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El bogey que ganó el Open

SPIETH CONVERSA CON EL OFICIAL DE REGLAS DAVID BONSALL LUEGO DE DESVIAR SU DRIVE EN EL HOYO 13.

SI EL MASTERS, como dice el dicho, empieza en los últimos nueve hoyos del domingo, se podría decir que el Open Championship 2017 comenzó en el hoyo 13 de la vuelta final en Royal Birkdale. Empatado en la punta con Matt Kuchar, Jordan Spieth pegó su golpe de salida “tan a la derecha que casi estaba a la izquierda”, según David Feherty de la NBC. Agrega el colega Roger Maltbie: “Voló esta montaña”. La búsqueda de la pelota se volvió frenética – “Fue un pandemonio”, según uno de los cientos de los espectadores que aplastaban el pasto alto y grueso – y para Spieth y su caddie Michael Greller, los recuerdos del cuádruple bogey 7 que anotaron para regalar el Masters 2016 inundaron sus mentes. Fue en los momentos siguientes, como verán pronto, que Greller le dijo a Spieth su segunda mentirita blanca del día. ▶ Para encontrarle algo de sentido al caos que se desató ese día, Golf Digest entrevistó a más de una docena de personajes clave, incluyendo a Spieth, Greller, Kuchar y su caddie, John Wood y a los oficiales de reglas que pasaron momentos tensos para armar el procedimiento que produjo la extraña escena de Spieth pegando un golpe en medio de camiones de equipamientos en el campo de práctica contiguo. (Fue durante la espera que Feherty le contó un chiste a Kuchar que no puede repetirse aquí.) ▶ Un año después del duelo entre Henrik Stenson y Phil Mickelson en Royal Troon, presenciamos otro clásico. Si usted se preguntaba qué dicen y hacen los jugadores y sus caddies para soportar este revuelo intenso, no imagine más. Estos comentarios sinceros lo colocarán en medio de un Open que será recordado por siempre.

UN PRESAGIO

HENRIK STENSON: Recuerdo haber pensado en esto al principio de la primera vuelta: Ahí estaba yo, el campeón defensor, jugando con Jordan. Un año antes en Troon jugué las dos primeras vueltas con Zach Johnson, quien había ganado en St. Andrews en 2015. Así que se me cruzó por la mente, este puede ser un buen presagio para Jordan, especialmente cuando arrancó jugando tan bien [cinco bajo el par – 65 – para compartir la punta con Kuchar y con el ganador del U.S. Open Brooks Koepka]. Por supuesto que ahora espero me pongan a jugar junto a Jordan otra vez en Carnoustie. [Risas.]
Yo jugué las dos primeras vueltas con Jordan en el Masters 2015, que luego ganaría, y tuve la misma sensación en Birkdale. Él jugó maravillosamente el putt en ese Masters; embocó todos los putts por el medio y con la velocidad perfecta.
En esos greens, eso es destacable. Increíble. Sentí la misma vibración en Birkdale.
JORDAN SPIETH (en haber ganado el Travelers el mes antes del Open): Ese fue el primer torneo que sentí que podía ganar en el PGA Tour sin jugar fantástico el putt. En el hoyo dos [en Birkdale] pegué un putt rápido en bajada para birdie y lo emboqué. Cuando entra uno siente que el putter está de vuelta: Está bien, eso se sintió exactamente como quería; entró exactamente como quería; siento que hoy puedo pegarle.

“EL DRIVE (EN EL HOYO 13) ERA TAN MALO COMO PODRÍA PEGARLE UN PRO. NO PODÍA ENVIAR LA PELOTA ALLÍ A PROPÓSITO..” —JOHNNY MILLER

RICH BEEM (Comentarista en cancha de Sky Sports y ganador del PGA Championship 2002):
Caminé con Jordan el jueves y viernes y también el sábado [vueltas de 65-69-65]. El viernes su vuelta fue muy trabajada. Cuando veo a la mayoría de la gente jugando así me pregunto si podrán seguir avanzando, pero él tiene una gran habilidad para meter la pelota en el hoyo lo más rápido posible.
Matt simplemente jugó su juego el sábado [un 66 después de un 71 el viernes]. Pero sería un error decir que él dejó pasar una oportunidad ese día. ¿Cómo podrías hacerlo cuando el otro tipo anota un 65? Estás indefenso ante ese tipo de score. Anotó un 66 y perdió distancia.
MATT KUCHAR: No estuve en mi mejor forma. Todo lo que pude hacer en el Abierto de Escocia y el Abierto Británico fue pegar con fade. No podía pegar draw. Era todo lo que podía hacer para pegarle derecho. Pero poder pegarle a la pelota en una dirección, yo sabía hacia dónde estaba yendo – sabía que no iba a ir hacia la izquierda. Así que lo único que hice fue jugarla.
JOHN WOOD (sobre el que Kuchar tuviera que jugar las dos vueltas finales con Spieth y Greller): Me encanta jugar con Jordan y Michael es uno de mis mejores amigos. Es una salida divertida.
MATT KUCHAR: Todos quieren a Jordan. Si eres mayor, lo consideras un hermano menor. Si eres más joven, lo ves como un hermano mayor. Es el tipo de chico con el que uno quiere estar.

VUELTA FINAL CON INICIO INCIERTO

Spieth llega a la vuelta final con 11 golpes bajo el par y una ventaja de tres golpes sobre Kuchar.

JORDAN SPIETH: Esperé desde las 7:30 a.m. hasta las 4 p.m. para pegar ese primer golpe de salida con el viento desde la izquierda y el fuera de límites sobre la derecha. Ese golpe me estuvo molestando todo el día.
Recuerdo haberle dicho a Michael y a Cameron [profesor Cameron McCormick], “Hombre, no me siento nada bien con ese primer tiro.”
Me paré sobre el tee y le pegué un draw perfecto y me dio tanta confianza. Es por eso que fue tan frustrante esa mala suerte.
WAYNE RILEY (comentarista de Sky Sports): él pegó un gran golpe pero la pelota no rebotó como él había supuesto que lo haría. Le quedó un asiento horrible luego de un buen tiro. Estuvo a treinta centímetros de ser perfecto, pero como el pasto estaba tan mojado la pelota se clavó en vez de rebotar.
MATT KUCHAR: Mala suerte, pero era parte del riesgo de pegar una madera 3.
ROGER MALTBIE: Jordan estaba descolocado. Si escucha la transmisión puede escucharlo decir, “Eso no está bien. Realmente apesta”, o la palabra que haya usado.
MICHAEL GRELLER: Sí, recibimos una patada en las entrañas ni bien salimos a jugar y en el hoyo por lejos más difícil de Birkdale. Y él no pudo ocultar sus emociones cuando vio el asiento de la pelota. Yo le dije que lo superara. No está bueno que un jugador se atormente desde el primer tiro.
DAVID BONSALL (árbitro de Spieth y Kuchar durante la vuelta final): Lo único que podía hacer era pegar un hachazo para avanzarla un poco. Luego pegó un pitch mediocre y la dejó a 7 metros. Y su putt tampoco fue muy bueno. [Ese bogey redujo la ventaja de Spieth a dos golpes.]
NICK FALDO (comentarista de NBC/Golf Channel): Jordan parecía que iba a perder después del cuarto hoyo [el tercer bogey del día de Spieth, lo que le permitió a Kuchar empatar la punta]. Se veía totalmente perdido.
JOHNNY MILLER (comentarista NBC/Golf Channel): Tal vez pensó que estaba en problemas parecidos a cuando dejó escapar el título de la manera en que lo hizo en el Masters.
JORDAN SPIETH: Los pensamientos te acechan.
CAMERON MCCORMICK: Imagino que debió de haber pasado por un tira y afloje psicológico: ¿Voy a volver a hacer eso? Eso fue lo que sucedió en Augusta. Pero se dijo a sí mismo, no voy a transitar el mismo camino otra vez.


