Instrucción Hace 1 año

Juego desde la arena sin estrés

arenaJuego mucho al golf con mis alumnos y los observo detenidamente cuando la pelota va hacia un bunker. Sus reacciones oscilan entre una simple pregunta (“¿Llegó al bunker?”) al pánico (“¿No alcanzó a entrar?”) hasta el desesperado (“¡Noooo!”). La mayoría de los aficionados, lamentablemente, están en el lado equivocado de la balanza.
Si usted odia estos hazards, le diré lo que les digo a mis alumnos que odian el bunker: no es tu técnica; es la tensión la que te restringe. Libérese de la tensión y la técnica saldrá a la superficie. Aquí le doy una pista para relajarse: Puede fallar el golpe y aún así conseguir un buen resultado. De hecho, puede pegarle dos, cuatro, seis, ocho centímetros detrás de a pelota y dejarla en el green. ¡Eso es no tener estrés!
El uso de la visualización también funciona. Imagínese salpicando un puñado de arena al green (abajo). ¿Podría hacerlo si pega un hachazo hacia abajo de manera empinada? No. ¿Podría hacerlo si abandona el golpe? No. Ese pensamiento simple – un puñado de arena en el green – mantiene el palo deslizándose a través de la arena y acelerando hasta el finish.
También ayuda una buena sensación, así que imagine qué tiene que hacer el palo a través de la arena. Tome su sand wedge y haga algunos swings de práctica fuera del bunker, tratando de cepillar el rough – sin divots, solo barrer con velocidad. Luego métase en la arena y repita.
De vuelta al proceso del golpe, déjeme ser claro: no estoy hablando del juego mental, como cuando tiene que permanecer enfocado. Diablos no, los golpes desde la arena son emotivos. Se tiene estrés, lo cual ocasiona un swing empinado que choca contra la arena. Se tienen que empujar afuera los malos pensamientos con sensaciones positivas.
Recuerde, puede fallar, siempre que mantenga algo de velocidad y salpique arena hacia el green. Experimentará el éxito y tan pronto como se libere de esa mala sensación, podrá dar vuelta las cosas. Así que vaya y pegue algunos golpes buenos.

Will Robins, uno de los mejores instructores jóvenes de Golf Digest, tiene su base en Folsom, California.


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¿LA PRÁCTICA ES LA CLAVE PARA JUGAR MEJOR?
En 2004, mi esposa y yo fuimos atrapados por un tsunami en Tailandia. Era el último día de nuestra luna de miel. Pasamos del lobby del hotel a lo que parecía la mitad del océano en segundos. Las próximas 12 horas las pasamos en varios botes de rescate, seguidos de tres meses en un hospital. Meses más tarde, con mis días como jugador básicamente terminados, empecé a enseñar golf para ganarme la vida. Rápidamente me di cuenta de que mi nueva perspectiva me convertía en un buen profesor. El golf es mucho menos importante cuando te sientes feliz de estar vivo – y eso se notaba. He descubierto que lo que ayuda a cada golfista que conozco es sacarle la parte difícil, hacer del golf algo menos laborioso. Los golfistas necesitan aprender a jugar al golf, no a hacer un swing perfecto. Existen maneras de mejorar sin trabajar en la técnica. Tengo alumnos que han bajado 10 golpes en un puñado de semanas sin ir a la cancha de práctica. Así que acepte el desafío: mire mi serie de videos en Golf Digest, “Get Better Without Practicing (Mejore sin practicar).” Busque información adicional en golfdigest.com/go/getbetter.