarios o accionistas, que no existen, sino para organizar, apoyar y crear oportunidades para sus miembros, contratistas independientes llamados comúnmente profesionales del tour. (PGA Tour Inc. dirige seis tours alrededor del mundo, incluyendo el PGA Tour Champions, el Web.com Tour y el PGA Tour Latinoamérica.) La diferencia entre el tour y una asociación de comercio estándar es que si bien las bienes raíces y los granjeros establecen y dirigen empresas independientes, los pros que juegan en los tours ganan dinero principalmente al jugar en torneos organizados, manejados y en algunos casos directamente administrados por el PGA Tour. En otras palabras, el PGA Tour es una liga deportiva y como tal tiene que competir duramente contra otras ligas deportivas y la industria del entretenimiento en general. Eso requiere ejecutivos capaces de negociar derechos de televisación globales, cerrar contratos de varios años con patrocinadores importantes, identificar organizaciones locales para supervisar la logística de torneos semanales presenciados por cientos y miles de fanáticos, atrapar constantemente un mayor interés en el golf profesional y masajear los egos de los atletas de alto perfil.


Dado el contexto, las cifras tienen sentido pero aún así tiene derecho a sentirse un tanto celoso


Pero comparado con lo que ganan los comisionados de deportes rivales, el salario del entonces comisionado del PGA Tour Finchem en 2016 de $5.802.230 es modesto. (En enero 2017, Finchem le traspasó el puesto de comisionado a Jay Monahan.) El comisionado de la NFL Roger Goodell tiene un sueldo básico anual de alrededor de USD$20 millones, con incentivos que en un buen año pueden duplicar lo que se lleva a casa. El comisionado de la NBA Adam Silver recientemente negoció una extensión de su contrato hasta la temporada 2023-24. No se dieron a conocer los términos del acuerdo, pero se decía que su antecesor, David Stern, había ganado cerca de $20 millones al año. Se dice que incluso el comisionado de la NHL Gary Bettman gana casi $4 millones más de lo que Finchem, y ahora Monahan, gana. Si Finchem fuera un jugador del tour, sus ganancias oficiales en 2016 lo hubieran ranqueado en el cuarto lugar en el listado de ganancias, justo delante de Rory McIlroy. Pero él no tiene el potencial de ganancias fuera de la cancha que tienen McIlroy y otros jugadores célebres.

Jay Monahan.

La LPGA también es una liga deportiva organizada como sin fines de lucro, si bien en una escala financiera menor lo cual explica el salario proporcionalmente inferior del comisionado de la LPGA Mike Whan. La USGA y la PGA of America también organizan torneos, incluyendo sus majors bastante lucrativos, el U.S. Open y el PGA Championship. Pero la misión primaria de la USGA y la PGA of America no es la de aumentar el potencial de ganancias de los jugadores que participan sino “promover y conservar el verdadero espíritu del golf” (la USGA) y atender las necesidades de los profesionales de clubes y profesores (la PGA of America). Las ganancias del U.S. Open y el PGA Championship son dirigidas hacia esos fines.

Si usted está buscando controversias, tenga en cuenta los deportes universitarios, donde los mejores coaches y directores deportivos algunas veces ganan múltiplos de los salarios de los presidentes de sus universidades. El mercado puede ser el que fije los precios en ese caso, pero podría ser la base de una discusión interesante.

JOHN PAUL NEWPORT ES UN COLABORADOR DE GOLF DIGEST Y EX COLUMNISTA DE MUCHOS AÑOS DE WALL STREET JOURNAL.