SPIETH HACE BIRDIE EN EL QUINTO HOYO Y LUEGO SALVA UN PAR TREMENDO EN EL HOYO SEIS CONTRA EL BOGEY DE KUCHAR PARA AUMENTAR LA DIFERENCIA A DOS.

MATT KUCHAR: Hice birdie al 9 y él falló un putt corto, se tomó tres putts. Lo alcancé, estaba emocionado por llegar así a los segundos nueve sintiendo que tenía una gran oportunidad de quedarme con la claret jug.
JORDAN SPIETH: Era como que el putter se estaba desmoronando en los primeros nueve hoyos. Era, caramba, ¿voy a tener que volver a pasar por ese cuestionamiento constante sobre lo que hice en ese momento [enviar dos pelotas al agua en el hoyo 12 de Augusta National, pasando de un golpe de ventaja a tres golpes atrás] y las frustraciones que sentí? ¿Me van a ver como alguien que puede cerrar un torneo o eso cambió luego de un par de eventos? Era difícil enmascararlo así que fui elocuente con Michael al respecto, esperando que él pudiera decirme algo que me devolviera el positivismo. Y él me dijo, “es una situación totalmente distinta. Estás en una gran posición. Vamos a dedicarnos a hacer lo nuestro, vamos a jugar la cancha de golf, así que establezcamos un objetivo para los segundos nueve y olvidémonos del resto.”

Spieth y Kuchar hicieron par en los tres primeros hoyos de la vuelta y seguían empatados en la punta. Y entonces las cosas empezaron a ponerse muy interesantes. ▶

CAOS EN EL HOYO 13

ROGER BATHURST (miembro del comité de reglas de la R&A): Yo fui el árbitro asistente que acompañó al último grupo. Eso básicamente significa que yo era el que avistaba los golpes y veía dónde paraban. Si no había problemas, se sigue caminando hasta el segundo golpe. Por lo general no hay mucho que hacer. Sin embargo, el hoyo 13 en Birkdale [un par 4 de 499 yardas] fue diferente.
RICH BEEM: Yo observé a Jordan jugar el hoyo 13 en cada uno de los días previos y puedo decirle que nunca intentó acertar el fairway. Todas las veces apuntó al rough de la derecha. Le pregunté a Michael Greller al respecto y me lo confirmó. “Todos los bunkers entraban en juego para nosotros”, dijo Michael. “Sabíamos que si lográbamos un asiento decente en el rough ese era el lugar donde debíamos estar.”
DAVID BONSALL: Kuchar pegó un buen drive en el 13 hacia el lugar correcto. Jordan estaba tratando de hacer lo mismo.
CAMERON MCCORMICK: Las condiciones eran muy difíciles. El viento cambió de dirección y con eso cambió el golpe. Fue una triple hora bruja.
JORDAN SPIETH: Había caído algo de lluvia y eso cambió el tipo de golpe que quería pegar. Cuando la cara del palo o la pelota tienen agua, la pelota tiende a no agarrar efecto y se deslizará a la derecha desde el tee. Yo apunté hacia los problemas existentes sobre la izquierda pero abandoné un poco el golpe. El que haya sido una combinación de la dirección del viento, el agua sobre la cara o mi falta de confianza en el golpe, todo eso llevó a una pelota mal pegada que seguía siendo llevada a la derecha por el viento. Mi reacción cuando la vi fue, Uy, no tengo idea de que hay allí.
MATT KUCHAR: Se fue. Kilómetros a la derecha de donde esperábamos que estuviera.
JOHN WOOD: Cuando observas a alguien pegar, en especial a los pros, existe una ventana por la que esperas que pase la pelota. Miré hacia arriba y no la vi.
ROGER MALTBIE: Dije, “Oh, esta va bien a la derecha – repito, va muy, muy, muy a la derecha – son una cien yardas a la derecha del centro del fairway”. Es casi una retirada.
JOHNNY MILLER: El drive era tan malo como podría pegarle un pro. No podía enviar la pelota allí a propósito.
DAVID BONSALL: Yo estaba parado justo detrás de Jordan. Vi bajar a la pelota y me pareció que le había pegado a alguien. Luego la perdí de vista. Jordan dejó caer el palo y se agarró la cara con las manos.
JORDAN SPIETH: Pensaba, Uy, esto podría ser un 6.
DAVID BONSALL: Luego me enfoqué en si debería jugar una bola provisional.
JORDAN SPIETH: Y yo le decía, “Esa bola va a quedar bien, Michael?” Y el me contesta, “No estoy seguro”.
MICHAEL GRELLER: Estábamos a 50 yardas del tee de salida y el porta cartel de scores que caminaba con nosotros nos dice, “No pueden encontrar la pelota. ¿Qué quieren hacer?” Y Jordan dijo, “Bueno, vamos a encontrarla – solo sigan caminando”. Mi primer pensamiento fue, Alguien la va a levantar. Había cientos y cientos y cientos de espectadores allí. Era un caos total.
JORDAN SPIETH: Y yo pensaba, Diablos, lo único que tenía que hacer era anotar un 4. Y ahora me va a costar hacer un 6 teniendo que volver al tee si no podemos encontrarla.
JOHN WOOD: Donde estaban buscando, la gente en el pasto alto, y yo pensaba, Si la encuentran será un milagro.
NICK FALDO: Todos estábamos sentados allí y pensábamos, Bueno, eso es todo – esto le va a costar el Open.
ROGER MALTBIE: En ese punto uno pensaba que estaba frito. Kooch es un jugador muy consistente y no había un escenario en el que uno pensara que se iba a descarrilar. Pero estaba claro que el descarrilado era Jordan.
JR JONES (oficial de reglas de la R&A y asesor de reglas para NBC/Golf Channel): Llamé a David Bonsall por el walkie talkie y le dije que había visto caer a la pelota y que estaba rodeada – o así parecía.
DAVID BONSALL: Jordan me miró y le conté eso.
ROGER BATHURST: Caminé por el fairway hasta un rough muy denso y lleno de malezas. Había una enorme confusión. Nadie había visto caer una pelota. Pasé algo de tiempo preguntando si alguien había visto algo. Pero nada.

“LES CONTÉ UN CHISTE A MATT Y A JOHN. NO PUEDO REPETIRLO. COMIENZA CON “FLANAGAN VA A VER A UN PROCTÓLOGO”. ES UNA BELLEZA. PUEDE HABERLE COSTADO EL OPEN A MATT KUCHAR”. —DAVID FEHERTY

MARK BATES (espectador): Estaban todos en la parte de la duna que daba al fairway – bien a la izquierda de donde eventualmente fue encontrada.
ROGER BATHURST: Eventualmente le pregunté a algunos espectadores que estaban parados sobre este enorme banco de arena – probablemente tenía entre 18 y 20 metros de alto – si le había pegado a alguno en la cabeza [dibujando el círculo de espectadores] y se había ido hacia el otro lado del banco. No tengo idea de por qué no compartieron esa información. Fue muy extraño porque podían ver que estaban todos removiendo pasto para encontrar la pelota.
DAVID BONSALL: Habíamos avanzado unas 120 yardas cuando JR volvió a hablar por el walkie talkie para decir que ahora no creían haber encontrado la pelota. Cuando le dije a Jordan me preguntó si debía volver atrás para jugar una provisional. Pero le dije que habíamos avanzado demasiado. Así que nos fuimos hacia la derecha. Estábamos bastante lejos de la loma en un rough bastante alto. La gente estaba encontrando bolas por todos lados. Jordan entró saltando al pasto, seguido de un Michael algo renuente. Yo le decía a Michael que no creía que estuviéramos cerca de donde estaba la pelota. Él estaba de acuerdo. Pero los espectadores parecían creer que sí lo estábamos. De hecho Jordan vio tres que no eran la suya. Yo le decía a David Rickman [el oficial de reglas de la R&A en la oficina central] por la radio que no había empezado a cronometrar el tiempo porque creía que no estábamos en el lugar correcto. Él me dijo que continuara.
JORDAN SPIETH: Cuanta más gente aparecía, mayor era mi frustración. Es por eso que me costó un poco más pensar de manera rápida y clara. Pero no lo recuerdo como algo caótico. Recuerdo que me decía, Bueno, la única manera de ahorrar algunos golpes aquí es no reaccionar exageradamente y tomar la decisión más inteligente posible.
MARK BATES: El tipo al que le habían pegado estaba en la parte alta de la duna. La pelota le pegó en la cabeza y rebotó hacia la derecha de la duna. Cuando llegué había gente que decía que había visto caer la pelota en la parte de la duna que daba al fairway, lo cual no tenía sentido – eso era a 50 yardas de donde la pelota apareció. Fue todo realmente extraño. Vi al fulano que le habían pegado. Su cabeza estaba cortada y sangraba. Él estaba parado en la parte alta de la loma que eventualmente volaría Jordan. Era un pandemonio.
Jordan le pedía a todos que se apartaran. No tenía pánico pero decididamente se estaba frustrando con la gente. Había un camarógrafo de la televisión ahí. Era obvio que se estaba comunicado con el director y lo estaban dirigiendo hacia donde estaba realmente la bola. Habían pasado solo dos minutos cuando es escuchó un grito desde el otro lado de la duna. Alguien debió haber visto rebotar la pelota de la cabeza del hombre. La pelota de Jordan terminó en la base de la duna del otro lado del fairway.
JORDAN SPIETH: Alguien la había visto rodar y la encontró. Y luego fue, Vaya, la encontré; eso fue grandioso. Ahora veamos dónde está y sopesemos las opciones que tengo desde allí y busquemos la manera de no perder dos golpes.
MICHAEL GRELLER: No sé cuánto tiempo pasó, 28 minutos o lo que fuera. Desde el punto de vista mental, creo que para ambos las cosas pasaron muy lentamente lo cual fue genial ya que las cosas suelen suceder a 100 kilómetros por hora en esa situación. Creo que lo que sucedió en el Masters de 2016 jugó un rol enorme en cómo manejamos la situación en el 13 porque fue un shock similar. Tenemos una historia sobre estar en un momento como ese, lo cual es bastante increíble, pero fuimos capaces de aplicarla a ese momento en vez de agravarlo.
Fue todo muy casual. Recuerdo haber pensado, Vas a encontrarla, la volverás a poner en juego, harás un 5, con suerte en el peor de los casos un 6, vamos a quedar a uno o dos de la punta con cinco hoyos por jugar en un major con alguien que respetamos mucho, uno de nuestros tipos favoritos, Matt Kuchar. Pero con el debido respeto, Matt no había ganado un major. Quedaban dos pares 5, Jordan tenía un poco más de distancia y no era difícil recuperar uno o dos golpes en ese escenario. Así que ese fue el pensamiento en vez de, Caray, ahí vamos de nuevo.
Lo que la gente olvida es que en el Masters de 2016 Jordan no se achicó (después del 7 en el hoyo 12). Hizo un gran birdie en el 13, casi hace birdie al 14, hizo birdie al 15 y clavó una en el 16 a dos metros (que falló) para quedar a uno de alguien que estaba teniendo una vuelta fenomenal [Danny Willett con un 67]. Así que él sabía como ponerse en modo de ataque cuando algo alocado sucedía. Y eso fue exactamente lo que hizo en Birkdale.
ROGER BATHURST: La pelota yacía sobre una pendiente en subida muy pronunciada, tal vez 70 grados y en un lugar muy malo. No había sensación de pánico, lo cual fue increíble para un tipo que estaba ante un potencial lío en el Open.
MICHAEL GRELLER: Para cuando llegamos a la pelota Jordan ya había decidido que estaba injugable, algo importante ya que el no tiene miedo de enfrentar un tiro. Pero rápidamente se había dado cuenta de que no podía jugarla.
JORDAN SPIETH: Michael dijo, “¿Cómo se ve?” Le dije, “Tal vez pueda pegarle un wedge, pero no va a ir demasiado lejos”. Y luego agrega, “¿Qué te parece volver al tee?” Le dije, “Espera, estudiemos las alternativas por pelota injugable”. Entonces empiezo a evaluar mis dos palos de distancia hacia cualquier lado. Hubo algunos lugares donde podría haberla dropeado, pero lo más probable era que hubiese rebotado de vuelta contra un arbusto y luego tendría que haber hecho el swing desde allí. Decidí que no me gustaban ninguna de esas opciones. Fue entonces que subimos a la cima de la loma. En menos de 30 segundos miré hacia atrás y pensé, Bueno, si sigo yendo hacia atrás y atrás y atrás, todavía puedo llegar al green.
No podía llegar al green desde el otro lado de los camiones – las lomas eran demasiado altas y estaban demasiado cerca. Probablemente podía jugar un hierro 7 a buena pero quedaría unas 60 yardas corta [del green]. Creía que existía la posibilidad de jugar una pelota al green o alrededor del mismo para tener una mejor chance de sacar approach y putt. Eso pasó por mi mente y pensé, ¿el driving range está en juego?
ROGER BATHURST: Le dije que hasta donde yo sabía, sí estaba. Pero que iba a confirmarlo con el árbitro cuando llegara.
JORDAN SPIETH: Michael volvió a preguntarme, “¿Estás seguro? Porque puedes volver al tee y tener un putt para 5 y anotar un 6”. Yo solo… odiaba esa idea. Le dije, “Tiene que haber otra manera; tiene que haber una mejor manera”. No quiero perder dos golpes. Un golpe se puede recuperar rápidamente. Dos golpes significan que la pelota está en sus [Kuchar] manos. Así que sí, no me gustaba la palabra “6” que seguía saliendo de su boca.

LA LARGA ESPERA DE KUCHAR

WAYNE RILEY: Mientras nos preguntábamos qué estaba pasando con Spieth, yo miré a Kuchar y podía darme cuenta de que él estaba pensando, puedo ganar esto.
JOHN PARAMOR (oficial de reglas del European Tour): Kuchar estaba parado sin saber realmente qué hacer. Le comenté que esto iba a llevar un poco de tiempo así que si quería pegar, podía hacerlo. Y lo hizo.
MATT KUCHAR: Pegué un golpe fantástico (con un hierro 8), la dejé a 7 metros. Estaba entusiasmado porque tenía una gran oportunidad de birdie.
JOHN WOOD: Y en ese punto empezó el juego de la demora. Nos contábamos historias y hablábamos. Solo hablamos de deportes. Del libro que estaba leyendo. Hablamos un poco con el oficial para tener una idea de qué estaba sucediendo.
DAVID FEHERTY: Les conté un chiste a Matt y a John. No puedo repetirlo. Comienza con “Flanagan va a ver a un proctólogo”. Es una belleza. Puede haberle costado el Open a Matt Kuchar.
MATT KUCHAR: Nos reímos. Íbamos a estar ahí un rato, sabiendo que nosotros también habíamos tenido esos problemas.
JOHN WOOD: Hay una estadística de golpes ganados en el putting y siempre bromeo con Webb Simpson que debería haber una estadística de golpes ganados en la actitud y Webb y Matt son los mejores del tour. No van a permitir que nada los moleste o altere. ¿Qué puede hacer uno? Ellos [Spieth y los oficiales] solo estaban tratando de hacer bien las cosas.
MATT KUCHAR: Podíamos ver un poco de lo que estaba pasando en una pantalla gigante. Y en ese momento me avisan que Jordan había encontrado su pelota. Pero que iba a declararla injugable.

LA SOLUCIÓN DE SPIETH

JOHN PARAMOR: Escuché al árbitro del último grupo por los auriculares. Le estaba preguntando a David Rickman si la cancha de práctica era fuera de límites. David le confirmó que no, ni para el club ni para el Open. Nunca se había considerado al range como fuera de límites. No fue una decisión a conciencia; creo que nadie jamás pensó que alguien pudiera llegar allí. Además, ¿por qué inventar un límite? Sé que pusimos uno en el hoyo 10, pero fue por una muy buena razón [porque los jugadores estaban considerando jugar desde el tee del nueve hacia el fairway del 10, lo cual hubiera puesto en peligro a los espectadores].
DAVID BONSALL: Le dije a David [Rickman] que yendo derecho hacia atrás parecía que íbamos a toparnos con unos camiones de equipamiento ubicados en la cancha de práctica. Le dije a David que todos los camiones debían ser tratados como una única obstrucción inamovible temporaria [OIT]. Eso le pareció razonable. Luego le dije que había una cerca de metal alrededor de los camiones y que debería ser tratada como “movible”. Una vez más estuvo de acuerdo. Inicialmente Jordan me preguntó si podía dropear en línea hacia atrás, manteniendo el punto donde estaba la pelota entre él y el hoyo. Le dije que estaba bien.
Luego le pedí a los marshals que sacaran a la gente, que los movieran para que pudiéramos llegar hasta la cancha de práctica. Eso estuvo bien hasta que encontramos un carro en el camino. Estaba ahí parado, abandonado sin llaves. Y estaba justo en la línea que Jordan tenía que seguir para dropear. Si Jordan hubiera querido dropear atrás antes de los camiones, lo hubiera tenido que hacer justo donde estaba el carro. Le dije a David que necesitábamos mover el carro, pero si no podíamos, tendríamos que declararlo como obstrucción inamovible. Estuvo de acuerdo.
MATT KUCHAR: Por una cuestión de suerte, poder ir al driving range le daba un asiento apropiado. Hay algunas pelotas injugables que te permiten ir hacia un asiento más jugable, pero no a un asiento bueno.
DAVID BONSALL: Le dije a Jordan que podía dropear en la cancha de práctica, pero la línea que tenía que seguir pasaba justo por el medio de un camión de TaylorMade. Así que arrancaron. A estas alturas ya había levantado la pelota. Al principio nos fuimos muy atrás de los camiones. Ya habíamos acordado que la iba a declarar injugable y luego tendría interferencia de los camiones. Y ahí debíamos decidir cuál era su punto más cercano de alivio dentro de la práctica. Eso suena complicado, pero todos estaban bastante calmados y bien dispuestos. Solo teníamos que descifrar la manera, paso a paso.
TOMMY ROY (productor de NBC/Golf Channel): Esto es lo increíble del escenario del dropeo. Teníamos una cámara colgante sobre el área de práctica que iba desde la zona de chipping hasta el costado derecho del driving range. Era una distancia de unas 200 yardas. Su propósito era mostrar a los jugadores en el range y fue usada principalmente para los programas especiales de Golf Channel y en alguna cobertura previa al torneo. Pero para seguir el juego fue una gran suerte que esto pasara en el 13 junto al range y que esta cámara estuviera allí y que tuviera una vista perfecta de cómo se realizaba el dropeo y el próximo golpe de Jordan.
Podríamos haber mostrado una cantidad de tiros de golf mientras Jordan trataba de descifrar sus opciones de dropeo, pero aprendí hace tiempo – y mi jefe Dick Ebersol hizo hincapié en esto – que cuando tienes algo especial en marcha, está bien si lo cubres. Todo estaba en juego y fue tan loco ver lo que estaba tratando de hacer Jordan.

“CREO QUE LO QUE SUCEDIÓ EN EL MASTERS DE 2016 JUGÓ UN ROL ENORME EN CÓMO MANEJAMOS LA SITUACIÓN EN EL 13 PORQUE FUE UN SHOCK SIMILAR”. MICHAEL GRELLER

PETER JACOBSEN (comentarista de NBC/Golf Channel): En Troon, Mickelson y Stenson parecían estar jugando el campeonato del club mientras el resto estaba jugando la categoría más alta de un member-guest. No podías sacarle los ojos de encima a esos dos. Y entonces tenemos otro espectáculo al año siguiente. Y tampoco podías sacarle los ojos de encima.
DAVID BONSALL: Jordan fue hacia atrás hasta unas 30 yardas más allá de los camiones. Preguntó si podía dropear allí. Quería alejarse lo suficiente para asegurarse de poder sobrevolar todo. Le dije que podía hacerlo. Luego camina hacia adelante hasta el último camión y preguntó si podía dropear allí. Una vez más le dije que sí podía. Y eso, por supuesto, le permitiría obtener alivio al costado de los camiones.
En ese punto le pedí que esperara. Quería verificar que su punto más cercano de alivio realmente estuviera del lado de los camiones que daba a la cancha de práctica. Me sumergí entre los camiones y determiné que, cuanto más adelante caminara, mayor sería mi convicción de que tenía que dropear de ese lado. Era en ese punto donde teníamos que estar. Luego Jordan preguntó si podía dropear en medio de los camiones. Y le dije que podía.
Justo cuando estábamos por hacer eso, me puse en contacto con David Rickman. Le comenté lo que íbamos a hacer – dropear y después obtener alivio de los camiones a la derecha, en la cancha de práctica. ¿Le parecía bien que no hiciera que el jugador dropeara la pelota? Me dijo que bajo esas circunstancias ese era el procedimiento adecuado – la razón era que no quería que la pelota rodara hasta abajo de uno de los camiones y que el líder del Open tuviera que ponerse de rodillas para tratar de recuperar su pelota. Además, sabíamos qué era lo que íbamos a hacer. Una vez dropeada la pelota, la íbamos a levantar y la dropearíamos nuevamente a la derecha de los camiones. No tenía sentido que él realizara ese primer dropeo. Justo cuando estábamos por hacer todo eso, apareció John Paramor.
JOHN PARAMOR: Estoy seguro de que Jordan estaba contento de verme después de que yo le hubiera aplicado una penalidad por demora indebida el año anterior en Abu Dhabi. [Risas.] Él se acordaba de mí. Jordan y el oficial de reglas estaban en la zona enrejada que estaba fuera del driving range, dentro de las barras metálicas mirando hacia una zona donde Jordan pensaba dropear la pelota. El árbitro le dijo que no, que debían determinar dónde debería dropearse la pelota aplicando la regla de pelota injugable y luego proceder desde ese punto. Jordan dijo “Creo que va a terminar aquí”. Lo primero que quise hacer fue asegurarme de que Jordan fuera a dropear en la parte más cercana a los camiones. Así que le pregunté a Jordan, “¿Es aquí donde quieres que termine la pelota?” Él dijo que sí. Luego le dije que primero teníamos que dropear según la regla de “pelota injugable,” pero tenía que confirmar cuál era el lado más cercano.
A un lado del camión de Titleist había un mástil con una bandera flameando [por el viento]. Cuanto más atrás se fuera, más a la derecha hubiera sido su opción de alivio. Lo cual implicaba que su punto más cercano de alivio estaba sobre la izquierda. Cosa que él no quería. Entonces le dije que tendría que acercarse más al hoyo que el punto donde estaba mirando. Él dijo que quería volver atrás donde estaba para poder sobrevolar la loma de arena con mayor facilidad. Quería mayor margen de error. Le dije que lo sentía, pero si quería usar un punto de alivio hacia la derecha, tenía que acercarse. Luego encontré ese punto. Luego le dije que no íbamos a dropear la pelota según la regla de pelota injugable – eso hubiera implicado pedirle que se subiera al camión de Titleist y dropeara desde allí. No iba a pedirle eso. [Risas.]
ROGER BATHURST: Eso hubiera sido un tanto indigno.
JOHN PARAMOR: Yo quería acelerar el juego así que le dije que dropeara al costado, en el punto más cercano del camión. Eso dejaba la bandera del camión en el camino. Entonces consiguió alivio de eso también. Y en ese punto dropeó a un palo de distancia. Si hubiéramos pasado a una etapa más, le hubiera correspondido alivio de las barras de metal ubicadas alrededor del range. Pero eso lo hubiera llevado hacia la izquierda, donde él no quería ir. Por ende solo nos ocupamos del alivio por los camiones de equipamiento y la bandera asociada. Jordan tenía claro que ese era el mejor fallo que le iban a dar.
JR JONES: En el estudio en ese momento, Johnny [Miller] pregunta si había considerado volver al tee – Regla 28-a.
JOHNNY MILLER (al aire): Bueno, espero que esto le salga bien, pero para mí él debería haber vuelto al tee.
JR JONES: Haciendo lo que estaba haciendo, un tiro errado le iba a costar el campeonato a Jordan.
JOHNNY MILLER (después del Open): Tiene un tiro a ciegas con arbustos a ambos lados, y si hubiera jugado el tiro a la derecha o a la izquierda por arriba de esos camiones, todavía estaría jugando ese hoyo.

CÓMO HACER UN BOGEY HERMOSO

MICHAEL GRELLER: Mientras Jordan estaba repasando sus opciones con los oficiales, me dio tiempo para calcular bien las yardas. No, no apliqué matemáticas de sexto grado en esa ecuación [Greller solía ser maestro de matemática de primaria], sino más bien una lógica básica de caddie. Larga no era buena para nada – vas a volver a dropear desde los arbustos. Corta era una falla más aceptable. Entonces cuando Jordan dijo, “Creo que son 270 a la entrada”, se dispararon mis alarmas porque yo había calculado unas 240, 230. Esa era una diferencia bastante significativa. Una vez más, yo sabía que largo era quedar fuera de juego. Entonces en ese punto se volvió un tira y afloje: ¿Podré convencerlo de que pegue un hierro 3 en vez de una madera 3?
Lo último que me puso al borde fue que él dijo, “Creo que son 75 yardas hasta la punta de esa loma”, y me pidió que la suba para darle una idea de por dónde tenía que pegarle. Aproveché y conté mis pasos mientras subía por la duna. Es cierto, no era la mayor precisión, pero eran solo 50 yardas.
Recuerdo haber pensado, Ya le está dando demasiado en este primer pequeño pedazo, así que me dio mucha más confianza para determinar que la distancia era un poco más corta de lo que él pensaba.
Maquillé un poco la línea. Me paré un tanto más hacia la izquierda de donde pensé que estaba la bandera, porque la izquierda era mejor que la derecha. Entonces cuando pegó ese golpe, creyó que le había pegado corta a la derecha y terminó saliendo justo en la línea.
PETER JACOBSEN: Pareció que le había pegado pesado a ese hierro 3. Se podían ver los hombros caídos. Como diciendo, ¿Qué estoy haciendo?
JORDAN SPIETH: (sobre su tercer tiro, luego de recibir la penalidad por el dropeo): Le pegué un poco con la punta y la pelota salió unas cinco, seis yardas a la derecha de donde estaba mirando.
DAVID BONSALL: Yo levanté esa madera 3 y él estaba corriendo cuesta arriba como gacela.
JOHNNY MILLER: Corrió hasta la punta y hacia abajo de esa duna profunda y creo que el hacerlo reconfiguró su cerebro y su cuerpo. Haber hecho eso fue como un shock a su sistema y lo impulsó. Lo sacó de cualquier estado que hubiera estado.
DAVID FEHERTY: Siempre está ese golpe que termina siendo el que inclina la balanza, el que da vuelta las cosas. Y se dijo a sí mismo, Estoy cansado de jugar así. Creo que mejor voy a jugar de esa manera. Entonces cuando pegó ese golpe por encima de los Alpes, ya estaba harto.
MATT KUCHAR: Durante un minuto parecía que iba a ser un muy mal golpe, que iba a terminar en la festuca alta en vez de en el green. Pero de alguna manera salta alrededor de un bunker.
JOHN WOOD: La vimos caer y pensamos que sería un approach y putt difícil, pero para Jordan, creo que él saca approach y putt desde allí seis de 10 veces.
MATT KUCHAR: Fue un golpe difícil de todos modos. Tenía una loma enorme que tenía que pasar por arriba y por el costado.
JOHN WOOD: Jordan ni siquiera fue hasta su pelota, se dirigió directamente hacia Matt que estaba en el green.
MATT KUCHAR: Me dice, “Oye, perdón por todo esto”. Le dije, “Oye, no pasa nada. Lo entiendo completamente.”
JORDAN SPIETH: Él es tan genial. Creo que podía ver que yo estaba realmente preocupado porque sabía que si hubiera estado en sus zapatos, todo eso hubiera sido muy frustrante.
DAVID FEHERTY: No creo que la espera haya perjudicado a Matt en sí, pero creo que ayudó a Jordan. Dio vuelta las cosas física y emocionalmente, pero comenzó en su cabeza. De alguna manera se liberó de lo que fuera que lo había estado molestando.
WAYNE RILEY: La pelota de Spieth estaba en una bajada y tenía que jugar el chip por encima de la punta de un bunker. Fácilmente podría haberle pegado papa al bunker. Podría haberle pegado un filazo hasta donde Kuchar estaba en dos. El público quedó totalmente en silencio mientras él ejecutó su golpe, por lo que pude escuchar el golpe seco. Le pegó sin divot. Fue el sonido más hermoso.

“LUEGO DE EMBOCAR EL ÁGUILA PENSÉ, ACIERTA EL GREEN EN EL SIGUIENTE HOYO; AHORA PUEDEN LLEGAR A ENTRAR DESDE CUALQUIER LADO”. —JORDAN SPIETH

MICHAEL GRELLER: Creo que fue el mejor approach y putt de su carrera. Barranca arriba, barranca abajo y luego tuvo que embocar un putt de dos metros y medio para bogey.
JORDAN SPIETH: En ese momento ya no pensaba si era para bogey o lo que fuera, mi pensamiento era, Esto es para sacar approach y putt.
MICHAEL GRELLER: Cuando embocó ese putt recuerdo haber pensado Esto va a ser lo más divertido que vas a vivir como caddie. Sabía que iba a ser algo desopilante hasta la línea de llegada – una paz absoluta y solo quedaba atarse el cinturón. Y lo sentí en él. Lo podía sentir por la manera que respiraba, las palabras que decía.
PETER JACOBSEN: Sentí que era un 12 o 13, pero él sale del hoyo con un 5 [para caer a un golpe de Kuchar quien hizo dos putts para par]. Esto es lo que distingue a los grandes jugadores como Jordan Spieth y Nicklaus y Tiger, Palmer, Faldo, Trevino del resto – toman una mala situación como esa y la convierten en algo positivo.
NICK FALDO: Un 5 no era demasiado perjudicial – era un hoyo difícil y quien sabe, hasta podría haber hecho 5 desde el fairway.
MATT KUCHAR: Yo pensé que seguramente iba a tener dos golpes de ventaja, pero como resultaron las cosas solo tuve uno. Aún así pensé, Jordan no está jugando muy bien. Tengo un golpe de ventaja. Tal vez no tenga mi mejor golf, pero estoy jugando con suficiente consistencia como para seguir empujando desde aquí hasta el final.
DAVID BONSALL: Mientras salían del green del 13 yo estaba parado detrás de la torre de televisión. Jordan y Michael estaban notoriamente entusiasmados. “Estamos solo un golpe detrás”, dijo uno de ellos. Y, mientras Jordan pasaba junto a mí, me estrechó la mano y me dijo, “Gracias por toda su ayuda en eso”. Eso demuestra una tremenda compostura en ese joven. Y luego procede a jugar los mejores cinco hoyos que se hayan visto.
WAYNE RILEY: De repente parecía que Spieth se apretó el ombligo y dijo, “Ahora soy una persona diferente”. Es lo que Tiger solía hacer. Spieth subió un cambio pero estuvo andando en velocidad baja por bastante tiempo antes de poder hacerlo.
Para cuando Spieth embocó el bogey yo ya había caminado hasta el tee del hoyo 14. Había dos baños para jugadores en la parte alta de la loma. Había una cerca de madera alrededor de ellos. Kuchar estaba entrando mientras yo salía. Estábamos solo los dos. Y de hecho me miró y me preguntó, “¿Cómo está usted?” Le dije que estaba bien. Pero pensaba, ¿Cómo diablos estás tú? Fue un momento bizarro. No pude descifrar si él estaba nervioso o no sentía nada de nervios. Hubiera sido muy comprensible si pasaba a mi lado y no decía nada. Pero me hizo una pregunta como si estuviéramos cruzándonos en la calle. Bastante extraño. Surgió su amabilidad inherente más que su necesidad de mantenerse concentrado.
JOHN PARAMOR: Le dije a David Rickman que yo proponía hablar con ambos jugadores, decirles que no los iba a cronometrar pero que habían perdido tiempo y que se agradecería mucho cualquier cosa que pudieran hacer para recuperar ese tiempo. Les dije esto mientras salían del tee del 14. Jordan se dirigió rápidamente al baño, por lo que hablé primero con Matt. Al principio su caddie pensó que les iba a decir que los íbamos a cronometrar. De hecho se habían pasado 22 minutos del tiempo sugerido para cuando terminaron el 13. Tardaron 17 minutos más de lo estipulado en ese hoyo. Alrededor de 12 a 14 minutos de ese tiempo fue absorbido por la búsqueda de la pelota y el próximo golpe de Jordan.
ROGER MALTBIE: Entonces llegamos al próximo hoyo, el par 3.
MATT KUCHAR: La bandera en el fondo del 14 es difícil de atacar. Uno sabe que pasarse del green no es bueno.
JORDAN SPIETH: Kooch había pegado su tiro y de alguna manera no le había pegado con mucha seguridad. Yo pensé, Bien, vengo 1 abajo. Si mis oportunidades están basadas en él, esto es match play de aquí en más. Si la dejo más cerca que él entonces voy a tener más chances de ganar hoyos y eso seguramente llevará a ganar más hoyos.
MICHAEL GRELLER: Jordan pegó 195 yardas con un hierro 6 e inmediatamente levantó el tee. Cuando hace eso, uno sabe que la dejó cerca.
MATT KUCHAR: Y casi la emboca.
PETER JACOBSEN: Pasó de hacer bogey en el 13 a casi hacer hoyo en uno [el birdie le dio a Spieth la punta compartida]. Ese es un reajuste que uno no espera. Probablemente el 99 por ciento de los pros no podrían recomponerse de esa manera.
MATT KUCHAR: Notable. Un testamento absoluto del tipo de jugador que es, la mentalidad que tiene. Cambió por completo. Así que ahora estamos empatados con cuatro hoyos por jugar. Seguía siendo un buen lugar para estar.
ROGER MALTBIE: En el siguiente hoyo, el par 5, Jordan alcanza el green [en dos].
MATT KUCHAR: Yo pegué un buen drive, luego una madera 3 hasta el bunker del green. Pensé que mi oportunidad de sacar approach y putt desde ese bunker era bastante buena. Llego hasta allí y la dejo a menos de un metro y pensé que íbamos a seguir empatados con tres hoyos más por jugar. Pero él la encesta desde 17 metros [para águila y tomar un golpe de ventaja].
NICK FALDO: Impresionante. Lo lógico era quedarse un metro corto o un metro a la derecha con ese putt, pero él la emboca.
ROGER MALTBIE: Le dije a Feherty mientras caminábamos hacia el siguiente hoyo, no lo dije al aire, per dije, “Oye, no mucha gente sabe que Dios tuvo dos hijos; al otro le llevó un poco más de tiempo volver.”
MATT KUCHAR: Y uno se dice, Bueno, no me esperaba eso pero está bien, estoy a 1 con tres por jugar. Seguía entusiasmado con mis probabilidades. Pueden pasar cosas.
MICHAEL GRELLER: Me tomó un tanto por sorpresa cuando vi a Jordan apuntar a la pelota y decir “¡Búscala!” Debo haber saltado hasta el hoyo para agarrarla, estaba tan entusiasmado. Me pueden ver en el fondo – me reí abiertamente cuando ese putt entró. Jordan es conocido por embocar putts largos importantes.
JORDAN SPIETH: Hicieron un gran trabajo con las instalaciones en Birkdale, y tenían un gimnasio completo con TV que pasaban constantemente Open Championships anteriores. En los viejos tiempos, los caddies sacaban la pelota del hoyo. No sé por qué eso quedo grabado en mi mente. Hubiera quedado mejor si le hubiese dicho, “Oye, por favor busca la pelota”, pero en cambio fue un “¡Búscala!” y con cara seria.
Luego de embocar el águila pensé, Acierta el green en el siguiente hoyo; ahora pueden llegar a entrar desde cualquier lado. . . . Esos putts de un metro [al principio del día] eran como putts de 3 metros para mí. Y de repente se salió la tapa y los putts de 10 metros eran como de 60 centímetros para mí. No sé por qué no puedo hacer las cosas un poco más aburridas algunas veces.
ROGER MALTBIE: Y después Jordan llega al 16 y la emboca desde los 7 o 10 metros [para otro birdie]. Increíble.
JORDAN SPIETH: De lo que más me arrepiento de ese día es que no festejé los putts del 15 y 16 como merecía. Creo que merecían un puño en alto, gritos. No hice ninguna de esas cosas. Estas son situaciones iguales a los golpes mortales de Tiger, y no estaba tomando ventaja.
CAMERON MCCORMICK: Dijo que el putt del 16 fue más difícil que el que tuvo en el 15 y la razón de eso es que el putt primero subía y luego bajaba. Era un putt que los jugadores piensan que si le pegan demasiado fuerte caerá por la bajada y se pasará bastante del hoyo.
MATT KUCHAR: Así que ahora estaba dos abajo con dos por jugar, todavía metido en el torneo si bien Jordan estaba haciendo una remontada increíble. Uno como que lo entiende, si ha jugado bastante, hay que esperar que el rival haga cosas milagrosas. Y son los mejores golfistas del mundo. Uno realmente espera que estos muchachos hagan algo grandioso.
ROGER MALTBIE: Llegamos al 17, otro par 5.
JORDAN SPIETH: Le pego un poco a la derecha al drive y podría haber jugado a buena [con el segundo golpe] bien atrás o podría haber sobrevolado los bunkers y corto del otro cross bunker. Otra decisión para la cual Michael está entrenado: Interviene y dice, “No necesitamos hacer esto. Kooch está en el rough de la izquierda. Ya jugó a buena. Puedes jugar a buena y acertar el green desde ahí. En el peor de los casos harás 5. Esto [buscar el green en dos] trae problemas”.
Le contesté, “Este asiento y esta distancia, en mi opinión es un golpe más seguro que me pondría en una mejor posición”. Y la pelota fue más lejos de lo que yo pensaba que iba a ir, porque si le pegaba tan a la izquierda terminaría en esos pot bunkers horribles a 70 yardas del hoyo sin ninguna chance – probablemente 90 yardas al hoyo con esa bandera al fondo. Pero cuando le pegué y la pelota voló ese bunker, llevaba una gran línea y fue en un 100 por ciento ese segundo golpe el que me armó el hoyo. Tal vez haya sido el golpe más subvalorado del día – ese o el birdie que había hecho en el 5 que me permitió volver al tablero. Pero ese me permitió colocarme en un lugar desde donde solo tenía que jugar un pitch.
MATT KUCHAR: Pegué un wedge [tercer golpe] a unos 7 metros. Y él está apenas corto del green en dos con un largo golpe de pitch, nada fácil. Desde el momento en que le pegó se sabía que era perfecto. Pica en la plataforma de abajo, salta a la segunda plataforma y se pasa dos metros. Y eso es un 10 sobre 10.
JORDAN SPIETH: Había estado lloviendo un poco así que estaba ese rocío en el suelo que permite que la pelota patine. Facilita mucho ese golpe.
MATT KUCHAR: Así que aquí estoy sabiendo que tengo que embocarla para poder tener algún tipo de oportunidad. La emboco y pienso, esto tiene que meterle un poco más de presión a Jordan.
ROGER MALTBIE: Y entonces uno dice, Bien, ahora podríamos ir al18, que es un tremendo hoyo, con un golpe de ventaja. Pero Jordan la mete justo después que él [manteniendo los dos golpes de ventaja].
MATT KUCHAR: Jordan hizo lo que él hace.
MICHAEL GRELLER: Él dijo que ese había sido el mejor golpe de la semana, le imprimió el movimiento perfecto, justo en las entrañas.
ROGER MALTBIE: Debes estar bromeando – está cinco bajo el par [en cuatro hoyos] luego de haberse caído del mapa. De alguna manera había dado vuelta las cosas. Increíble.
JOHN WOOD: Tener una ventaja de un golpe con cinco por jugar y hacer birdie en dos de los siguientes cuatro ¿y estás dos golpes atrás? Eso no suele suceder. ▶
DAVID FEHERTY: Yo dije en la transmisión que Kuchar tenía que esperar que Jordan se quedara dormido y luego golpearlo con un pedazo de madera.
JR JONES: Johnny Miller debe haber visto todo lo que hay por ver en golf, pero había saltado de su silla.

“TENER UNA VENTAJA DE UN GOLPE CON CINCO HOYOS POR JUGAR Y HACER BIRDIE EN DOS DE LOS SIGUIENTES CUATRO ¿Y ESTÁS DOS GOLPES ATRÁS? ESO NO SUELE SUCEDER”. JOHN WOOD

TOMMY ROY: Teníamos un edificio que era como un centro de transmisión, como tenemos en los Juegos Olímpicos. Había un griterío enorme en esos dos últimos hoyos. Todos habían enloquecido.
JOHNNY MILLER: El hecho de que haya hecho birdie en el difícil 14, el par 3 que nadie había hecho birdie, y luego hace águila al 15, birdies en el 16 y 17 … ese puede estar entre los mejores 3 finales en los últimos hoyos de un major [junto con los 30 en los nueve de la vuelta de Nicklaus en su victoria en el Masters 1986 a los 46 años y los 65-65 de Tom Watson para vencer los 65-66 de Nicklaus en las dos vueltas finales del Open en Turnberry en 1977].
JOHN WOOD (después de que le preguntaran si el desempeño de Spieth había sido la mejor seguidilla de hoyos que hubiera visto): Eso implicaría que lo vi. Dejé de verlo cuando embocó ese putt para águila. Yo sé que cuando Jordan se embala desde esa distancia puede ponerse feo para su rival y dicho y hecho, así fue.
MICHAEL GRELLER: Sentí que al inicio de esa vuelta él necesitaba mucho aliento, que alguien le transmitiera confianza y pude hacerlo. Y luego, hacia el final de la vuelta, después del 13, lo único que hice fue no meterme en su camino- lo digo literalmente. Fue el trabajo de caddie más fácil que haya tenido, esos últimos cinco hoyos.
O sea, no hice nada. Sonreír, reír y elevar el puño. Todo el trabajo desde la perspectiva del caddie fue hecho en los primeros 13 hoyos de esa ronda.
DAVID FEHERTY: No había visto a nadie corregirse a sí mismo de ese modo desde Tiger Woods en el Masters [en 1997, cuando Woods anotó 40-30 en la primera vuelta antes de ganar por 12]. Me sorprendió que Jordan pudiera subir hasta el tee del 18 con ese tamaño de pelotas.

EL LAMENTO DE UN PADRE

MATT KUCHAR: Dos abajo con uno por jugar no es envidiable, pero pensé que si podía hacer birdie, él podía hacer bogey en el 18. Todavía estaba en el torneo.
JOHN WOOD: No creo que revertir dos golpes sea un milagro en el último hoyo de un major. Jordan pegó un hierro desde el tee, al costado izquierdo del fairway. Él estaba a salvo. Para que nosotros tuviéramos una oportunidad él tenía que hacer bogey desde allí. Por ende tomamos una ruta agresiva desde el tee, tratamos de pegar el driver y no terminamos en un buen lugar. Si hubiera corrido unas pocas yardas más hubiera quedado en un gran lugar con un wedge en las manos. Pero la atrapó la festuca. Así que en ese punto estábamos tratando de ver cómo íbamos a hacer 3 desde allí y ver si Jordan podía hacer 5.
MATT KUCHAR: Jordan pegó una al frente del green pero está a unos 15, 17 metros del hoyo. Si hago birdie todavía tengo una oportunidad. Y la mandé al bunker pero pensé que no era el peor lugar. He embocado desde el bunker en otras ocasiones. Pero entonces cuando llegué a la pelota vi que estaba enterrada. Sabía que mis chances prácticamente se habían esfumado. Y esa fue la primera vez que pensé, Demonios, no se me va a dar. Totalmente devastado.

Y entonces Kuchar recibe una sorpresa: Su esposa, Sybi, y sus hijos Cameron y Carson aparecen después de haber volado para ver el final.

MATT KUCHAR: Fue increíble. No sabía que estaban allí hasta que estreché la mano de Jordan y me estaba yendo del green. Mis hijos, con lágrimas cayendo por sus mejillas coloradas. Uno siempre quiere aportar felicidad a la vida de sus hijos. Hacer sonreír a un niño es algo grandioso. No me gusta verlos llorar ni tampoco ser la causa del llanto. Tenía una sensación devastadora como padre, sabiendo que no había sido capaz de lograrlo y ser el héroe, el papá que uno quiere ser. Creo que los padres cumplen un poco con el rol de Superman a los ojos de sus hijos. Cuando tienes cierta edad, tu papá es tu protector, él está ahí para apoyarte, te enorgullece. Y no haber podido cumplir con mi objetivo, fue duro.
Ciertamente quería ganarlo por mí, pero tener a mis chicos ahí viendo, eso lo hace todavía más especial. Todavía sigue siendo duro que no pude lograrlo, pero conservo la frente en alto. Y en ese rol de padre trato de usar muchas situaciones como situaciones de aprendizaje. La cosa que tienen los deportes es que tienes que aprender a manejar la derrota. No vas a ganar todas las veces. Y yo estaba tratando de asegurarme de que mis hijos entendieran eso. Muchas veces la vida se trata de cómo continuas avanzando después de algo así. Están los que se ganan y los que no. Y algunas veces alguien puede ser mejor que tu.
JORDAN SPIETH: Caminé hacia él y vi que su familia lo estaba abrazando… Vi eso y pensé, Hombre, esto pone las cosas en perspectiva … Yo me emocioné mucho [después de perder el Masters 2016] y mi padre fue el tipo que vino y fue capaz de calmarme.

MATT KUCHAR JUNTO A SU ESPOSA SYBI Y SUS HIJOS CAMERON Y CARSON DESPUÉS DE LA VUELTA .

WAYNE RILEY: Al final estaba parado cerca de Justin Thomas y Rickie Fowler. Estaba a unos dos metros de ellos. Los dos se veían muy contentos por su amigo. Pero de manera diferente. Yo podía ver la alegría de Rickie por su amigo – pero envidia en sus ojos. Uno veía que se estaba preguntando, ¿Cuándo me tocará a mí? Justin no tenía esa mirada. Él tenía la mirada de alguien que sabía que eso iba a sucederle a él. Y por supuesto le sucedió. Rickie a empezado a quererlo demasiado y no permitir que suceda. Ahora será interesante ver cómo Justin y Jordan se presionan mutuamente en otros majors. Rickie podría ir para cualquier lado. Él está esperando que suceda en vez de saber que va a suceder. Lo cual es una pena. Él tiene todo lo necesario para poder ganar uno.

JOHN WOOD: Por mucho que quiera a Jordan y a Michael, no quería volver a ver la ceremonia en ese momento – iba a doler demasiado.
MATT KUCHAR: Imagino que todo gran jugador ha terminado segundo una o varias veces en los majors mientras otro se roba el campeonato. Yo creo que mi carrera ha sido un camino de piedras. Me fue bien como menor y en la universidad. Y luego como aficionado también me fue bien y gané algunos buenos eventos en el PGA Tour, y luego gané eventos más importantes en el PGA Tour. Espero que el siguiente paso sea un campeonato mayor. Y tal vez el haber estado peleando el título en un major sea el siguiente paso antes de poder desempeñarme bien y ganar uno.

FINAL; KUCHAR Y SPIETH REVISAN LA CLARET JUG.

ROGER MALTBIE: Cuando todos regresamos al complejo de la TV luego de la finalización del evento, nos miramos: “¿Habías visto algo así?” “Nunca vi algo así en mi vida. Jamás”. Nadie pensó que eso sería posible, pero lo fue. Y fue lo más increíble que hayamos visto. La historia del golf está plagada de cuentos de remontadas y de derrumbes y esto y aquello, pero no recuerdo nada que haya llegado hasta este extremo.
WAYNE RILEY: Me fui hasta el range a la mañana siguiente para pararme junto al divot de Jordan. Todo lo que se veía desde allí era el cielo. Estaba tan fuera de línea. Y el golpe que pegó fue tan brillante. El riesgo fue increíble. Podría haber pasado cualquier cosa, algo que no se volverá a ver. Pero hacer llegar la pelota hasta donde él lo hizo fue impresionante.

LA CONFESIÓN DE UN CADDIE

Después de la ceremonia de la claret jug Spieth se presentó ante los medios. “Vamos a omitir los primeros 12 hoyos, ¿no es así?” dijo, causando risas. Cuando le preguntaron si tenía un conocimiento inusual de las reglas, Spieth volvió a causar risas: “No, solo he desparramado la pelota hacia varios lugares antes.”

MICHAEL GRELLER: Jordan me dijo que volara de vuelta con él y un grupo de los muchachos, así que fue divertido tener mi primera degustación de la claret jug.
ZACH JOHNSON: Sí, es muy buena para contener líquidos.
JORDAN SPIETH: En los últimos años algunos de los clientes de NetJets nos hemos unido para conseguir un avión de vuelta. Si son varios, terminas compartiendo los gastos. Es más barato que volar en primera clase de una línea comercial porque solo usamos unas horas y NetJets nos arregla todo. En 2015 ganó Zach y él estaba en el vuelo. Obviamente tuvimos que esperar pero el arreglo era si alguno ganaba, tenía que cubrir todo el vuelo. Así que Zach nos regaló un viaje gratis. Todos nos juntamos para volver a hacerlo – yo tuve que pagar el vuelo.
Creo que dormí dos horas después de llegar a Dallas y antes de despertarme, le mandé un mensaje de texto a Michael porque él había venido conmigo a mi casa. Él iba a regresar a Seattle ese día. Le dije, “¿Pudiste dormir?” Me dijo que no. Le dije, “¿Quieres verlo?”
MICHAEL GRELLER: Nunca había hecho algo así con él después de sus victorias, ver la vuelta final. Tampoco yo había visto ninguna; simplemente no lo hago. Así que fue genial compartir los momentos vividos.
JORDAN SPIETH: Fue interesante verlo desde el punto de vista del público luego de haberlo experimentado 24 horas antes. Podíamos recordar todo lo que nos habíamos dicho. Podíamos escuchar lo que decían en la transmisión y fue gracioso compararlo.
MICHAEL GRELLER: Le confesé que le había contado una mentirita [además de la línea en el hoyo 13]. Le había contado una historia en el hoyo 4, el par 3, cuando le faltaba la confianza que normalmente tiene. Le recordé que un par de semanas antes había estado jugando y pasando el tiempo con Michael Jordan, Michael Phelps, Russell Wilson y otros muchachos. Le dije, “Sabes, estos muchachos ven la misma confianza en ti que ellos tienen, y son los mejores en su deporte”. Le dije, “Eres demasiado joven para recordar esto, pero en 1998, cuando MJ lanzó su tiro icónico sobre Bryon Russell [el tanto ganador en las finales de la NBA], todos recuerdan ese lanzamiento, pero nadie recuerda los seis lanzamientos que había fallado antes de ese”. Agregué, “Él no tenía miedo de agarrar la daga al final del juego, y la encestó.”
Estaba tratando de crear una analogía con “Oye, nadie va a recordar esos primeros hoyos, van a recordar cómo terminaste”. Esto fue cuando salíamos del green del 4. Le confesé mientras veíamos la repetición, “Tengo que ser honesto contigo Jordan, no tengo idea de si MJ falló seis lanzamientos antes de ese – ¡pero sonaba muy bien!” Dijo, “Es gracioso que me digas eso, porque mientras estabas contando la historia, yo estaba pensando, si fuera Scottie Pippen, estaría muy enojado viendo como falla los lanzamientos al final del juego.”
JORDAN SPIETH: Desafortunadamente he comprobado que si estoy en la punta o cerca de ella, existe una gran probabilidad de que ocurra una situación muy entretenida. Buena o mala para mí, es entretenida para la gente.
Supongo que eso es algo bueno, en tanto y en cuanto puedas salir bien parado más veces de las que te caes.

SPIETH RECIBE EL TROFEO EN SU TERCERA VICTORIA EN UN CAMPEONATO MAYOR.